"Nada de lo aquí escrito me pertenece.
Si hubiese alguna pertenencia,
sería el lazo de Amor con el cual se han atado
tantas bellas flores de conocimiento
que son ofrecidas a la humanidad
como un ramillete de Servicio"
Montaigne.

la flor de loto

La flor del loto es uno de los más antiguos y profundos símbolos de nuestro planeta. La flor del loto crece en el fango y se alza sobre la superficie para florecer con remarcable belleza. Por la noche la flor se cierra y se hunde bajo el agua, al amanecer se alza y vuelve a abrirse. El loto simboliza la pureza del corazón y de la mente. Representa longevidad, salud, honor y buena fortuna.

lo bueno, lo malo, lo igual o lo diferente....son tan solo proyecciones humanas...

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dissabte, 12 d’abril del 2008

VOLVER AL AMOR. EL CUERPO. EL CUERPO EN LAS RELACIONES PERSONALES


5.- El cuerpo en las relaciones personales
“El cuerpo no te separa de tu hermano y si piensas que es así estás loco.”

Nuestra verdadera identidad no reside en nuestro cuerpo sino en nuestro espíritu. El cuerpo es una muralla ilusoria que parece separarnos, el principal artilugio del ego en su intento de convencernos de que estamos separados los unos de los otros y todos de Dios.

“Las mentes están unidas, pero los cuerpos no”, dice el curso. El cuerpo por sí mismo no es nada. “ Si escoges ver el cuerpo, contemplas un mundo de separación.”

“Siempre que te equiparas con el cuerpo experimentas depresión”, dice UCDM. Identificar a otra persona con un cuerpo producirá la misma angustia. Los contactos sexuales sin amor son una de las formas en que podemos usar el cuerpo para fabricarnos depresiones. El E.S usa la sexualidad para sanarnos; el ego la usa para herirnos. Sólo cuando la sexualidad es un vehículo de comunicación espiritual es auténtico amor y nos une a otra persona. Entonces se convierte en un acto sagrado.

Santidad significa la presencia de un propósito de amor, y en este sentido, el cuerpo y sus adornos pueden ser una expresión sagrada.

Ese es el único propósito del maquillaje, de la ropa y de cualquier otra cosa en el mundo de la forma. No sirven para seducir a otra persona, sino para añadir luz al mundo en forma de belleza y placer. El significado de las cosas depende de la medida en que las usemos para aportar felicidad al mundo... si lo percibimos como amor pueden elevar las vibraciones e incrementar la energía en el mundo que nos rodea.
Como no somos cuerpos no podemos existir en el aislamiento, y vivir como si pudiéramos no nos conduce más que al sufrimiento.

Marianne Williamson

dijous, 10 d’abril del 2008

VOLVER AL AMOR. EL CUERPO. SALVAR LA MENTE, SALVAR EL CUERPO

4.- Salvar la mente, salvar el cuerpo
“Lo único que cura es la salvación.”

La experiencia de la enfermedad es una llamada hacia una vida auténticamente religiosa.

Uno de los problemas de la enfermedad es que nos tienta fuertemente a obsesionarnos con el cuerpo en el momento mismo en que más necesitamos concentrarnos en el espíritu. Para invertir esta tendencia se necesita disciplina espiritual. La práctica espiritual es un ejercicio mental y emocional. Entrenar la mente para que piense desde una perspectiva de amor y fe es el mejor regalo que podemos hacer a nuestro sistema inmunitario, y uno de los mayores desafíos mentales que nos podemos plantear.

Cambiar la vida puede resultar difícil. Para una persona a quien han diagnosticado una enfermedad, cambiar es un imperativo.

Una idea espiritual e integral de la sanación incluye el tratamiento no sólo del cuerpo, sino también de la mente y el espíritu.

El amor cambia nuestra manera de pensar en la enfermedad. La enfermedad proviene de la separación, y la sanación proviene de la unión. Lo que menos necesita hacer un enfermo es odiar algo relacionado consigo mismo. La sanación es el resultado de una percepción transformada de nuestra relación con la enfermedad en la cual respondemos al problema con amor y no con miedo.

El cáncer, el sida y otras dolencias graves son manifestaciones físicas de un clamor psíquico, cuyo mensaje no es “odiadme”, sino “amadme”.

Las enfermedades graves no se “curan” atacándolas. La sanación proviene de entablar una conversación con nuestra enfermedad, intentando entender qué trata de decirnos.

La enfermedad es amor convertido en miedo; nuestra propia energía vuelta sobre nosotros mismos. La energía es indestructible. Nuestra misión no es matar la enfermedad, sino encauzar su energía en la dirección de donde vino: volver a convertir el miedo en amor.

La visualización se ha convertido en una técnica popular para el tratamiento de enfermedades graves. La gente suele visualizar un comecocos o un soldado con una metralleta que se dedica a destruir las células malignas o el virus. Pero podemos encararlo desde el lado del amor.

He aquí algunas visualizaciones comprensivas : Visualiza las células cancerosas o el virus del sida en todo su horror, y después observa cómo una luz dorada, o un ángel, o Jesús los envuelve y transforma en luz pura.
También podemos escribir una carta al sida, al cáncer o a cualquier enfermedad que se tenga y le decimos todo lo que sentimos. La carta puede empezar así:

Querido cáncer:

Esto es lo que sinceramente siento:
.....
.....
firmado,
Ed


Y después escribimos la respuesta del cáncer a Ed:

Querido Ed:

Esto es lo que sinceramente siento.
.....
....
firmado,
Cáncer


Ver la enfermedad como nuestro propio amor que necesita ser reivindicado es una visión de la sanación más positiva que verla como algo abominable de lo que debemos liberarnos. La energía no se puede destruir pero sí se la puede transformar milagrosamente. Este milagro emerge de nuestros propios pensamientos, de nuestra decisión de desligarnos de la creencia en el miedo y en el peligro. Y de abrazar en cambio una visión del mundo que se basa en la esperanza y el amor. “La expiación es tan dulce, que basta que la llamen con un leve susurro para que todo su poder acuda con el fin de ayudarte y apoyarte.”

Marianne Williamson


dimecres, 9 d’abril del 2008

VOLVER AL AMOR. EL CUERPO. EL PENSAMIENTO SANO


3.- El pensamiento sano
“Sanar, por consiguiente, es una manera de aproximarse al conocimiento pensando de acuerdo con las leyes de Dios.”

Hay una fuerza de sanación dentro de cada uno de nosotros. Esta fuerza es la que dirige el sistema inmunitario.

Jesús sanaba mediante la corrección de la percepción. Dentro del enfermo está el Hijo de Dios, perfecto, inalterable, inmutable. El espíritu está eternamente sano. El espíritu no puede enfermar y no puede morir.

Jesús veía como ve Dios. Aceptaba la Expiación para sí mismo. No creía en la enfermedad. Como todas las mentes están conectadas, en Su presencia el enfermo deja de creer en su enfermedad y por eso sana.

Jesús dice:“Tu mente y la mía pueden unirse para desvanecer con su luz a tu ego.” Pedir al E.S que nos sane cuando estamos enfermos significa pedirle que sane los pensamientos que desde nuestro interior dan origen a la enfermedad. “¿Dónde se desvió mi pensamiento de la verdad? ¿Dónde se equivocó mi percepción? Retorno con la mente al momento de mi error y lo entrego a la Expiación. E.S te pido que sanes mi percepción y me liberes de los efectos de mi pensamiento erróneo. Amén.

El E.S encuentra maneras de expresar Su poder mediante procedimientos que podemos aceptar, y la medicina es uno de ellos.

“Cada problema trae su propia solución”. La crisis trae su solución porque nos pone de rodillas, nos vuelve más humildes para pedir a Dios.
Tan pronto como seamos bastantes los que estemos de rodillas, tan pronto como el amor llegue a un número crítico de individuos o, como dice el Curso, tan pronto como suficientes personas estén dispuestas a aceptar el milagro, habrá un súbito avance de la conciencia: un éxtasis, una sanación instantánea.

Marianne Williamson

dimarts, 8 d’abril del 2008

VOVER AL AMOR. EL CUERPO. LA SALUD Y LA SANACIÓN


2.- La salud y la sanación
“El cuerpo no es la fuente de su propia salud.”

Dios es todo lo bueno. Sólo crea amor, por consiguiente, la enfermedad no es creación suya, es una ilusión, y en realidad no existe. Forma parte de nuestro sueño mundano, de la pesadilla que nosotros mismos nos creamos. Lo que le pedimos a Dios es que nos despierte de ese sueño.

Cuando alguno de nosotros despierta, el mundo entero se aproxima más al Cielo. Al pedir la sanación, no rogamos solamente por nuestra propia salud, sino también para que la idea de enfermedad desaparezca de la mente del Hijo de Dios. “Si la mente puede sanar el cuerpo, pero el cuerpo no puede sanar la mente, entonces la mente debe ser más fuerte que el cuerpo”. El perdón es la medicina preventiva fundamental y también sanadora. Sanamos el cuerpo al recordar que en realidad no somos el cuerpo. Somos espíritus y no cuerpos, estamos eternamente sanos y somos incapaces de enfermar.

La enfermedad es un signo de nuestro alejamiento de Dios y sanar es un signo de que hemos retornado a Él. Volver a Dios es volver al amor.

¿Cuál es el “factor psicoinmunitario” que la ciencia sabe que existe, pero que no sabe identificar? Es el amor, o Dios.

Dios no tiene ningún valor práctico si lo concebimos como algo aislado, divorciado del poder de expresarse en lo físico. Cuando se expresa Su amor, canalizado por los seres humanos puede penetrar a través del velo de la oscuridad humana.

El trabajo de un obrador de milagros no es atacar la enfermedad, sino estimular las fuerzas de sanación naturales. Dejemos de centrarnos en la enfermedad para mirar el amor que hay detrás. Ninguna dolencia puede disminuir nuestra capacidad de amar.

En ningún caso la recuperación es el tratamiento. Lo que activa su poder de sanación es la interacción mental y emocional el paciente con su tratamiento.
Debemos evitar la tentación de ver la enfermedad como un bloqueo de nuestra capacidad de encontrar a Dios, y usarla en cambio como un trampolín desde el cual saltar para arrojarnos a Sus brazos.


Marianne Williamson. Volver al amor

dilluns, 7 d’abril del 2008

VOLVER AL AMOR. EL CUERPO. EL PROPOSITO DEL CUERPO

1.- El propósito del cuerpo
“Deja que el propósito del cuerpo sea sanar.”

En el mundo de los cuerpos todos estamos separados. En el mundo del espíritu todos, somos uno. Subsanamos la separación llevando nuestra conciencia de la “identificación con el cuerpo” a la “identificación con el espíritu”. Esto sana tanto el cuerpo como la mente.

Creemos que estamos separados porque tenemos un cuerpo, cuando en realidad tenemos un cuerpo porque creemos que estamos separados.

El ego se vale del cuerpo para mantener la idea de separación, para atacar, para obtener placer y para vanagloriarse. El uso que hace el E.S del cuerpo es sanar esa ilusión. En este sentido el cuerpo se convierte ciertamente en el templo de Dios; Su voz mora en su interior dirigiendo el uso que de él se hace.

La santidad del cuerpo reside en su potencial para la comunicación. Cuando se entrega al E.S, el cuerpo se convierte en “ una bella lección en comunión que tiene el valor hasta que la comunión se consuma”. El E.S nos pide que Le entreguemos nuestras manos, nuestros pies, nuestra voz, con el fin de que Él pueda usarlos como instrumentos para salvar el mundo.” Ver el cuerpo como un medio por el cual el mundo se transforma, y no como un fin en sí mismo, es verlo de una manera saludable.

Vivir comprendiendo que somos mucho más que cuerpos, que somos espíritus dentro de la mente de Dios, expande el nivel de nuestra consciencia y nos sitúa fuera de las limiaciones de las leyes físicas ordinarias. Esta corrección de nuestra percepción, esta Expiación , es nuestra sanación. No es el cuerpo el que enferma sino la mente. No es sino la mente la que necesita sanación, y la única sanación es volver al amor.

La enfermedad es la materialización de un pensamiento sin amor. El desamor que produce enfermedad forma parte de un sistema, está entretejido con la conciencia racial. En que alma se manifiesta la enfermedad depende de muchos factores.
Nuestros pensamientos de amor influyen en la gente en general y en situaciones que ni siquiera nos podemos imaginar, igual que nuestros errores. No hay un lugar donde una mente se acabe y empiece otra, entonces nuestro amor influye en todo el mundo y nuestro miedo también.

Tenemos una conciencia saludable de nuestro cuerpo cuando se lo entregamos al E.S y le pedimos que lo use como un instrumento mediante el cual se exprese el amor en el mundo.
UCDM afirma que “el cuerpo es sencillamente parte de tu experiencia en el mundo físico. No es nada más que un marco para las posibilidades de desarrollo, lo cual no tiene nada que ver con el uso que se hace de ellas.” UCDM dice que “la salud es el resultado de renunciar a todo intento de usar el cuerpo sin amor”.


Marianne Williamson

diumenge, 6 d’abril del 2008

VOLVER AL AMOR. EL TRABAJO. DE LAS VENTAS AL SERVICIO.

9.- De las ventas al servicio
“El amor siempre producirá expansión.”

Cuando estamos motivados por el deseo de vender no nos ocupamos más que de nosotros mismos. Cuando estamos motivados por el deseo de servir, también nos ocupamos de los demás. Los milagros nos llevan de una mentalidad de ventas a una mentalidad de servicio. Como en el ámbito de la conciencia sólo conseguimos conservar lo que damos, una mentalidad de servicio es una actitud que implica mucha más abundancia.

El sistema de pensamiento que domina nuestra cultura se fundamenta en valores egoístas, y renunciar a ellos es mucho más fácil de decir que de hacer.

Llega un momento, no muy lejano en el viaje hacia Dios, en que la idea de que el mundo podría funcionar estupendamente si le diéramos la oportunidad de hacerlo empieza a fascinarnos y se convierte en nuestra motivación. La noticia ya no es lo mal que andan las cosas, sino lo bien que podrían funcionar. Y nuestra propia actividad podría formar parte de la influencia del Cielo sobre la tierra. No hay motivación más poderosa que sentir que se nos hace partícipes de la creación de un mundo donde el amor haya sanado todas las heridas.

Ya no ambicionamos nada para nosotros mismos. Lo que nos inspira es la visión de un mundo sanado, y esta inspiración da una disposición nueva a nuestras energías. De nuestro interior manan un poder y un sentido nuevos. Nos sentimos como si los ángeles nos empujaran por detrás y nos fueran despejando el camino según avanzamos.

Una persona que actúa motivada por la voluntad de colaboración y servicio logra un nivel tan elevado de autoridad moral, que el éxito mundano es el resultado natural.

Pon todos tus dones al servicio del mundo. Decir “haré esto porque es un servicio, aunque no me paguen por ello”, es un rayo de luz de gran potencia. Comunica al universo que eres una persona muy formal. Y cuando eres formal con el universo, el universo también lo es contigo.
Nuestro poder reside en la claridad con la que veamos el papel que puede desempeñar nuestro trabajo en la creación de un mundo más hermoso. El milagro es pensar que nuestra carrera es nuestra contribución, por más pequeña que sea, a la sanación del universo.

Nuestra generosidad hacia los demás es la clave para que obtengamos una experiencia positiva del mundo. Hay lugar suficiente para que todos seamos hermosos. Hay lugar suficiente para que todos seamos triunfadores. Hay lugar suficiente para que todos seamos ricos. Lo único que bloquea la posibilidad de que esto suceda es nuestro pensamiento.

La gente que ha logrado más que tú, en el campo que sea, sólo se te ha adelantado medio paso en el tiempo. Bendícelos y ensalza sus dones, y bendice y ensalza también los tuyos. No sólo hay lugar de sobra para todos, sino que en realidad, todos somos necesarios.



A medida que vamos sanando, también va sanando el mundo. Hacer cualquier cosa con otra finalidad que el amor significa revivir nuestra separación de Dios, perpetuándola y manteniéndola. Cada persona es una célula en el cuerpo de la conciencia humana. Actualmente es como si el cuerpo de Cristo tuviera un cáncer. El cáncer lo producen las células que deciden dejar de funcionar en colaboración con la totalidad. Éstas células se ponen a construir su propio reino. Eso es un crecimiento maligno, que amenaza con destruir el organismo.

Hemos perdido de vista nuestra interrelación esencial, y este olvido amenaza con destruirnos. La mentalidad “mi” es el ego. Es la creencia en la separación. Es la enfermedad cósmica. Tomar lo que tenemos y consagrarlo a la restauración de la totalidad es nuestra salvación y la del mundo. Nuestra devoción se convierte entonces en nuestro trabajo, y nuestro trabajo se convierte en nuestra devoción.


Marianne Williamson. Volver al amor

VOLVER AL AMOR. EL TRABAJO. EL PLAN DE DIOS


8.- El plan de Dios
“Sólo el plan de Dios para la salvación tendrá éxito.”

A menudo tenemos prisa por llegar a la cumbre, sin darnos cuenta de que, al difundir el amor, vamos ascendiendo con naturalidad; aunque, quizás, no con más rapidez.

Decir “Que se haga la voluntad de Dios” es lo mismo que decir “Que me convierta en lo mejor que soy capaz de ser”. A medida que crecemos como personas vamos adquiriendo una energía más responsable. Nuestro progreso será fácil. El éxito será un logro sin esfuerzo. Las cosas sucederán sin más.

La vía de la entrega es como dejar que Dios sea el escultor y nosotros la arcilla. Para trabajar la arcilla se debe rociar con agua todos los días porque si no se seca no se puede moldear. Así es como debemos ser para Dios: maleables como arcilla húmeda. Si nos apegamos rápidamente a algún objetivo, incluso el de que las cosas salgan tal como pensamos que tienen que salir, no estamos relajados, y entonces tenemos muy poco espacio para las intuiciones espontáneas.

En realidad nunca sabemos por qué vamos a alguna parte. En el mundo de Dios no hay más que un trabajo en marcha, y es el de la preparación de Sus maestros, de los que hacen la demostración del amor. El E.S, dice UCDM, se vale de cualquier situación que se le entrega a Él como una lección de amor para todos los que participan en ella. Pero tenemos que estar dispuestos a renunciar a nuestro apego a un resultado determinado en cualquier situación. No siempre sabemos por qué el E. S nos dirige como lo hace. La función del obrador de milagros es simplemente seguir instrucciones con el deseo de servir a Dios. Nuestra compensación, material y emocionalmente, llegará en el momento y de la manera que Dios quiera.

Dios es el orden esencial. Es el principio de expansión constante del amor en acción, en todas las dimensiones, durante toda la vida. Confiar en Dios es como confiar en la gravedad.

Recuerda estos dos puntos porque son muy importantes:

1.- El plan de Dios funciona.
2.- Los tuyos no.

UCDM dice: “ No tengo que añadir nada a Su plan. Más para aceptarlo, tengo que estar dispuesto a no sustituirlo por el mío. Y eso es todo. Añade algo más, y estarás simplemente desvirtuando lo poco que se te pide”. No es cosa de imaginar cómo hemos de cumplir los propósitos de Dios sobre la tierra. Eso no es ayuda sino interferencia. El trabajo que debemos hacer no es otro que poner nuestro corazón y nuestro espíritu de parte de Su espíritu, que está dentro de nosotros; que nuestra vida se convierta así en un instrumento involuntario de Su voluntad. Las intuiciones se producen, las situaciones cambian. Nuestros esfuerzos por controlar conscientemente el despliegue de lo bueno no producen nada bueno, sino más bien ponen de manifiesto la terquedad humana.
El E.S acude allí donde Lo invitan. Limítate a preguntarle a Dios qué quiere que digas, qué quiere que hagas. Hazte a un lado y deja que Él te guíe.

Una plegaria silenciosa antes de iniciar una tarea ayuda a armonizar tus energías con la verdad. Prueba a decir esta oración: “Dios amado, te entrego esta situación. Que sea usada para tus propósitos. Sólo te pido que mi corazón esté abierto para dar y recibir amor. Que todos los resultados se produzcan de acuerdo con Tu voluntad. Amén”. Hagas lo que hagas, hazlo por Dios.

Somos lo bastante fuertes como para hacer cualquier trabajo que Él nos pida que hagamos. No te preocupes por tu propia buena disposición, dice el curso, pero ten continuamente conciencia de la Suya. No eres tú quien hace el trabajo, sino el espíritu que está dentro de ti. Olvidar esto provoca miedo. UCDM dice que la presencia del miedo indica que sólo confiamos en nuestras propias fuerzas. Ninguno de nosotros por sí solo tiene la capacidad de hacer milagros; sin embargo,

“ con el poder que tenemos dentro, pero que no es nuestro, no hay nada que no podamos hacer”.


Marianne Williamson

divendres, 4 d’abril del 2008

VOLVER AL AMOR. EL TRABAJO. LOS OBJETIVOS

7.- Los objetivos
“Dios es mi único objetivo hoy.”

Marcarse objetivos es algo muy popular en estos tiempos. Concentrar la mente en los resultados que deseamos no es más que otra manera de tratar de conseguir que el mundo haga lo que nosotros queremos que haga. No es una entrega espiritual.

Cuando nos concentramos mentalmente en los resultados que deseamos, y entregamos a Dios nuestra lista de aspiraciones, diciéndole qué queremos que haga por nosotros, eso es magia. Los milagros ocurren cuando preguntamos a Dios qué podemos hacer por Él.

Los milagros nos llevan de la mentalidad del “conseguir” a la del “dar”. El deseo de conseguir algo refleja una creencia central: todavía no tenemos bastante. Mientras sigamos creyendo que hay escasez dentro de nosotros, seguiremos creando escasez a nuestro alrededor, porque esa es nuestra idea básica. No importa lo que consigamos. Nunca será suficiente.

Cuando nuestro deseo es dar en lugar de conseguir, nuestra creencia central es que tenemos tanta abundancia que podemos permitirnos derrochar. La mente subconsciente se guía por nuestras creencias centrales y fabrica situaciones que las reflejan. Nuestra disposición a dar, indica al universo que nos dé.

En todas las circunstancias, el objetivo es la paz de la mente. UCDM nos dice que “no sabemos lo que nos haría felices, aunque pensemos que sí”. Tener conciencia de la mentalidad milagrosa es hacer de la felicidad misma nuestro objetivo y renunciar a la idea de que conocemos la manera de ser felices. Si consiguiéramos lo que deseamos ahora, tal vez más adelante nos encontraríamos en peores circunstancias precisamente por culpa de eso.

Si nuestro único objetivo es la paz, conseguiremos orientar la mente para que se concentre en todos los factores que pueden incidir en nuestra paz, y dejar todo lo demás fuera de nuestra consideración consciente.

Marcarnos como objetivo cualquier cosa que no sea la paz interior es emocionalmente autodestructivo.

UCDM dice que es importante establecer un objetivo al comienzo de una situación, para que ésta no evolucione de forma caótica. Si nuestro objetivo es la paz interior pase lo que pase estaremos programados para la estabilidad emocional. La mente estará orientada a ver la situación desde un punto de vista más sosegado. Si no conseguimos el trabajo que queríamos, eso no será tan importante. Comprenderemos que pronto nos sucederá algo mejor, que ése no era en realidad el trabajo perfecto para nosotros. Tendremos fe en Dios. El milagro es que realmente “sintamos” nuestra fe. Las emociones surgen de los pensamientos y no al revés.

Otro problema con el establecimiento de objetivos específicos es que pueden ser limitativos. Quizás estemos pidiendo algo bueno, cuando la voluntad de Dios era que recibiéramos algo grande. Una vez que comprendemos que la voluntad de Dios es que seamos felices, ya no sentimos la necesidad de pedirle nada más que “ hágase Tu voluntad.”
A menudo tenemos miedo de dejar las cosas en Sus manos, no sabemos qué hará con ellas. Nos falta confianza. Si hemos de marcarnos un objetivo que sea el de vernos sanados de la creencia de que Dios es miedo y no amor.
Marianne Williamson

dijous, 3 d’abril del 2008

VOLVER AL AMOR. EL TRABAJO. NUEVOS CORAZONES, NUEVOS TRABAJOS


6.- Nuevos corazones, nuevos trabajos

“Criatura de Dios, fuiste creado para crear lo bueno, lo hermoso y lo santo. No te olvides de eso.”

El ego dice: tu valía se basa en tus credenciales. Necesitas un título para conseguir un buen trabajo. En última instancia no son nuestras credenciales sino nuestro compromiso con un propósito superior lo que nos hace eficientes en el mundo. Los títulos sólo son importantes si creemos que lo son.
El deseo de servir a Dios crea los medios que nos permiten hacerlo. Nuestro poder no reside en los títulos, o los contactos que tenemos, en lo que hemos hecho, ni siquiera en lo que estamos haciendo. Nuestro poder reside en ver con claridad la razón por la que estamos aquí. Estamos aquí para contribuir a la sanación del mundo. En comparación con esto todo lo demás es trivial. Dios puede utilizar cualquier currículum, por corto que sea y convertirlo en una poderosa obra en Su nombre.

Marianne Williamson

VOLVER AL AMOR. EL TRABAJO. EL MINISTERIO

5.- El ministerio
“Y esa sola Voz te asigna tu función, te la comunica, y te proporciona las fuerzas necesarias para poder entender lo que es, para poder llevar a cabo lo que requiere, así como para poder triunfar en todo lo que hagas que tenga que ver con ella.”

No hay manera más potente de agradecer a Dios los dones que te da, o de incrementarlos, que compartiéndolos.

Piensa que tu trabajo es tu ministerio. Haz de él una expresión de amor puesta al servicio de la humanidad. Dentro de la ilusión mundana, todos tenemos diferentes trabajos, pero en el mundo real que está más allá de todo esto, todos tenemos el mismo trabajo, atender a los corazones humanos. Todos estamos aquí como ministros de Dios.

Saber que actuamos en nombre de un propósito superior a nuestro propio engrandecimiento nos proporciona la alegría que todos buscamos.

La cuestión es si trabajamos por dinero o por amor. Contrariamente a los argumentos del ego, el amor es efectivamente un buen negocio.
Cualquier trabajo puede convertirse en un ministerio siempre que esté consagrado al amor. Sean cuales fueren tus talentos o capacidades, Él puede usarlos. Simplemente seguimos instrucciones. Permitimos que el espíritu de Dios se mueva a través de nosotros, usando nuestros dones y recursos de la manera que le parezca adecuada para hacer Su trabajo en el mundo. Esta es la clave de una carrera al éxito.

Nuestra vida ha de ser un relato que misteriosamente se escribe solo, y nuestro trabajo es el fruto creativo de nuestra vida.

“Dios, sírvete de mi, por favor” es la afirmación más poderosa que podemos hacer para que nuestra carrera profesional esté llena de abundancia. Todo el mundo quiere tener un trabajo maravilloso. Acepta que ya te ha sido dado. El hecho de que estés vivo significa que te ha sido asignada una función: Abrir tu corazón a todos y a todo. De esa manera eres un canal de Dios. No te preocupes por lo que has de decir o hacer. Él te lo hará saber.

Cuando nuestra energía se aplica en el sentido de la cocreación con Dios y nos disponemos a brindar amor allí donde antes no lo había, de nuestras profundidades emerge una energía nueva.

El mundo nunca te da permiso para brillar. Sólo el amor lo hace. Podemos tomarnos en serio nuestra vida aunque nadie más lo haga. En todo momento influímos en el mundo en que vivimos, por medio de nuestra presencia, de nuestra energía, de nuestra interacción con los demás.

Para tomar decisiones le pedimos al E.S que decida por nosotros. Siempre hay demasiados factores en la vida que desconocemos. Le pedimos cómo podemos ser más útiles para llevar a cabo Su plan. Lo que nos convierte en estrellas es nuestra humildad, nuestro deseo de servir, no nuestra arrogancia.

En la modestia dejamos florecer las cosas. No nos avergüenza admitir que todavía estamos en el proceso de aprendizaje.

Nuestro trabajo es crecer como personas, alcanzar la gracia, la integridad y la humildad.
Nuestro ministerio se transforma en una línea creativa directa desde Dios a toda la humanidad a través de nosotros.

Marianne Williamson

dimecres, 2 d’abril del 2008

VOLVER AL AMOR. EL TRABAJO. EL DINERO


4.- El dinero
“La dicha no cuesta nada.”

Haz lo que te guste, lo que haga que tu corazón cante. Y nunca lo hagas por dinero. No trabajes para ganar dinero; trabaja para difundir la alegría.

Dios no tiene conciencia de pobreza. El dinero no es malo; simplemente no es nada. Como todo lo demás, se le puede utilizar con fines sagrados o impíos.

Cuando no trabajamos más que por el dinero, nuestra motivación se centra en obtener y no en dar. La transformación milagrosa significa pasar de una mentalidad de ventas a una mentalidad de servicio.

Nuestro concepto de la riqueza es, en realidad, una estratagema del ego para asegurarse de que nunca llegaremos a tener nada.

La Biblia dice que es más difícil para un rico entrar en el reino de los Cielos que para un camello pasar por el ojo de una aguja. Eso se debe a que el apego al dinero hace que nos apartemos del amor. Pero el imperativo moral no es rechazar el dinero en nuestra vida. El reto consiste en espiritualizar nuestra relación con él, teniendo claro que su único fin es sanar al mundo. En una sociedad iluminada los ricos no tendrían necesariamente menos dinero, sino que los pobres tendrían mucho más. El problema no es simplemente la distribución de la riqueza, sino de la conciencia que la acompaña. El dinero no escasea ni es recurso finito.

Tenemos que recordar que nuestro dinero es el dinero de Dios; aceptemos tener todo el que Él quiera que tengamos para poder hacer lo que Él quiere que hagamos.

Una actitud responsable hacia el dinero es estar abiertos para recibir lo que venga, y confiar en que nunca nos faltará.

Al pedir milagros, pedimos al E.S que elimine los obstáculos que impiden que recibamos dinero, obstáculos que toman la forma de ideas como: el dinero es impuro, si tenemos dinero es que somos codiciosos, los ricos son malos, o yo no debería ganar más dinero del que ganan o ganaron mis padres. Tener dinero significa que podemos dar trabajo a otras personas y sanar al mundo. Lo que le sucede a una sociedad cuando el dinero deja de circular no es nada agradable.

Uno de los principios que hay que recordar en lo que se refiere al dinero es la importancia que tiene pagar por los servicios que otras personas nos prestan. Lo que demos recibiremos, y lo que no queramos dar nos será negado.

Una gran persona no es alguien que nunca se cae, sino alguien que, cuando se cae, hace lo necesario para ponerse en pie. Cuando esto ocurre de lo que se trata es de pedir un milagro. “Todo el mundo tiene derecho a los milagros, pero antes es necesario una purificación”. La pureza de corazón hace que progresemos rápidamente. No importa la forma que asuma un problema ni su magnitud; un milagro puede resolverlo. En cualquier momento podemos volver a empezar. No importa cuál sea el problema, el universo siempre nos ayudará a solucionar el desastre y empezar de nuevo. El universo nos apoyará en la medida en que lo apoyemos.
La mayoría de nosotros arrastramos algún lastre con respecto al dinero. Se trata de un ámbito en el que, individual o colectivamente, necesitamos una sanación radical de nuestros hábitos mentales.

Recemos: “Dios amado, en Tus manos pongo todos mis pensamientos sobre el dinero, todas mis deudas, toda mi riqueza. Abre mi mente para que reciba abundantemente. Por mi mediación canaliza Tu abundancia de una manera que sirva al mundo. Amén.”

Marianne Williamson. Volver al amor

dilluns, 31 de març del 2008

VOLVER AL AMOR. EL TRABAJO. EL PODER PERSONAL

3.- El poder personal
“Todo poder es de Dios.”

No le pidas a Dios que te conceda una brillante carrera profesional, sino más bien que te enseñe el brillo que hay dentro de ti. El reconocimiento de nuestro brillo es lo que lo libera y nos permite expresarlo. Hasta que no hemos experimentado una conmoción interior, no se producen efectos externos estables e importantes.

Cuando consagramos nuestra vida al servicio del E.S para que la ponga al servicio de Sus fines, dentro de nosotros emergen nuevos talentos. Cuando abrimos el corazón nuestros talentos y nuestros dones florecen.

Estamos aquí para ayudar a los corazones humanos. Cuando hablamos con alguien e incluso cuando pensamos en alguien, tenemos la oportunidad de aportar más amor al universo.

“Todos somos especiales y al mismo tiempo, nadie es especial. Nadie tiene más potencial que otro para irradiar el amor y la luz de Dios. Ninguno de nosotros es especial porque si lo fuéramos seríamos diferentes de los demás y estaríamos separados de ellos. La unidad de Cristo hace que esto sea imposible. La creencia de que hay seres especiales es un engaño y por eso engendra miedo.

UCDM dice que un día todo el mundo compartirá los dones de Dios por igual.

Nos pasamos la vida tratando de ser especiales, no reales. Un tulipán no se esfuerza por impresionar a nadie. No pugna por ser diferente de una rosa ni lo necesita. Ya es diferente. Y en el jardín hay lugar para todas las flores. Tu eres un ser único porque fuiste creado de esa manera.

El ego interfiere en la clara expresión de nuestro poder intentando hacer que lo realcemos. Así, sólo entorpece nuestra capacidad de expresar cómo somos en realidady de aceptar pleno reconocimiento de los demás. La verdad es que todos somos iguales. El hijo de Dios no tiene necesidad de adornos. La luz de Cristo brilla más en nosotros cuando nos relajamos y la dejamos manar, permitiendo que su resplandor borre nuestros delirios de grandeza. Pero tenemos miedo de quitarnos la máscara. Todos estamos hechos para brillar, como brillan los niños. Y si dejamos brillar nuestra propia luz, inconscientemente daremos permiso a los demás para hacer lo mismo.

Si esperamos que el mundo nos dé permiso para brillar, jamás lo recibiremos. El ego no nos da ese permiso. Sólo lo concede Dios, y ya lo ha hecho. Él te pide que canalices Su amor hacia el mundo.

Existe un plan para cada uno de nosotros, y cada uno de nosotros es un ser valioso.

Hemos de hacer lo que para nosotros es profundamente imperativo, psicológica y emocionalmente. Ése es nuestro punto de poder, la fuente de nuestro resplandor.

Marianne Williamson. Volver al amor

VOLVER AL AMOR. EL TRABAJO. LA VOLUNTAD DE DIOS


2.- La voluntad de Dios
“ ¿A dónde quieres que vaya? ¿Qué quieres que haga? ¿Qué quieres que diga, y a quién?

UCDM dice que el único placer verdadero proviene de hacer la voluntad de Dios.

Dios no exige sacrificios. La vida sacrificada es la que llevamos antes de encontrar un sentimiento superior de identidad y finalidad: sacrificamos el recuerdo de lo magníficos que somos en realidad y el importante trabajo que hemos venido a hacer aquí. El amor da energía y dirección. Es el combustible espiritual.
Cualquier profesión cuando se la consagra al E.S, se puede usar como parte del plan de restauración del mundo. Tú y yo y todo el mundo llevamos dentro el poder ilimitado del universo. Nuestro verdadero poder emana de una fuerza que está en nosotros pero no nos pertenece. “Sé humilde ante Dios y sin embargo, grande en Él”. Recuerda esto para mantenerte en conexión con tu inocencia y que el poder siga manando a través de ti. Sea cual sea tu actividad limítate a pedir que sirva para bendecir al mundo.

Marianne Williamson. Volver al amor

diumenge, 30 de març del 2008

VOLVER AL AMOR. EL TRABAJO. LA CONSAGRACIÓN DE NUESTRA CARRERA PROFESIONAL

1.- La consagración de nuestra carrera profesional.
“El E.S escoge y acepta tu papel por ti, toda vez que ve tus puntos fuertes exactamente como son, y es igualmente consciente de dónde se puede hacer mejor uso de ellos, con qué propósito, a quien pueden ayudar y cuando.”

El éxito significa que usamos nuestros talentos y capacidades de forma útil para los demás. Nos sentimos compensados por el hecho de trabajar con alegría y energía y el magnífico sentimiento de que hoy hicimos nuestra pequeña contribución para salvar el mundo.

La expiación significa poner por delante el amor, en todo, tanto en el trabajo como en todo lo demás. Trabajas para difundir amor. La clave del éxito en tu vida profesional es darte cuenta de que no es algo aparte del resto de tu vida, sino más bien una extensión de tu yo más básico. Y tu yo más básico es el amor.

Saber quien eres y por qué has venido aquí -que eres un hijo de Dios y has venido aquí para sanar y que te sanen- es más importante que saber qué quieres hacer.

Lo importante es que te preguntes: “Cuando hago cualquier cosa, ¿cómo debo hacerla?”. Y la respuesta es: “Con bondad”. Los obradores de milagros no trabajan solamente para hacer dinero, sino también para inyectar amor en el mundo.

A cada uno de nosotros le toca desempeñar un papel determinado en el “ plan de Dios para la salvación”. Es tarea del E.S revelarnos nuestra función y ayudarnos a llevarla a cabo.

Una vez más pedimos que nos sea revelado dónde quiere Él que vayamos y qué quiere que hagamos. Le entregamos nuestra carrera profesional.

Las relaciones, la profesión, el cuerpo, todos los ámbitos de nuestra vida renacen en el espíritu cuando los consagramos a los fines de Dios, pidiendo que sean usados como instrumentos para sanar el mundo.
Le pedimos conscientemente: “Dios amado, te ruego que des a mi vida un sentimiento de finalidad. Úsame como instrumento de tu paz. Usa mis talentos y capacidades para difundir el amor. Te consagro mi trabajo. Ayúdame a recordar que mi verdadera misión es devolver la salud al mundo mediante el amor. Muchas gracias. Amén.”

Marianne Williamson. Volver al amor

dissabte, 29 de març del 2008

VOLVER AL AMOR. LAS RELACIONES. PERDONEMOS A NUESTRO PADRES Y AMIGOS. PERDONÉMONOS A NOSOTROS MISMOS

19.- Perdonemos a nuestros padres y a nuestros amigos. Perdonémonos a nosotros mismos.
“El más santo de todos los lugares sobre la tierra es aquel donde un viejo odio se ha convertido en un amor presente.”

No podemos llegar a la conciencia sin perdonar a nuestros padres. Nuestra madre es nuestra imagen primaria de una mujer adulta, y nuestro padre la de un hombre adulto. Mantener resentimientos contra la madre significa, para un hombre, que no será capaz de liberarse de la proyección de la culpa sobre otras mujeres adultas que aparezcan en su vida; y para una mujer, que no será capaz de escapar de la autocondena a medida que crezca y de niña pase a ser mujer. Quien cultive agravios contra su padre, si es mujer no será capaz de liberarse de la proyección de culpa sobre otros hombres adultos que lleguen a su vida, y si es hombre no podrá escapar de la autocondena a medida que crezca y de niño pase a ser hombre.

Así es, llegados a cierto punto, perdonamos porque decidimos perdonar. La sanación se produce en el presente, no en el pasado. Lo que nos ata no es el amor que no recibimos en el pasado, sino el amor que no estamos dando en el presente.

No hay nada que nos haya pasado, que hayamos visto o que hayamos hecho y que no podamos usar para hacer de nuestra vida algo más valioso ahora. Podemos crecer a partir de cualquier experiencia y podemos trascender cualquier experiencia.

El perdón sigue siendo el único sendero que nos saca del infierno. A cada momento estamos enviando amor o proyectando miedo.

La práctica y el compromiso son las claves del amor. A menudo nos aferramos a un agravio en lugar de perdonarlo. Sobre el miedo se ha edificado todo un mundo, que no se dejará desmantelar en un momento.

Lo que sana el mundo es cada pensamiento de amor, a cada momento. La madre Teresa dice que no hay grandes obras, sino sólo obras pequeñas, pero realzadas con gran amor.
Cada uno de nosotros tiene diferentes miedos y diferentes manifestaciones del miedo, pero a todos nos salva la misma técnica: recurrir a Dios pidiéndole que salve nuestra vida rescatándonos mentalmente. “No nos dejes caer en la tentación, más líbranos del mal, porque el Amor es el Reino y el Amor es la gloria y el Amor es el poder, por los siglos de los siglos.”

Marianne Williamson. Volver al amor

divendres, 28 de març del 2008

VOLVER AL AMOR. LAS RELACIONES. EL MATRIMONIO

18.- El matrimonio
“Juntos asumisteis la empresa de invitar al E.S a formar parte de vuestra relación.”

Al matrimonio tanto lo puede utilizar el ego como el E.S. Es un organismo viviente que continuamente refleja las opciones de los individuos que lo forman.

Un matrimonio iluminado es un compromiso para participar en el proceso de recíproco crecimiento y mutuo perdón, compartiendo el objetivo común de servir a Dios.

El matrimonio es un contexto donde dos personas pueden llegar a ser más de lo que habrían sido estando solas.

El apoyo y el perdón de nuestra pareja nos permiten situarnos más magníficamente en el mundo. UCDM dice que el amor no ha de ser exclusivo, sino inclusivo. No nos casamos para escapar del mundo sino para sanarlo y unirlo.

Bajo la guía del E.S un matrimonio se compromete a crear un contexto en el que los recursos individuales de cada uno, tanto materiales como emocionales y espirituales, estén puestos al servicio del otro. Lo que demos recibiremos. Servicio no significa sacrificio de uno mismo, sino dar a las necesidades de otra persona la misma importancia que a las nuestras. La pareja no ha de pensar solamente en lo que es bueno para él o para ella, sino en lo que es bueno para los dos.

El matrimonio iluminado incluye la presencia de un tercero místico. Se pide al E.S que guíe las percepciones, los pensamientos y las acciones para que en esto, como en todas las cosas, se haga la voluntad de Dios.

Marianne Williamson

dijous, 27 de març del 2008

VOLVER AL AMOR. LAS RELACIONES. LA FE EN LAS RELACIONES

17.- La fe en las relaciones
“La fe es el reconocimiento de la unión.”

Con frecuencia echamos de menos a una persona porque, en un ámbito invisible, intangible, todavía seguimos comunicados con ella, aún estamos conectados, esperando que la situación se resuelva.

No es neurótico estar de duelo por una relación, lo neurótico es no estarlo. En algún nivel, toda relación nos aporta esperanza, la esperanza de que pueda ser un lugar seguro, un puerto, un descanso después de todos nuestros combates.

Cuando una relación no funciona, sea por lo que sea, nuestra desilusión es natural. Cada encuentro intenso representa una conexión Kármica profunda y complicada. Una relación que se acaba es algo similar a una muerte, y en muchos casos la tristeza es mayor aún. No hay que fingir que esto no es un cuchillo clavado en el corazón, porque lo es, y no hay nada que hacer sino llorar.

“Ahora es el momento de la fe.” Dejémonos ablandar por nuestras lágrimas. Cuando los cuchillos emocionales se clavan en el corazón, se desmoronan murallas que, para empezar, no tenían porque estar ahí. Entonces podemos aprender lo que es ficticio y lo que es real...podemos aprender que no hay que confiar en ídolos y podemos aprender que hay un amor que nunca desaparece.

En las relaciones se dan muchos conflictos que ponen a prueba nuestra fe. El dolor es mucho más intenso cuando es un amigo quien esgrime el cuchillo.

Aunque de acuerdo con el pensamiento del curso Jesús fue traicionado, Él optó por percibirlo de otro modo. Él sabia que no le podían traicionar porque lo que no es amor no es real. Entonces, cuando nos atacan... ¿qué hacer? ¿dónde está nuestro consuelo?

Las cosas duras y ásperas que tenemos que digerir pueden contribuir a nuestra belleza. Pero no siempre, sólo cuando nos abrimos lo suficiente para asimilar el horror por extraño que parezca. La resistencia y la defensa sólo hacen más real el error y aumentan nuestro dolor.

Lo que creó el espacio para el triunfo de Jesús fue su indefensión, su aferrarse al amor a pesar de lo que le estaban haciendo. Se puede destruir el cuerpo, pero no la verdad. Si se le dan los tres días simbólicos la verdad siempre se reafirmará. Los tres días representan el tiempo que se necesita entre la crucifixión y la resurrección, entre una respuesta del corazón abierto ante el dolor y la vivencia del renacimiento que siempre le seguirá.

Cuando nuestros amigos se han vuelto en contra nuestra es muy fuerte la tentación de defenderse, de devolver el ataque. Pero UCDM afirma que “ en nuestra indefensión radica nuestra seguridad”. “ Me haré a un lado y dejaré que Él me guíe” . El cristo interior puede afrontar cualquier ataque, porque el desamor no le afecta. Defendernos es una manera de coincidir con el atacante en el poder de su ataque, y con ello lo volvemos real en nuestra experiencia.

Necesitamos un gran coraje y mucha fuerza personal para aferrarnos a nuestro centro en momentos en que nos sentimos heridos. Necesitamos sabiduría para entender que nuestra reactividad no hace más que atizar las llamas de la falsa tragedia. El amor crea a nuestro alrededor un escudo místico que nos protege del caos. Cuando estamos en medio de la pérdida, de la traición o de cualquier otro tipo de crisis, hay un poder en las palabras: “ Aquiétate y sabe que Yo soy”. Nunca se puede destruir la verdad.

Marianne Williamsom. Volver al amor

dimecres, 26 de març del 2008

VOLVER AL AMOR. LAS RELACIONES. EL COMPROMISO

16.- El compromiso
“a quienes Dios ha unido como uno, el ego no los puede desunir.”


UCDM dice que debemos tener un compromiso total con todas nuestras relaciones. El compromiso significa que se dé un proceso de comprensión y perdón recíprocos.

Cuando nos separamos físicamente de alguien, eso no significa que nuestra relación con esa persona se haya acabado. Las relaciones son eternas. La “separación” es otro capítulo de la relación. Con frecuencia, liberarse de la vieja forma de la relación se convierte en una lección de amor puro mucho más profunda que cualquiera que se pudiera haber aprendido en caso de que las dos personas hubieran seguido juntas.

Necesitamos todo nuestro amor para dejar que alguien se vaya... En ese momento el E.S suele quitar todos los frenos. “Te amo tanto que puedo dejarte en libertad de estar donde quieras estar, de ir adonde quieras ir.”

A veces lo que hay que aprender en una relación es cómo continuar y hacer que las cosas funcionen. Otras veces, lo que hay que aprender es cómo salir de una situación que no sirve. Es nuestra conexión con el E.S, la guía de nuestra propia intuición, lo único que puede conducirnos al supremo despliegue de los acontecimientos mediante la comprensión más profunda.

“Nunca abandones a una persona cuando te estás yendo”. Significa que es importante honrar la naturaleza eterna de las relaciones. Cuando las relaciones cambian de forma su contenido no tiene por qué disminuir.

Sentimos celos y la necesidad de aferrarnos a lo que tenemos porque, en este ámbito como en todos los demás el ego nos dice que la cantidad de amor que hay es limitada, que el bien de los demás nos priva el nuestro. El ego cree que los recursos son finitos, pero el amor es infinito. Siempre que se añade amor a cualquier parte del sistema, el amor aumenta en cada una de las partes. El amor no origina otra cosa más que amor.

Si contribuimos al dolor de otra persona, eso será un recuerdo que siempre volverá para acosarnos. Si hacemos lo que podemos por ayudarla, siempre habrá alguien que haga lo mismo por nosotros. No basta con sentarse ociosamente mientras los demás sufren.

El amor no es neutral. Es asumir el compromiso de tratar de conseguir la paz para todos los que intervienen en una situación.

Marianne Williamson. Volver al amor

dimarts, 25 de març del 2008

VOLVER AL AMOR. LAS RELACIONES. COMUNICARSE CON AMOR

15.- comunicarse con amor
“La comunicación une, el ataque separa.”

El E.S acepta incondicionalmente a la gente. Aceptar a los demás tal como son tiene el efecto milagroso de que los ayuda a mejorar.

Las personas que nos aceptan nos ayudan a sentirnos bien con nosotros mismos, a relajarnos, a encontrar nuestro camino. Aceptar a los demás no significa que no hagamos nunca sugerencias constructivas. Pero el problema no radica tanto en nuestro comportamiento como en la energía que lo mueve. Si critico a una persona para cambiarla lo que está hablando es mi ego, pero si le pido a Dios que me sane de mi tendencia a juzgar, y después todavía siento que he de comunicar algo, lo haré con amor y no con miedo. No me moverá la energía del ataque sino la del apoyo.

El E.S perfecciona nuestro estilo, nos enseña a comunicarnos con amor en lugar de atacar.

Para comunicarnos de verdad debemos asumir la responsabilidad del espacio del corazón que existe entre nosotros y el otro. Ese espacio del corazón -o su ausencia- determina si la comunicación es milagrosa o atemorizante. A veces, eso significa callar en algunas situaciones. El silencio puede ser una poderosa comunicación de amor.

Cuando hablamos la clave de la comunicación no está en lo que decimos, sino en la actitud subyacente a lo que decimos. Como no hay más que una mente, todos estamos en constante comunicación telepática. A cada momento optamos por unir o separar, y la persona con quien hablamos siente lo que hemos escogido, sean cuáles sean nuestras palabras. La opción de unir es la clave de la comunicación porque es la clave de la comunión. Lo que importa en una comunicación es encontrar un terreno puro del ser a partir del cual construir nuestro mensaje. No intentamos unirnos por medio de las palabras; aceptamos que antes de hablar ya estamos unidos con la otra persona. Esta aceptación, en si misma, ya es un verdadero milagro.

El maestro de Dios, es un instrumento de la intuición delicadamente afinado. UCDM dice que, primero hemos de escuchar a nuestro hermano. Si después tenemos que hablar, Él nos lo hará saber.
No tratemos de prever lo que tenemos que decirle a un hermano. Lo único que debemos hacer es pedirle al E.S que purifique nuestra percepción de la otra persona. Desde ese lugar interior, y sólo desde ese lugar, encontraremos el poder de las palabras y el poder del silencio, que traen la paz de Dios.
Marianne Williamson. Volver al amor

dilluns, 24 de març del 2008