"Nada de lo aquí escrito me pertenece.
Si hubiese alguna pertenencia,
sería el lazo de Amor con el cual se han atado
tantas bellas flores de conocimiento
que son ofrecidas a la humanidad
como un ramillete de Servicio"
Montaigne.

la flor de loto

La flor del loto es uno de los más antiguos y profundos símbolos de nuestro planeta. La flor del loto crece en el fango y se alza sobre la superficie para florecer con remarcable belleza. Por la noche la flor se cierra y se hunde bajo el agua, al amanecer se alza y vuelve a abrirse. El loto simboliza la pureza del corazón y de la mente. Representa longevidad, salud, honor y buena fortuna.

lo bueno, lo malo, lo igual o lo diferente....son tan solo proyecciones humanas...

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divendres, 18 d’abril de 2008

VOLVER AL AMOR.EL CIELO. EL FIN DEL MUNDO

5.- El fin del mundo
“El mundo no acabará destruido sino que se convertirá en el Cielo.”

Escaparemos de los horrores del mundo en vehículos que se adentren en el espacio interior. Estos vehículos serán nuestras mentes guiadas por el E.S.

¿Qué aspecto tiene el Cielo? La mayoría de nosotros no hemos tenido más que ligeros atisbos, pero han sido suficientes para que mantengamos la esperanza de regresar. UCDM afirma que hay una melodía ancestral que todos recordamos y que siempre nos llama, incitándonos en todo momento a regresar. El cielo es nuestro hogar. Es nuestro estado natural.

Hay un sentimiento de paz interior que proviene de un abandono total del deseo de juzgar. No sentimos necesidad de cambiar a los demás ni de ser diferentes de cómo somos. Podemos ver, por la razón que fuere toda la belleza de otra persona, sentimos que los demás pueden ver igualmente la belleza en nosotros.

El mundo considera la relación especial, sea romántica o de otra clase, como el único contexto válido para tal experiencia. Esta es nuestra neurosis primaria, nuestro engaño más doloroso. Seguimos buscando el amor en el cuerpo, pero no está ahí. “Nos embarcamos en una búsqueda interminable de lo que no podemos encontrar: otra persona, una circunstancia... que tenga las llaves del Cielo. Pero el Cielo está dentro de nosotros. No tiene nada que ver con las ideas de los demás y tiene todo que ver con lo que escogemos pensar nosotros mismos, no sólamente sobre una persona determinada, sino sobre todo el mundo. Así, perdonar a la humanidad entera, a cualquiera en cualquier circunstancia, es nuestro billete al Cielo, nuestro único camino de vuelta a casa.

Nuestro objetivo es Dios. Ningún otro nos dará alegría y tenemos derecho a la alegría. Aunque somos relativamente conscientes del poder de transformación del dolor, sabemos muy poco del poder de transformación de la alegría, porque sabemos muy poco de ella misma.

Hablar de alegría no es ser simplista. Sólo afirmamos que es nuestro objetivo. Como ya hemos visto, no hay manera de llegar al Cielo sin reconocer el infierno, no en su realidad última, sino en la que tiene para nosotros mientras permanezcamos en este mundo ilusorio, una ilusión ciertamente muy poderosa. UCDM no nos propone la negación de las emociones y la supresión de la oscuridad como camino hacia la luz. Es un proceso psicoterapéutico mediante el cual la oscuridad es traída a la luz. “Nadie puede escapar de las ilusiones a menos que las examine, pues no examinarlas es la manera de protegerlas.”

UCDM pregunta: “¿Qué es sanar sino retirar todo lo que obstaculiza el camino al conocimiento? ¿ Y de qué otra manera se pueden disipar las ilusiones sino es mirándolas directamente, sin protegerlas? El trabajo hacia la iluminación implica a menudo una desagradable y dolorosa movilización de lo que hay en nuestro interior, que se hace visible tanto para nosotros como para los demás, con el fin que podamos conscientemente liberarnos de nuestra oscuridad personal. Pero sin un compromiso con la luz, sin un intento consciente de ir al Cielo, seguimos enamorados de la oscuridad, demasiado tentados por sus complejidades.

La tentación de “analizar la oscuridad como vía hacia la luz” queda ilustrada en algunos modelos tradicionales de psicoterapia. Cuando es el ego quien la usa, la psicoterapia es una herramienta para la investigación interminable del ego: Culpabilización y concentración en el pasado. Cuando la usa el E.S es una búsqueda de la luz. Es una interacción sagrada en la que dos personas juntas, consciente o inconscientemente, invitan al E.S a entrar en su relación y a convertir las percepciones dolorosas en conocimiento amoroso. La única razón de que todos estemos tan necesitados de terapia es que hemos perdido la conexión esencial con el significado de la amistad. Cualquier verdadera relación, así como la verdadera religión, es una forma de psicoterapia. Lo único que piden los “psicoterapeutas del E.S”, profesionales o no, es aceptar la Expiación para sí mismos con el fin de que sus propias percepciones sanadas puedan ayudar a iluminar a los demás.

En el exterior de las puertas del Cielo hay mucha acción, dentro de una ilusión, una ilusión que debe ser transformada desde adentro. El único significado de cualquier acontecimiento en el mundo de la forma es que simula dentro de nosotros un impulso para dar la espalda al Cielo o alcanzar sus puertas. Mientras estamos ante las puertas sin saber hacia dónde ir, impulsados por el amor y sin embargo adiestrados para el miedo, necesitamos darnos cuenta de la sagrada responsabilidad que se nos ha puesto en las manos. Tomamos decisiones por todos y para muchos años.
Las decisiones que tomamos hoy, individual y colectivamente, determinan si el planeta se irá al infierno o al Cielo. Somos la generación de la transición. Las opciones críticas están en nuestras manos. Las generaciones futuras sabrán quiénes fuimos. Pensarán con frecuencia en nosotros. Nos maldecirán o nos bendecirán.

Marianne Williamson

VOLVER AL AMOR. EL CIELO. VER LA LUZ

4.- Ver la luz
“Hijo de la luz, no sabes que la luz está en ti.”

Sólo nuestra luz interior es real. No tenemos tanto miedo de nuestra oscuridad como de la luz que llevamos dentro. La oscuridad nos resulta familiar, es lo que conocemos. La luz, es decir, pensar en que efectivamente podríamos valer lo suficiente, es tan amenazador para el ego que le hace sacar sus cañones más poderosos para defenderse de ella.

Nuestra defensa contra la luz es siempre alguna forma de culpa que proyectamos en nosotros mismos o en los demás. Dios puede amarnos infinitamente, el universo puede apoyarnos interminablemente, pero mientras no coincidamos con la bondadosa apreciación que Dios tiene de nosotros y con el misericordioso comportamiento del universo, haremos todo lo que esté a nuestro alcance para mantener a raya los milagros a que tenemos derecho.

El ego es la interminable necesidad que tiene nuestra mente de atacarse a sí misma. ¿Cómo podemos escapar de ello? Aceptando la voluntad de Dios como propia. Y Su voluntad es que seamos felices, que nos perdonemos, que encontremos nuestro lugar en el Cielo ahora.

No es nuestra arrogancia sino nuestra humildad lo que nos enseña que siendo tal como somos ya valemos lo suficiente, y que lo que tenemos que decir es válido. Es nuestro odio hacia nosotros mismos lo que hace que nos parezca difícil apoyar y amar a otras personas, porque apoyar a los demás equivale a apoyarnos también a nosotros.

Cuando sabemos que el amor es un recurso infinito, que hay suficiente abundancia de todo para todos y que sólo podemos conservar lo que damos, entonces dejamos de criticar a los demás y empezamos a bendecirlos.
Debemos aprender a tener pensamientos divinos. Los ángeles son los pensamientos de Dios. Los ángeles iluminan el camino, no envidian a nadie, no destruyen, no compiten, no cierran su corazón, no tienen miedo.



Marianne Williamson