"Nada de lo aquí escrito me pertenece.
Si hubiese alguna pertenencia,
sería el lazo de Amor con el cual se han atado
tantas bellas flores de conocimiento
que son ofrecidas a la humanidad
como un ramillete de Servicio"
Montaigne.

la flor de loto

La flor del loto es uno de los más antiguos y profundos símbolos de nuestro planeta. La flor del loto crece en el fango y se alza sobre la superficie para florecer con remarcable belleza. Por la noche la flor se cierra y se hunde bajo el agua, al amanecer se alza y vuelve a abrirse. El loto simboliza la pureza del corazón y de la mente. Representa longevidad, salud, honor y buena fortuna.

lo bueno, lo malo, lo igual o lo diferente....son tan solo proyecciones humanas...

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diumenge, 17 de maig del 2009

Occidente parece estar sufriendo un "exceso de todo", in­cluso en temas espirituales. Hay muchas tendencias diferentes; es como intentar decidir qué marca de cereales es la mejor cuando tienes cientos donde elegir: ¿Cómo podemos hablar de ti en Oc­cidente sin que parezcas simplemente otro paquete más de copos de maíz?
El mundo es un mercado y no hay nada malo en que sea un mercado. ¿Por qué estás tan en contra del mercado? ¡El mercado es hermoso! Puedes irte a descansar a las montañas, pero tendrás que regresar al mercado. El mercado es la realidad. Las montañas pueden suponer unas vacaciones, pero las vacaciones no son tan reales como la realidad del mercado.
Debes de haber visto los dibujos de los diez toros del Zen. Son hermosos. En el primer dibujo, el toro se encuentra perdido. El toro es el símbolo del Yo y el propietario del toro lo va buscando. Se adentra en el bosque; no puede ver hacia dónde ha escapado el toro, donde se esconde, pero continúa buscándolo. En el siguiente cuadro, descubre las huellas del toro. En el tercer dibujo ve, muy lejos, el trasero del toro. Puede ver la cola. En el cuarto di­bujo puede ver todo el toro y lo agarra por la cola. En el quinto ha domesticado al toro. En el sexto monta el toro de regreso a casa. Así transcurre la historia. En el séptimo, el toro es trascendido y en el octavo, el toro y su dueño-los dos-han desaparecido. En el noveno dibujo, el mundo reaparece a otra vez: los árboles, las montañas, las flores, pero no puedes ver al toro, ni a su amo. En el décimo dibujo, el amo ha regresado y se encuentra en el mercado. Y no sólo está en el mercado, sino que lleva con él una botella de vino.En la antigüedad, sólo había ocho dibujos. El octavo dibujo está vacío; no hay nada. Ésa es la cumbre más elevada de la medi­tación, donde todo desaparece-el buscador y lo buscado; todo desaparece-puro vacío. Pero entonces un gran Maestro Zen sin­tió que faltaba algo. El círculo no había sido completado; uno tenía que regresar al mundo. Las montañas están bien, pero el círculo permanece incompleto si te quedas en ellas. Has de regre­sar al mercado. Entonces añadió dos dibujos más y siento que hizo lo correcto. Ahora el círculo se ha completado. Empieza desde el mercado y regresa al mercado. El mercado es el mismo, pero tú no eres el mismo. El mundo sigue siendo el mismo, pero tú no eres el mismo. Has de regresar.Así ha sucedido siempre.
Mahavira se fue; durante doce años permaneció oculto en las montañas, en el bosque. Entonces, de improviso, un día regresó al mercado. Buda se fue; durante seis años estuvo aislado. Entonces, un día, de repente apareció en el mercado reuniendo a la gente para contarles qué le había ocurri­do. Jesús se fue a las montañas durante cuarenta días. Pero ¿cómo vas a vivir para siempre en las montañas? El círculo queda incompleto.Todo aquello que hayas alcanzado en las montañas, ha de ser devuelto al mercado.Lo primero es: no te opongas al mercado. El mundo entero es un mercado. Rechazarlo no es correcto. Y ¿qué hay de malo en ser un paquete de copos de maíz? ¡Los copos de maíz son estu­pendos! Contienen la misma posibilidad de ser un Buda que tú.Te contaré algunas anécdotas.Un Maestro Zen, Lin Chi, estaba pesando lino. Se acercó un buscador mientras estaba pesando el lino y le preguntó, "Tengo prisa y no puedo esperar, pero tengo que preguntarte algo: ¿cuál es la condición del Buda?" El Maestro ni siquiera le miró; conti­nuó pesando y le dijo, "Una libra de lino".En el Zen esto se ha convertido en un código: una libra de lino. ¿Por qué no entonces una libra de copos de maíz?Incluso el lino contiene el potencial, la posibilidad, de ser un Buda. Todo es divino y todo es sagrado. Cuando condenas, en ti hay algo que va mal.Una vez Lin Chi estaba sentado bajo un árbol y un hombre le preguntó, "¿Existe alguna posibilidad de que un perro se con­vierta en Buda? ¿Puede un perro convertirse en un Buda? ¿Es un perro, un Buda en potencia?"¿Y qué hizo Lin Chi? Se puso a cuatro patas y ladró, "¡Guau, guau!" Se convirtió en un perro y dijo, "Sí, no hay nada malo en serlo, no hay nada malo en ser un perro".Ésta es la actitud de un verdadero hombre religioso: toda la vida es divina, sin condiciones.
No hay nada de malo en ser un paquete de copos de maíz en el mercado, de modo que no tengas miedo de contar cosas sobre mí a la gente y no tengas miedo del mercado. El mercado siempre ha estado ahí y siempre lo estará. Y en el mercado todo encaja. También se venden mercancías malas; nadie puede impedirlo. Pero debido a esas malas mercancías, la gente que tiene algo bueno para vender en el mercado, tiene mie­do. Siempre tienen miedo y piensan, "¿Cómo poner algo tan bue­no en el mercado si hay tanta cosa mala vendiéndose?" Pero esto no será de ninguna ayuda. Más bien al contrario; ayudarás a que lo malo se venda. En economía existe una ley que dice: el dinero falso quita de la circulación el dinero auténtico. Si tienes dinero falso y dinero auténtico, la tendencia humana es intentar primero hacer circular el dinero falso. Quieres desprenderte de él; quieres guardarte el dinero auténtico en tu bolsillo y hacer circular el dinero falso. Por esto hay tanto dinero falso en circulación. Al­guien ha de poner el verdadero dinero en circulación. Una vez haces circular el verdadero dinero, su misma autenticidad empie­za a actuar. Simplemente obsérvalo: si lo falso puede seguir ahí, ¿porqué no lo verdadero?

Pero la gente que posee lo verdadero tiene siem­pre miedo de problemas inexistentes. Mucha gente que conozco, tiene miedo de contar cosas sobre mí a los demás. Piensa, "Cuan­do llegue el momento adecuado; entonces sí" ¿Quién sabe cuán­do vendrá? Piensan, "¿Cómo voy a decirlo? No lo he vivido suficientemente aún". Creen que si te pones a hablar sobre mí, eso se convertirá en otro anuncio. Si hablas por la televisión, o por la radio, o escribes artículos en el periódico, parece como si estu­vieras vendiendo algo. Parece una bagatela. Pero la gente que esta vendiendo aquello que es falso y de baja calidad no le tiene mie­do a esto; no les preocupa. A ellos no les preocupa ni siquiera que haya o no haya copos de maíz en la bolsa. Están vendiendo simplemente hermosas cajas, pero vacías. No tienen miedo.De esta forma, la mala gente pone fuera de circulación a la buena gente. A ellos no les preocupa si algo es de mala calidad; sencillamente siguen haciendo su propaganda en voz alta. Y des­de luego, cuando alguien proclama algo en voz alta, la gente escu­cha. Cuando alguien lo dice tan alto y con tanta confianza, la gente resulta atrapada.No temas. Si tienes miedo no podrás eliminar lo malo del mer­cado. Y la única forma de eliminarlo es introduciendo lo correc­to. Y si tienes lo correcto, entonces grítalo desde los tejados. No te preocupes; grítalo tan fuerte como puedas. Ésa es la única for­ma en que las cosas se mueven en el mundo.Jesús ha dicho a sus discípulos, "Id a los rincones más lejanos de la Tierra. Convertid a la gente y proclamadlo desde los tejados para que todos puedan oírlo. Entonces todo el mundo podrá conocer la verdad". Buda les dijo a sus discípulos, "Id y no os detengáis durante mucho tiempo en el mismo lugar, porque la Tierra es grande".Para Buda la palabra es, "Chairaveti, chairaveti"-¡muévete, muévete! Aún quedan muchos por oír la palabra. No te pares, no descanses. ¡Chairaveti, chairaveti! Continúa hacia delante siem­pre; continúa, porque toda la Tierra está esperando el mensaje.No tengas miedo. Si sientes que tienes los verdaderos copos de maíz para la gente, ve al mercado. No lo dudes, acumula, haz acopio de valor. Están vendiéndose cajas vacías; la única forma de sacar de circulación esas bolsas vacías es presentar tus copos de maíz. No hay otra forma. No hay nada malo en ello. El merca­do es de libre competencia para todos. Tienes tantas oportunida­des de ganar como cualquiera.Esos problemas siempre preocupan en aquellos que tienen algo; siempre están dudando. Dudan porque puede que si dicen algo, la gente los rechace. ¿Quién sabe? Y la buena gente siempre tiene dudas; la mala gente es siempre dogmática. Por esto el mundo es dominado más por la mala gente y la buena gente se queda siempre fuera del mercado pensando qué hacer y qué no a hacer. Para cuan­do se han decidido, el mercado entero está lleno de falsificaciones.
En Occidente es especialmente así, porque ahora en Occidente es imposible acercarte hombre a hombre. Has de utilizar los medios de comunicación. En tiempos de Buda era totalmente distinto; Buda se desplazaba y la gente se encontraba cara a cara con él; no existían periódicos, ni radio, ni televisión. Pero ahora tratar a la gente cara a cara es imposible, particularmente en Occidente, a menos que utilices los medios de comunicación. Y cuando utili­zas los medios de comunicación, evidentemente parece que la meditación sea también un artículo vendible. Has de utilizar los mis­mos términos, has de utilizar el mismo lenguaje, has de persuadir a la gente de la misma forma que los demás les están convencien­do de otras cosas. Si les dices que esta meditación es lo máximo en meditaciones, les parecerá comercial, porque hay muchos que se lo están diciendo. Dicen respecto a los jabones, "Es lo mejor en jabones, lo mejor en perfumes". Hay perfumes llamados "éxta­sis". Antes o después alguien va a bautizar a su perfume como "satori" o "samadhi". Has de utilizar los mismos términos, el mismo lenguaje; no hay otra forma. Has de utilizar los mismos métodos, pero en ello no hay nada malo.He estado en las montañas y he regresado al mercado. ¿No puedes ver la botella de vino en mis manos? Ahora estoy en el mercado. Has de ser atrevido. Ve y utiliza todos los medios a tu alcance. No puedes actuar como Buda, no puedes actuar como Jesús; esos días se han acabado. Si sigues actuando así, entonces tardarás millones de años en divulgar las noticias. Para cuando éstas lleguen a la gente, ya no tendrán vida. Así que mientras los copos de maíz están frescos, date prisa; llega a la gente.
Osho- Yoga La Ciencia del Alma Vol. IVCap. La Alquimia de la CelebraciónPágs. 244,249
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