"Nada de lo aquí escrito me pertenece.
Si hubiese alguna pertenencia,
sería el lazo de Amor con el cual se han atado
tantas bellas flores de conocimiento
que son ofrecidas a la humanidad
como un ramillete de Servicio"
Montaigne.

la flor de loto

La flor del loto es uno de los más antiguos y profundos símbolos de nuestro planeta. La flor del loto crece en el fango y se alza sobre la superficie para florecer con remarcable belleza. Por la noche la flor se cierra y se hunde bajo el agua, al amanecer se alza y vuelve a abrirse. El loto simboliza la pureza del corazón y de la mente. Representa longevidad, salud, honor y buena fortuna.

lo bueno, lo malo, lo igual o lo diferente....son tan solo proyecciones humanas...

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diumenge, 6 d’abril de 2008

VOLVER AL AMOR. EL TRABAJO. DE LAS VENTAS AL SERVICIO.

9.- De las ventas al servicio
“El amor siempre producirá expansión.”

Cuando estamos motivados por el deseo de vender no nos ocupamos más que de nosotros mismos. Cuando estamos motivados por el deseo de servir, también nos ocupamos de los demás. Los milagros nos llevan de una mentalidad de ventas a una mentalidad de servicio. Como en el ámbito de la conciencia sólo conseguimos conservar lo que damos, una mentalidad de servicio es una actitud que implica mucha más abundancia.

El sistema de pensamiento que domina nuestra cultura se fundamenta en valores egoístas, y renunciar a ellos es mucho más fácil de decir que de hacer.

Llega un momento, no muy lejano en el viaje hacia Dios, en que la idea de que el mundo podría funcionar estupendamente si le diéramos la oportunidad de hacerlo empieza a fascinarnos y se convierte en nuestra motivación. La noticia ya no es lo mal que andan las cosas, sino lo bien que podrían funcionar. Y nuestra propia actividad podría formar parte de la influencia del Cielo sobre la tierra. No hay motivación más poderosa que sentir que se nos hace partícipes de la creación de un mundo donde el amor haya sanado todas las heridas.

Ya no ambicionamos nada para nosotros mismos. Lo que nos inspira es la visión de un mundo sanado, y esta inspiración da una disposición nueva a nuestras energías. De nuestro interior manan un poder y un sentido nuevos. Nos sentimos como si los ángeles nos empujaran por detrás y nos fueran despejando el camino según avanzamos.

Una persona que actúa motivada por la voluntad de colaboración y servicio logra un nivel tan elevado de autoridad moral, que el éxito mundano es el resultado natural.

Pon todos tus dones al servicio del mundo. Decir “haré esto porque es un servicio, aunque no me paguen por ello”, es un rayo de luz de gran potencia. Comunica al universo que eres una persona muy formal. Y cuando eres formal con el universo, el universo también lo es contigo.
Nuestro poder reside en la claridad con la que veamos el papel que puede desempeñar nuestro trabajo en la creación de un mundo más hermoso. El milagro es pensar que nuestra carrera es nuestra contribución, por más pequeña que sea, a la sanación del universo.

Nuestra generosidad hacia los demás es la clave para que obtengamos una experiencia positiva del mundo. Hay lugar suficiente para que todos seamos hermosos. Hay lugar suficiente para que todos seamos triunfadores. Hay lugar suficiente para que todos seamos ricos. Lo único que bloquea la posibilidad de que esto suceda es nuestro pensamiento.

La gente que ha logrado más que tú, en el campo que sea, sólo se te ha adelantado medio paso en el tiempo. Bendícelos y ensalza sus dones, y bendice y ensalza también los tuyos. No sólo hay lugar de sobra para todos, sino que en realidad, todos somos necesarios.



A medida que vamos sanando, también va sanando el mundo. Hacer cualquier cosa con otra finalidad que el amor significa revivir nuestra separación de Dios, perpetuándola y manteniéndola. Cada persona es una célula en el cuerpo de la conciencia humana. Actualmente es como si el cuerpo de Cristo tuviera un cáncer. El cáncer lo producen las células que deciden dejar de funcionar en colaboración con la totalidad. Éstas células se ponen a construir su propio reino. Eso es un crecimiento maligno, que amenaza con destruir el organismo.

Hemos perdido de vista nuestra interrelación esencial, y este olvido amenaza con destruirnos. La mentalidad “mi” es el ego. Es la creencia en la separación. Es la enfermedad cósmica. Tomar lo que tenemos y consagrarlo a la restauración de la totalidad es nuestra salvación y la del mundo. Nuestra devoción se convierte entonces en nuestro trabajo, y nuestro trabajo se convierte en nuestra devoción.


Marianne Williamson. Volver al amor

VOLVER AL AMOR. EL TRABAJO. EL PLAN DE DIOS


8.- El plan de Dios
“Sólo el plan de Dios para la salvación tendrá éxito.”

A menudo tenemos prisa por llegar a la cumbre, sin darnos cuenta de que, al difundir el amor, vamos ascendiendo con naturalidad; aunque, quizás, no con más rapidez.

Decir “Que se haga la voluntad de Dios” es lo mismo que decir “Que me convierta en lo mejor que soy capaz de ser”. A medida que crecemos como personas vamos adquiriendo una energía más responsable. Nuestro progreso será fácil. El éxito será un logro sin esfuerzo. Las cosas sucederán sin más.

La vía de la entrega es como dejar que Dios sea el escultor y nosotros la arcilla. Para trabajar la arcilla se debe rociar con agua todos los días porque si no se seca no se puede moldear. Así es como debemos ser para Dios: maleables como arcilla húmeda. Si nos apegamos rápidamente a algún objetivo, incluso el de que las cosas salgan tal como pensamos que tienen que salir, no estamos relajados, y entonces tenemos muy poco espacio para las intuiciones espontáneas.

En realidad nunca sabemos por qué vamos a alguna parte. En el mundo de Dios no hay más que un trabajo en marcha, y es el de la preparación de Sus maestros, de los que hacen la demostración del amor. El E.S, dice UCDM, se vale de cualquier situación que se le entrega a Él como una lección de amor para todos los que participan en ella. Pero tenemos que estar dispuestos a renunciar a nuestro apego a un resultado determinado en cualquier situación. No siempre sabemos por qué el E. S nos dirige como lo hace. La función del obrador de milagros es simplemente seguir instrucciones con el deseo de servir a Dios. Nuestra compensación, material y emocionalmente, llegará en el momento y de la manera que Dios quiera.

Dios es el orden esencial. Es el principio de expansión constante del amor en acción, en todas las dimensiones, durante toda la vida. Confiar en Dios es como confiar en la gravedad.

Recuerda estos dos puntos porque son muy importantes:

1.- El plan de Dios funciona.
2.- Los tuyos no.

UCDM dice: “ No tengo que añadir nada a Su plan. Más para aceptarlo, tengo que estar dispuesto a no sustituirlo por el mío. Y eso es todo. Añade algo más, y estarás simplemente desvirtuando lo poco que se te pide”. No es cosa de imaginar cómo hemos de cumplir los propósitos de Dios sobre la tierra. Eso no es ayuda sino interferencia. El trabajo que debemos hacer no es otro que poner nuestro corazón y nuestro espíritu de parte de Su espíritu, que está dentro de nosotros; que nuestra vida se convierta así en un instrumento involuntario de Su voluntad. Las intuiciones se producen, las situaciones cambian. Nuestros esfuerzos por controlar conscientemente el despliegue de lo bueno no producen nada bueno, sino más bien ponen de manifiesto la terquedad humana.
El E.S acude allí donde Lo invitan. Limítate a preguntarle a Dios qué quiere que digas, qué quiere que hagas. Hazte a un lado y deja que Él te guíe.

Una plegaria silenciosa antes de iniciar una tarea ayuda a armonizar tus energías con la verdad. Prueba a decir esta oración: “Dios amado, te entrego esta situación. Que sea usada para tus propósitos. Sólo te pido que mi corazón esté abierto para dar y recibir amor. Que todos los resultados se produzcan de acuerdo con Tu voluntad. Amén”. Hagas lo que hagas, hazlo por Dios.

Somos lo bastante fuertes como para hacer cualquier trabajo que Él nos pida que hagamos. No te preocupes por tu propia buena disposición, dice el curso, pero ten continuamente conciencia de la Suya. No eres tú quien hace el trabajo, sino el espíritu que está dentro de ti. Olvidar esto provoca miedo. UCDM dice que la presencia del miedo indica que sólo confiamos en nuestras propias fuerzas. Ninguno de nosotros por sí solo tiene la capacidad de hacer milagros; sin embargo,

“ con el poder que tenemos dentro, pero que no es nuestro, no hay nada que no podamos hacer”.


Marianne Williamson