"Nada de lo aquí escrito me pertenece.
Si hubiese alguna pertenencia,
sería el lazo de Amor con el cual se han atado
tantas bellas flores de conocimiento
que son ofrecidas a la humanidad
como un ramillete de Servicio"
Montaigne.

la flor de loto

La flor del loto es uno de los más antiguos y profundos símbolos de nuestro planeta. La flor del loto crece en el fango y se alza sobre la superficie para florecer con remarcable belleza. Por la noche la flor se cierra y se hunde bajo el agua, al amanecer se alza y vuelve a abrirse. El loto simboliza la pureza del corazón y de la mente. Representa longevidad, salud, honor y buena fortuna.

lo bueno, lo malo, lo igual o lo diferente....son tan solo proyecciones humanas...

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diumenge, 13 d’abril de 2008

VOLVER AL AMOR. EL CUERPO. EL SIGNIFICADO DE LA SANACIÓN


7.- El significado de la sanación
“No olvides que el único propósito de este mundo es sanar al Hijo de Dios.”

UCDM define la salud como “paz interior”. La paz es posible independientemente de las circunstancias físicas. Al consagrar nuestra enfermedad a Dios, consagramos la experiencia en su totalidad, sabiendo que cualquier cosa puede ser utilizada por el E.S para traer más amor a nuestra conciencia.

Muchas personas han hablado de su enfermedad como de “una llamada a despertar”.

Renunciar a nuestros espejismos es sanar. Dentro de cada uno de nosotros hay un núcleo: nuestra esencia, nuestro verdadero ser. Ese es el lugar de Dios dentro de nosotros. Encontrar esa esencia es nuestro retorno a Dios, el propósito de nuestra vida, e incluso las experiencias más dolorosas pueden servir a este propósito.

Delante de una determinada situación difícil, tienes dos opciones: endurecerte o ablandarte. Con frecuencia , la enfermedad y la muerte son dolorosas lecciones sobre lo que amamos. A veces se necesita el cuchillo que nos traspasa emocionalmente el corazón para atravesar los muros que se alzan ante él.

Mi tarea no es juzgar, sino ayudar, como pueda y dónde pueda, y no dudar de la sabiduría fundamental de todas las cosas. En cualquier situación, lo que pasa exteriormente no es más que la punta del iceberg. Las lecciones , los verdaderos cambios, las oportunidades de crecer... ésas son las cosas que los ojos del cuerpo no pueden ver. El crecimiento no tiene nada que ver con conseguir lo que nos parece que queremos. Crecer es llegar a ser los hombres y mujeres que potencialmente podemos ser: amorosos, puros, sinceros, claros.
Una vida sana no depende del estado físico. La vida no es más que la presencia del amor y la muerte no es más que su ausencia. La muerte física no es de ninguna manera la muerte real.

Marianne Williamson

VOLVER AL AMOR. EL CUERPO. VANIDAD, PESO Y EDAD

6.- Vanidad, peso y edad
“Los ojos del cuerpo sólo ven formas.”

La concepción del cuerpo como un fin y no como un medio engendra miedo: miedo de no gustar, miedo de ser perdedores... No hay manera de escapar de este doloroso torbellino si no reemplazamos la identificación con el cuerpo por la idea de que no somos cuerpos, de que somos el amor que llevamos dentro, y ese amor es lo único que determina nuestro valor.

Nuestro peso corporal no tiene nada que ver con nuestro cuerpo sino con nuestra mente.

Si alcanzáramos un estado en el que sólo el amor y el cariño nos ocuparan la mente, y ni el pasado ni el futuro nos pesaran como una carga sobre los hombros , envejecer se convertiría en un proceso de rejuvenecimiento. Espiritualmente deberíamos rejuvenecer a medida que nos volvemos viejos, ya que el único propósito del tiempo es que aprendamos a renunciar de una manera más coherente a nuestro apego a la forma. Entonces el cuerpo se zambulle en la perfección de la vida, y se convierte en un instrumento sano y un objeto de alegría.

Sin embargo, como cualquier otra cosa, nuestra edad sólo cambiará después de que la hayamos aceptado tal como es.

Cambiemos de mentalidad. Recordemos que cuanto más vivimos más sabemos, y cuanto más sabemos más hermosos somos.

No importa cuál sea la enfermedad, la adicción o la deformación física, su causa está en la mente y sólo en ella se la puede sanar. El mayor poder que nos es concedido, dice el Curso, es el de cambiar de mentalidad. Nuestro estado físico no determina nuestro estado emocional. La experiencia de la paz proviene únicamente de la mente.

Marianne Williamson