"Nada de lo aquí escrito me pertenece.
Si hubiese alguna pertenencia,
sería el lazo de Amor con el cual se han atado
tantas bellas flores de conocimiento
que son ofrecidas a la humanidad
como un ramillete de Servicio"
Montaigne.

la flor de loto

La flor del loto es uno de los más antiguos y profundos símbolos de nuestro planeta. La flor del loto crece en el fango y se alza sobre la superficie para florecer con remarcable belleza. Por la noche la flor se cierra y se hunde bajo el agua, al amanecer se alza y vuelve a abrirse. El loto simboliza la pureza del corazón y de la mente. Representa longevidad, salud, honor y buena fortuna.

lo bueno, lo malo, lo igual o lo diferente....son tan solo proyecciones humanas...

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diumenge, 20 de gener de 2008

El perdón...

Elevo mis alas, sumerjo mis plumas doradas en un manantial de aceptación y me dejo llevar por el perdón que habita dentro de cada pétalo rosado allá en el jardín de la abundancia. Perdonar es la clave, la llave que abre la puerta de la aceptación. Sin perdón no se puede trascender el portal de la abundancia y de la plenitud. Sólo puede traspasarse con el corazón repleto de amor, ingenuidad, alegría, expectación, cualquier sentimiento edificante y enriquecedor; más si se pretende traspasarlo con un corazón lleno de odio, rencor, resentimiento o de cualquier otra cosa que empozoñe y agarrote nuestras alas, ya puede ir uno despidiéndose de la idea de cruzarlo, pues por más que empujemos no conseguiremos entrar en la tierra prometida.

Sin alas no se llega hasta allí. Éstas sólo aparecen cuando después de haber perdonado nos dedicamos a nuestra esencia: LUZ DORADA DE AMOR INCONDICIONAL, acompañada de autenticidad y verdad.
Pura mágia de luz dorada.


Perdonar se presenta difícil para aquel que no quiere olvidar o gusta de recordar, regodeándose en el fango, el supuesto mal que le hicieron... en verdad a quien no perdona es a si mismo. A quien sigue maltratando y llenando de tristeza es a su propio corazón. No sé por que nos empeñamos que las gentes vivan en nuestras cabezas sin pagar alquiler....

(...)


Independientemente de lo que hiciera el otro, nosotros éramos y somos dueños de nuestra actitud, de cómo afrontaremos lo que la otra parte ha hecho. Somos dueños de la actitud que tomaremos frente a una acción determinada de otra gaviota.

Extraído del libro Alas de luz de Rosetta Forner.