dissabte, 7 / novembre / 2009
dijous, 29 / octubre / 2009
Turkey from Istanbul to Cappadocia, Sufi Dance of the Dervish, Music by Gülümcan
La música... Un lenguaje universal que nos hermana ... que no distingue creencia, nacionalidad, edad, raza o sexo ...
Que va directamente al corazón, eliminado cualquier pequeña o gran diferencia que nos distancia del otro...
Una vez más sólo me queda agradecer ..., hoy, por los maravillosos días vividos en tierras turcas ...
dimarts, 29 / setembre / 2009
dijous, 24 / setembre / 2009
dilluns, 21 / setembre / 2009
dimarts, 18 / agost / 2009
diumenge, 16 / agost / 2009
dilluns, 20 / juliol / 2009
dimecres, 15 / juliol / 2009
dimarts, 14 / juliol / 2009
dilluns, 13 / juliol / 2009
diumenge, 12 / juliol / 2009
Sam Keen
dilluns, 29 / juny / 2009
dimecres, 10 / juny / 2009
diumenge, 17 / maig / 2009
El mundo es un mercado y no hay nada malo en que sea un mercado. ¿Por qué estás tan en contra del mercado? ¡El mercado es hermoso! Puedes irte a descansar a las montañas, pero tendrás que regresar al mercado. El mercado es la realidad. Las montañas pueden suponer unas vacaciones, pero las vacaciones no son tan reales como la realidad del mercado.
Debes de haber visto los dibujos de los diez toros del Zen. Son hermosos. En el primer dibujo, el toro se encuentra perdido. El toro es el símbolo del Yo y el propietario del toro lo va buscando. Se adentra en el bosque; no puede ver hacia dónde ha escapado el toro, donde se esconde, pero continúa buscándolo. En el siguiente cuadro, descubre las huellas del toro. En el tercer dibujo ve, muy lejos, el trasero del toro. Puede ver la cola. En el cuarto dibujo puede ver todo el toro y lo agarra por la cola. En el quinto ha domesticado al toro. En el sexto monta el toro de regreso a casa. Así transcurre la historia. En el séptimo, el toro es trascendido y en el octavo, el toro y su dueño-los dos-han desaparecido. En el noveno dibujo, el mundo reaparece a otra vez: los árboles, las montañas, las flores, pero no puedes ver al toro, ni a su amo. En el décimo dibujo, el amo ha regresado y se encuentra en el mercado. Y no sólo está en el mercado, sino que lleva con él una botella de vino.En la antigüedad, sólo había ocho dibujos. El octavo dibujo está vacío; no hay nada. Ésa es la cumbre más elevada de la meditación, donde todo desaparece-el buscador y lo buscado; todo desaparece-puro vacío. Pero entonces un gran Maestro Zen sintió que faltaba algo. El círculo no había sido completado; uno tenía que regresar al mundo. Las montañas están bien, pero el círculo permanece incompleto si te quedas en ellas. Has de regresar al mercado. Entonces añadió dos dibujos más y siento que hizo lo correcto. Ahora el círculo se ha completado. Empieza desde el mercado y regresa al mercado. El mercado es el mismo, pero tú no eres el mismo. El mundo sigue siendo el mismo, pero tú no eres el mismo. Has de regresar.Así ha sucedido siempre.
Mahavira se fue; durante doce años permaneció oculto en las montañas, en el bosque. Entonces, de improviso, un día regresó al mercado. Buda se fue; durante seis años estuvo aislado. Entonces, un día, de repente apareció en el mercado reuniendo a la gente para contarles qué le había ocurrido. Jesús se fue a las montañas durante cuarenta días. Pero ¿cómo vas a vivir para siempre en las montañas? El círculo queda incompleto.Todo aquello que hayas alcanzado en las montañas, ha de ser devuelto al mercado.Lo primero es: no te opongas al mercado. El mundo entero es un mercado. Rechazarlo no es correcto. Y ¿qué hay de malo en ser un paquete de copos de maíz? ¡Los copos de maíz son estupendos! Contienen la misma posibilidad de ser un Buda que tú.Te contaré algunas anécdotas.Un Maestro Zen, Lin Chi, estaba pesando lino. Se acercó un buscador mientras estaba pesando el lino y le preguntó, "Tengo prisa y no puedo esperar, pero tengo que preguntarte algo: ¿cuál es la condición del Buda?" El Maestro ni siquiera le miró; continuó pesando y le dijo, "Una libra de lino".En el Zen esto se ha convertido en un código: una libra de lino. ¿Por qué no entonces una libra de copos de maíz?Incluso el lino contiene el potencial, la posibilidad, de ser un Buda. Todo es divino y todo es sagrado. Cuando condenas, en ti hay algo que va mal.Una vez Lin Chi estaba sentado bajo un árbol y un hombre le preguntó, "¿Existe alguna posibilidad de que un perro se convierta en Buda? ¿Puede un perro convertirse en un Buda? ¿Es un perro, un Buda en potencia?"¿Y qué hizo Lin Chi? Se puso a cuatro patas y ladró, "¡Guau, guau!" Se convirtió en un perro y dijo, "Sí, no hay nada malo en serlo, no hay nada malo en ser un perro".Ésta es la actitud de un verdadero hombre religioso: toda la vida es divina, sin condiciones.
No hay nada de malo en ser un paquete de copos de maíz en el mercado, de modo que no tengas miedo de contar cosas sobre mí a la gente y no tengas miedo del mercado. El mercado siempre ha estado ahí y siempre lo estará. Y en el mercado todo encaja. También se venden mercancías malas; nadie puede impedirlo. Pero debido a esas malas mercancías, la gente que tiene algo bueno para vender en el mercado, tiene miedo. Siempre tienen miedo y piensan, "¿Cómo poner algo tan bueno en el mercado si hay tanta cosa mala vendiéndose?" Pero esto no será de ninguna ayuda. Más bien al contrario; ayudarás a que lo malo se venda. En economía existe una ley que dice: el dinero falso quita de la circulación el dinero auténtico. Si tienes dinero falso y dinero auténtico, la tendencia humana es intentar primero hacer circular el dinero falso. Quieres desprenderte de él; quieres guardarte el dinero auténtico en tu bolsillo y hacer circular el dinero falso. Por esto hay tanto dinero falso en circulación. Alguien ha de poner el verdadero dinero en circulación. Una vez haces circular el verdadero dinero, su misma autenticidad empieza a actuar. Simplemente obsérvalo: si lo falso puede seguir ahí, ¿porqué no lo verdadero?
Pero la gente que posee lo verdadero tiene siempre miedo de problemas inexistentes. Mucha gente que conozco, tiene miedo de contar cosas sobre mí a los demás. Piensa, "Cuando llegue el momento adecuado; entonces sí" ¿Quién sabe cuándo vendrá? Piensan, "¿Cómo voy a decirlo? No lo he vivido suficientemente aún". Creen que si te pones a hablar sobre mí, eso se convertirá en otro anuncio. Si hablas por la televisión, o por la radio, o escribes artículos en el periódico, parece como si estuvieras vendiendo algo. Parece una bagatela. Pero la gente que esta vendiendo aquello que es falso y de baja calidad no le tiene miedo a esto; no les preocupa. A ellos no les preocupa ni siquiera que haya o no haya copos de maíz en la bolsa. Están vendiendo simplemente hermosas cajas, pero vacías. No tienen miedo.De esta forma, la mala gente pone fuera de circulación a la buena gente. A ellos no les preocupa si algo es de mala calidad; sencillamente siguen haciendo su propaganda en voz alta. Y desde luego, cuando alguien proclama algo en voz alta, la gente escucha. Cuando alguien lo dice tan alto y con tanta confianza, la gente resulta atrapada.No temas. Si tienes miedo no podrás eliminar lo malo del mercado. Y la única forma de eliminarlo es introduciendo lo correcto. Y si tienes lo correcto, entonces grítalo desde los tejados. No te preocupes; grítalo tan fuerte como puedas. Ésa es la única forma en que las cosas se mueven en el mundo.Jesús ha dicho a sus discípulos, "Id a los rincones más lejanos de la Tierra. Convertid a la gente y proclamadlo desde los tejados para que todos puedan oírlo. Entonces todo el mundo podrá conocer la verdad". Buda les dijo a sus discípulos, "Id y no os detengáis durante mucho tiempo en el mismo lugar, porque la Tierra es grande".Para Buda la palabra es, "Chairaveti, chairaveti"-¡muévete, muévete! Aún quedan muchos por oír la palabra. No te pares, no descanses. ¡Chairaveti, chairaveti! Continúa hacia delante siempre; continúa, porque toda la Tierra está esperando el mensaje.No tengas miedo. Si sientes que tienes los verdaderos copos de maíz para la gente, ve al mercado. No lo dudes, acumula, haz acopio de valor. Están vendiéndose cajas vacías; la única forma de sacar de circulación esas bolsas vacías es presentar tus copos de maíz. No hay otra forma. No hay nada malo en ello. El mercado es de libre competencia para todos. Tienes tantas oportunidades de ganar como cualquiera.Esos problemas siempre preocupan en aquellos que tienen algo; siempre están dudando. Dudan porque puede que si dicen algo, la gente los rechace. ¿Quién sabe? Y la buena gente siempre tiene dudas; la mala gente es siempre dogmática. Por esto el mundo es dominado más por la mala gente y la buena gente se queda siempre fuera del mercado pensando qué hacer y qué no a hacer. Para cuando se han decidido, el mercado entero está lleno de falsificaciones.
En Occidente es especialmente así, porque ahora en Occidente es imposible acercarte hombre a hombre. Has de utilizar los medios de comunicación. En tiempos de Buda era totalmente distinto; Buda se desplazaba y la gente se encontraba cara a cara con él; no existían periódicos, ni radio, ni televisión. Pero ahora tratar a la gente cara a cara es imposible, particularmente en Occidente, a menos que utilices los medios de comunicación. Y cuando utilizas los medios de comunicación, evidentemente parece que la meditación sea también un artículo vendible. Has de utilizar los mismos términos, has de utilizar el mismo lenguaje, has de persuadir a la gente de la misma forma que los demás les están convenciendo de otras cosas. Si les dices que esta meditación es lo máximo en meditaciones, les parecerá comercial, porque hay muchos que se lo están diciendo. Dicen respecto a los jabones, "Es lo mejor en jabones, lo mejor en perfumes". Hay perfumes llamados "éxtasis". Antes o después alguien va a bautizar a su perfume como "satori" o "samadhi". Has de utilizar los mismos términos, el mismo lenguaje; no hay otra forma. Has de utilizar los mismos métodos, pero en ello no hay nada malo.He estado en las montañas y he regresado al mercado. ¿No puedes ver la botella de vino en mis manos? Ahora estoy en el mercado. Has de ser atrevido. Ve y utiliza todos los medios a tu alcance. No puedes actuar como Buda, no puedes actuar como Jesús; esos días se han acabado. Si sigues actuando así, entonces tardarás millones de años en divulgar las noticias. Para cuando éstas lleguen a la gente, ya no tendrán vida. Así que mientras los copos de maíz están frescos, date prisa; llega a la gente.
Osho- Yoga La Ciencia del Alma Vol. IVCap. La Alquimia de la CelebraciónPágs. 244,249
http://oshoashram.blogspot.com
dimecres, 15 / abril / 2009
dimarts, 14 / abril / 2009
divendres, 3 / abril / 2009
dilluns, 23 / març / 2009
dijous, 19 / març / 2009
dissabte, 14 / març / 2009
Mi camino, el camino de las nubes blancas.(Osho)
Osho- Mi Camino. El Camino de las Nubes BlancasCap. 7, El Misterio de la RelaciónPágs.128,131
http://sannyas-spanish.blogspot.com
dimarts, 10 / març / 2009
diumenge, 15 / febrer / 2009

diumenge, 11 / gener / 2009
dimecres, 31 / desembre / 2008
dimarts, 30 / desembre / 2008
dar y recibir. Osho
http://amigosdeosho.blogspot.com
dijous, 25 / desembre / 2008
dimarts, 23 / desembre / 2008
Somewhere over the rainbow - Israel Kamakawiwo'ole
Cuando el mundo entero
es una confusión irreparable
y las gotas de lluvia
caen por todas partes
el Cielo abre un sendero mágico ...
Cuando todas las nubes
oscurecen el firmamento
aparece el camino del arco iris
para que lo encuentres
conduciéndote desde tu ventana
hacia un lugar detrás del sol
unos pasos más allá de la lluvia ...
En algún lugar, sobre el arco iris
muy en lo alto
existe una tierra que soñé
una vez en una canción de cuna.
En algún lugar, sobre el arco iris
los cielos son azules
y todos los sueños
que te animas a soñar
se hacen realidad.
Algún día desearé una estrella
y despertaré
donde las nubes están
detrás mío ...
Donde las risas caen
como gotas de limón
por encima de las chimeneas
allí es dónde me hallarás ...
En algún lugar, sobre el arco iris
los cielos son azules
y todos los sueños
que te animas a soñar
se hacen realidad.
Si los pajaritos felices vuelan
Más allá del arco iris
¿Por qué, oh, no puedo hacerlo yo?
dissabte, 20 / desembre / 2008
viajeros de una travesía cósmica
Somos los viajeros de una travesía cósmica... Polvo de estrellas danzando y girando en las corrientes y los torbellinos del infinito.
La vida es eterna, pero las expresiones de la vida son efímeras, momentáneas, transitorias. Nos hemos detenido momentáneamente para encontrarnos unos a otros, para conocernos, amar y compartir. Este es un momento precioso pero transitorio. Es un pequeño paréntesis en la eternidad... Si compartimos con cariño, alegría y amor, crearemos abundancia y alegría para todos y entonces este momento habrá valido la pena.
Deepak Chopra
dissabte, 29 / novembre / 2008
diumenge, 9 / novembre / 2008
dimecres, 5 / novembre / 2008
dilluns, 3 / novembre / 2008
divendres, 31 / octubre / 2008
diumenge, 26 / octubre / 2008
dimarts, 21 / octubre / 2008
dijous, 16 / octubre / 2008
divendres, 10 / octubre / 2008
dimarts, 7 / octubre / 2008
dimarts, 30 / setembre / 2008
My Sweet Lord
oh! señor
¡Oh! Señor (My sweet Lord) - George Harrison traducida
Mi Señor, hum Señor, hum Señor
Yo quiero conocerte
Déjame aprender de ti
déjame saber, Señor
el camino entre tú y yo
Mi Señor, hum señor, hum señor
Sé lo que contaron
o lo que leí de ti
Sólo eso sé, Señor
del camino entre tú y yo (aleluya)
Mi Señor (aleluya)
Hum Señor (aleluya)
Mi Señor (aleluya)
Invítame a seguirte
que quiero encontrarte
Hoy quiero escuchar tu voz
ven y enséñame, Señor
el camino entre tú y yo
(aleluya)
Mi Señor (aleluya)
Hum Señor (aleluya)
Oh mi Señor (aleluya)
Quiero conseguir tu luz (aleluya)
Quiero conocer, Señor
el camino entre tú y yo (aleluya)
Hum, hum, hum (aleluya)
Mi Señor (aleluya)
Oh mi Señor (aleluya)
Oh Señor (aleluya)
Sí, Sí, Señor (aleluya)
Dulce Señor (aleluya)
Hum, hum, hum (aleluya)
Yo quiero conocerte (aleluya)
Déjame aprender de tí (aleluya)
Déjame saber, Señor
el camino entre tú y yo (aleluya)
Señor (aleluya)
Mi Señor (aleluya)
Oh mi Señor
dissabte, 20 / setembre / 2008
El sol que mora en las tinieblas. Emilio Fiel (Miyo)
¿Dónde se esconde nuestra luz? En el corazón de nuestra oscuridad.
La tenemos invertida en angustias, miedos, rencores, rechazos, dudas. Y hemos de bajar al vientre para recuperarla de nuevo pero ya transmutada en conciencia. Este cuerpo es nuestra materia divina y el medio para realizarnos como dioses encarnados. Esa es la misión: llenarlo de luz en el corazón de cada célula y vencer la mentira de la muerte. Para ello la mejor manera de disolver la dolorosa atadura que sufrimos con la forma humana es cuadrar nuestros balances entre la luz y la oscuridad. Eso nos permitirá ser nuevos seres fluidos capaces de fundirnos empáticamente con cada uno de los cinco reinos de la naturaleza: mineral y vegetal, animal y humano, además de los seres dévicos o angélicos del universo que YoSoy. De ese modo la columna de fuego de los chakras, el resplandor del cuerpo luminoso y la reconexión del ADN, unirán sus fuerzas para facilitar nuestro proceso de ascensión física, más allá de la quinta dimensión hasta las fronteras de la undécima, que está a nuestra disposición en estos momentos de la historia planetaria. Los trabajos internos de Kundalini, la meditación profunda, el servicio desinteresado, la ensoñación consciente, el amor mágico, las ceremonias de sanación planetaria, el uso de las crisis como maestras, nuestro vínculo con la Madre Tierra y sus elementos, la hermandad con seres estelares y de otras dimensiones nos reconocen como seres capaces de generar luz y conciencia en cada momento y por tanto como guerreros y amazonas preparados para la batalla florida contra nuestra propia oscuridad.
dissabte, 16 / agost / 2008
dimarts, 15 / juliol / 2008
diumenge, 13 / juliol / 2008
dissabte, 21 / juny / 2008
invocacion al chacra unificado
Respiro en la Luz a través del centro de mi corazón.
Abriendo mi corazón como una hermosa esfera de Luz
Y permitiéndome expandirme.
Respiro en la Luz a través del centro de mi corazón
Permitiéndole a la Luz expandirse
Cubriendo mi chakra de la garganta
Y el de mi plexo solar en un solo campo unificado de Luz
Adentro, a través y alrededor de mi cuerpo.
Respiro en la Luz a través del centro de mi corazón,
Permitiéndole a la Luz expandirse,
Cubriendo mi chakra del entrecejo
Y el de mi ombligo
En un solo campo unificado de Luz
Adentro, a través y alrededor de mi cuerpo.
Respiro en la Luz a través del centro de mi corazón,
Permitiéndole a la Luz expandirse,
Cubriendo mi chakra de la corona
Y el de la base
En un solo campo unificado de Luz
Adentro, a través y alrededor de mi cuerpo.
Respiro en la Luz a través del centro de mi corazón,
Permitiéndole a la Luz expandirse,
Cubriendo mi chakra Alfa por encima de mi cabeza
Y mi chakra Omega por debajo de mi columna vertebral
En un solo campo unificado de Luz
Adentro, a través y alrededor de mi cuerpo.
Permito que la Onda de Metatrón resuene entre ellos.
Soy una unidad con la Luz.
Respiro en la Luz a través del centro de mi corazón,
Permitiéndole a la Luz expandirse,
Cubriendo mi octavo chakra por encima de mi cabeza
Y mis muslos
En un solo campo unificado de Luz
Adentro, a través y alrededor de mi cuerpo.
Permito a mi Cuerpo Emocional que se funda Con mi cuerpo físico.
Soy una unidad con la Luz.
Respiro en la Luz a través del centro de mi corazón,
Permitiéndole a la Luz expandirse,
Cubriendo mi noveno chakra por encima de mi cabeza
Y mis pantorrillas
En un solo campo unificado de Luz
Adentro, a través y alrededor de mi cuerpo.
Permito a mi Cuerpo Mental que se funda Con mi cuerpo físico.
Soy una unidad con la Luz.
Respiro en la Luz a través del centro de mi corazón,
Permitiéndole a la Luz expandirse,
Cubriendo mi décimo chakra por encima de mi cabeza
Y por debajo de mis pies
En un solo campo unificado de Luz
Adentro, a través y alrededor de mi cuerpo.
Permito a mi Cuerpo Espiritual que se funda
Con mi cuerpo físico.
Soy una unidad con la Luz.
Respiro en la Luz a través del centro de mi corazón,
Permitiéndole a la Luz expandirse,
Cubriendo mi undécimo chakra por encima de mi cabeza
Y por debajo de mis pies
En un solo campo unificado de Luz
Adentro, a través y alrededor de mi cuerpo.
Permito a nuestra Alma de Grupo que se funda
Con mi cuerpo físico.
Soy una unidad con la Luz.
Respiro en la Luz a través del centro de mi corazón,
Permitiéndole a la Luz expandirse,
Cubriendo mi duodécimo chakra por encima de mi cabeza
Y por debajo de mis pies En un solo campo unificado de Luz
Adentro, a través y alrededor de mi cuerpo.
Permito a nuestra Alma Crística que se funda
Con mi cuerpo físico.
Soy una unidad con la Luz.
Respiro en la Luz a través del centro de mi corazón,
Pido que el nivel más elevado de mi ESPÍRITU
Irradie desde el centro de mi corazón llenando plenamente este campo unificado.
Irradio a lo largo de este día.
Soy una unidad con el ESPÍRITU.
diumenge, 8 / juny / 2008
diumenge, 1 / juny / 2008
diumenge, 25 / maig / 2008
dissabte, 24 / maig / 2008
Amor y Temor
«Un Curso de Milagros» señalaba dos estados mentales básicos: el amor y el temor.
Daba a entender que el temor es la fuente de todas las emociones negativas. La sencillez del concepto seduce y podemos tomarlo como punto de partida para examinar nuestros sentimientos:
Juanita dice:
- Estoy furiosa. ¡Es la cólera! ¡No es el temor!
Veámoslo con más detenimiento. Guillermo, su marido, llega a casa apestando a alcohol y perfume. Juanita está furiosa. Grita y arroja los platos de un rincón a otro de la cocina. Pero en realidad, grita porque está asustada. Porque teme que él haya dejado de quererla, teme perder a Guillermo y teme lo que significan esos largos cabellos rubios en la solapa de la chaqueta. Cuando nos ponemos furiosos, estamos muertos de miedo.
- Si estoy preocupado, es que estoy preocupado.
Pero «preocupado» no es más que otra manera de decir asustado. ¿Quién se preocuparía por nada, si no tuviese motivos para temer? Cuando estamos preocupados, tenemos miedo.
Nos ayuda a ser más sinceros con nosotros mismos. Descubrimos que generalmente no estamos trastornados por los motivos que creíamos.
Si quiero eliminar mis temores, ante todo debo admitir que están ahí.
Cuando digo «darme celos es una falta de consideración por tu parte», no adelanto nada. Estoy bloqueado.
Para desbloquear la situación debo ser capaz de preguntarme: «¿Por qué tengo miedo cuando veo que hablas con un desconocido atractivo?». De este modo encaro no una falta tuya sino un temor mío. Si admito mis temores tendré ocasión de superarlos.
Confesar nuestros temores nos ayuda a explicar nuestros sentimientos a los seres queridos.
- Cariño, estoy enfadada porque tengo miedo. Lo que temo es que si compras ese vehículo de siete millones no vamos a poder comer en un año.
- Te grito cuando llegas tarde a casa porque temo que tengas un accidente en el camino. Si te perdiera no sabría qué hacer, por eso tengo miedo.
Cuando admitimos nuestros temores evitamos ofender a los demás, ya que en esencia venimos a decir:
- Quiero que sepas que tengo miedo. No digo que sea culpa tuya.
Cuando admitimos que no estamos obligados a ser perfectos, y explicamos nuestros sentimientos aduciendo los temores que los motivan, los seres queridos se muestran comprensivos. Confesar la vulnerabilidad es mejor que gritar palabras ofensivas.
Recordemos también que los demás no se enfadan por las razones que ellos creen. Cuando te atacan, tú sabes que están muertos de miedo. Y sabiendo eso, no tienes por qué temerles.
- Pero si el amor y el temor son las dos emociones fundamentales – dirás -, ¿no significa eso que muchas personas viven permanentemente atemorizadas? Ya lo creo.
Mucha gente vive atemorizada. El miedo al ridículo, a engordar, a perder el empleo, el prestigio o el dinero, a la inseguridad ciudadana, a la vejez, a la soledad. Miedo a vivir, y miedo a morir, ¡he ahí la explicación de tantas conductas absurdas!
¿Cómo podrían mejorar? Siendo amados.
diumenge, 18 / maig / 2008
dissabte, 17 / maig / 2008
dijous, 15 / maig / 2008
energía espiritual
Del Libro "Abriendo las puertas de tu interior", de Eileen Caddy.
diumenge, 11 / maig / 2008
diumenge, 4 / maig / 2008
diumenge, 27 / abril / 2008
dimecres, 23 / abril / 2008
VOLVER AL AMOR. EL CIELO. LA PASCUA DE RESURECCIÓN
“El irresistible poder de la resurrección reside en el hecho de que representa lo que quieres ser”
La Navidad y la Pascua son soportes de nuestra actitud para que alcancemos una visión iluminada del mundo.
Con una visión iluminada de la Navidad, comprendemos que tenemos el poder, por mediación de Dios, de dar nacimiento a un Yo divino. Con una visión iluminada de la Pascua, comprendemos que este Yo es el poder del universo, ante el cual la muerte misma no tiene poder.
“La resurrección es el símbolo del júbilo” . Es el gran “aja”, el signo de la comprensión total del hecho de que no estamos a merced de la falta de amor, ni en nosotros mismos ni en los demás. Aceptar la resurrección es comprender que ya no necesitamos esperar más para vernos como seres sanados y enteros.
El mensaje de la resurrección es que la crucifixión jamás sucedió a no ser en nuestra cabeza. Tener conciencia de Cristo es comprender que el Cielo está aquí ahora. Nuestra tristeza no se basa en hechos, sino en una ficción. Es nuestra interpretación de los acontecimientos, y no éstos, lo que nos encadena. El Cielo es la transformación de estos acontecimientos en nuestra mente. “La resurrección es nuestro despertar del sueño, nuestro regreso a la sensatez, y por lo tanto nuestra liberación del infierno.”
Nos clavamos los clavos en manos y pies, aferrándonos a la interpretación terrena de las cosas cuando la opción de verlas de otra manera nos habría liberado y hecho felices. Rezamos pidiendo tener la capacidad de recordar constantemente que lo único real es el amor.
Al final del Libro de ejercicios de UCDM se nos dice “ Este curso es un comienzo, no un final”. Un sendero espiritual no es el hogar; es un camino hacia el hogar. Nuestra casa está dentro de nosotros, y continuamente estamos escogiendo entre descansar en ella o luchar contra la experiencia. “Lo que verdaderamente nos aterra -dice el curso- es la redención.”
Pero dentro de nosotros hay Uno que conoce la verdad, a quien Dios ha confiado el trabajo de ser más listo que nuestro ego, más hábil que nuestro odio hacia nosotros mismos. Cristo no ataca el ego; lo trasciende. Y Él está dentro de nosotros en todo momento, en todas las circunstancias. “El Cristo responde plenamente a nuestra menor invitación.”
Con nuestras oraciones Lo invitamos a entrar, a Él que ya está dentro. Cuando oramos, hablamos con Dios. Y Él nos responde con los milagros.
Dios amado, te doy este día, el fruto de mi esfuerzo y los deseos de mi corazón.
En tus manos pongo todas las preguntas, en Tus hombros deposito todas las cargas. Ruego por mis hermanos y por mí. Que podamos volver al amor.
Que nuestra mente pueda sanar. Que todos seamos bendecidos.
Que podamos encontrar el camino a casa,
ir del dolor a la paz, del miedo al amor,
del infierno al Cielo.
Venga a nosotros Tu reino, hágase Tu voluntad, así en la Tierra como en el Cielo.
Porque Tuyo es el Reino, el Poder y la Gloria.
Por los siglos de los siglos.
Amén
dimarts, 22 / abril / 2008
VOLVER AL AMOR. EL CIELO. LA NAVIDAD
7.- La Navidad
“El símbolo de la Navidad es una estrella: Una luz en la oscuridad.”
La Navidad es un símbolo de cambio. Significa el nacimiento de un ser nuevo, cuya madre es nuestra condición humana y cuyo padre es Dios. El niño nacido de esta concepción mística es el Cristo en todos nosotros.
Los ángeles son los pensamientos de Dios, sólo podemos oírlos en una atmósfera mental de pureza.
Muchos de nosotros ya hemos oído que los ángeles nos llaman. En ese momento se nos da la oportunidad, el reto de aceptar al espíritu de Dios, de acoger Su simiente en nuestro cuerpo místico. Si consentimos, permitiremos que nuestro corazón sea la matriz para el Cristo niño, un puerto donde pueda crecer en plenitud y prepararse para su nacimiento en la tierra. Dios nos ha elegido para que Su hijo nazca por intermedio de cada uno de nosotros.
“No hay sitio” dijo el posadero a José. La “posada” es nuestro intelecto, donde hay poco o ningún lugar para las cosas del espíritu. Pero Dios sólo necesita un poco de buena disposición por nuestra parte para que el Cristo nazca sobre la tierra.
Los pastores en el campo ven antes que nadie la “estrella de la Navidad”. Son los que atienden al rebaño, los que cuidan, protegen y sanan a los hijos de la tierra. Es lógico que sean los primeros en ver el signo de la esperanza, porque son ellos quienes la ofrecen. Han convertido su vida en un terreno fértil para los milagros. Ven la estrella y la siguen.
“Largo tiempo languideció el mundo en el error y el pecado, hasta que Él llegó y el alma sintió su valor.”
Con el nacimiento de Cristo, no una vez al año sino en todo momento, nos permitimos ser más de lo que éramos hasta ese momento. Expandimos nuestra conciencia de nosotros mismos y de nuestra deidad. “El hijo del hombre reconoce quien es, y al reconocerlo se convierte en el Hijo de Dios.”
Y así el mundo queda redimido, recuperado, sanado e integrado. El sueño de la muerte ha terminado cuando recibimos la visión de la verdadera vida. Jesús en nuestro corazón no es más que la verdad grabada en él. Él es en esencia la verdad de lo que somos. Nuestras vidas unidas forman el cuerpo místico de Cristo. Reclamar nuestro lugar en este cuerpo es regresar al hogar.
Marianne Williamson
dilluns, 21 / abril / 2008
VOLVER AL AMOR. EL CIELO. LAS PUERTAS DEL CIELO
6.- Las puertas del Cielo
“No pienses que el camino que te conduce a las puertas del cielo es difícil.”
Somos una generación de hijos pródigos. Nos fuimos de casa y ahora se respira emoción en el aire porque hemos vuelto. Lo hicimos todo para destruir el amor que sentíamos por nosotros y por los demás, antes de que empezara a atraernos una vida sana. Eso no constituye nuestra vergüenza sino nuestra fuerza.
Hemos visto el lado oscuro, estamos listos para seguir adelante. La luz nos atrae.
No somos malos, estamos heridos. Y nuestras heridas constituyen nuestra oportunidad para sanar.
Hoy se respira en el aire un retorno a lo sagrado, pese al dolor, pese a los conflictos.... muchas personas han asumido su mandato, consciente o inconscientemente, y han provocado un sentimiento de una excitación contenida, de una esperanza del Cielo. En todos los ámbitos hay por lo menos vagas señales de que cada vez más personas asumirán responsabilidades mayores.
Tiene que haber un perdón masivo y colectivo de todo lo que ha sucedido para que nuestra cultura tenga la oportunidad de sanar y de volver a empezar.
En relación a nuestro pasado, lo importante no es lo que sucedió, sino lo que hayamos hecho con ello. Cualquier cosa puede contribuir a que ahora, si así lo decidimos, podamos ser personas más compasivas.
Lo importante nunca es lo que hicimos ayer, sino lo que hemos aprendido de ello y lo que estamos haciendo hoy.
Una nación, igual que una persona, admite sus propios errores, los expía y pide a Dios y a los hombres una oportunidad para volver a empezar. Esto no nos haría más débiles , sino humildes y honestos, dos rasgos sin los cuales no hay grandeza. Mientras no se produzca esta Expiación, poco margen habrá para una sanación milagrosa de los conflictos.
Hay mucho que hacer mientras permitimos que la motivación de transformar al mundo proporcione energía a nuestra alma y se manifieste en nuestras convicciones. Debemos tener fe en Dios y en nosotros mismos. Él nos hará saber lo que quiere que hagamos, y nos enseñará cómo hacerlo. En todas las comunidades hay trabajo por hacer. En todas las naciones hay heridas por sanar. En todos los corazones existe el poder de hacerlo.
Marianne Williamson
divendres, 18 / abril / 2008
VOLVER AL AMOR.EL CIELO. EL FIN DEL MUNDO
“El mundo no acabará destruido sino que se convertirá en el Cielo.”
Escaparemos de los horrores del mundo en vehículos que se adentren en el espacio interior. Estos vehículos serán nuestras mentes guiadas por el E.S.
¿Qué aspecto tiene el Cielo? La mayoría de nosotros no hemos tenido más que ligeros atisbos, pero han sido suficientes para que mantengamos la esperanza de regresar. UCDM afirma que hay una melodía ancestral que todos recordamos y que siempre nos llama, incitándonos en todo momento a regresar. El cielo es nuestro hogar. Es nuestro estado natural.
Hay un sentimiento de paz interior que proviene de un abandono total del deseo de juzgar. No sentimos necesidad de cambiar a los demás ni de ser diferentes de cómo somos. Podemos ver, por la razón que fuere toda la belleza de otra persona, sentimos que los demás pueden ver igualmente la belleza en nosotros.
El mundo considera la relación especial, sea romántica o de otra clase, como el único contexto válido para tal experiencia. Esta es nuestra neurosis primaria, nuestro engaño más doloroso. Seguimos buscando el amor en el cuerpo, pero no está ahí. “Nos embarcamos en una búsqueda interminable de lo que no podemos encontrar: otra persona, una circunstancia... que tenga las llaves del Cielo. Pero el Cielo está dentro de nosotros. No tiene nada que ver con las ideas de los demás y tiene todo que ver con lo que escogemos pensar nosotros mismos, no sólamente sobre una persona determinada, sino sobre todo el mundo. Así, perdonar a la humanidad entera, a cualquiera en cualquier circunstancia, es nuestro billete al Cielo, nuestro único camino de vuelta a casa.
Nuestro objetivo es Dios. Ningún otro nos dará alegría y tenemos derecho a la alegría. Aunque somos relativamente conscientes del poder de transformación del dolor, sabemos muy poco del poder de transformación de la alegría, porque sabemos muy poco de ella misma.
Hablar de alegría no es ser simplista. Sólo afirmamos que es nuestro objetivo. Como ya hemos visto, no hay manera de llegar al Cielo sin reconocer el infierno, no en su realidad última, sino en la que tiene para nosotros mientras permanezcamos en este mundo ilusorio, una ilusión ciertamente muy poderosa. UCDM no nos propone la negación de las emociones y la supresión de la oscuridad como camino hacia la luz. Es un proceso psicoterapéutico mediante el cual la oscuridad es traída a la luz. “Nadie puede escapar de las ilusiones a menos que las examine, pues no examinarlas es la manera de protegerlas.”
UCDM pregunta: “¿Qué es sanar sino retirar todo lo que obstaculiza el camino al conocimiento? ¿ Y de qué otra manera se pueden disipar las ilusiones sino es mirándolas directamente, sin protegerlas? El trabajo hacia la iluminación implica a menudo una desagradable y dolorosa movilización de lo que hay en nuestro interior, que se hace visible tanto para nosotros como para los demás, con el fin que podamos conscientemente liberarnos de nuestra oscuridad personal. Pero sin un compromiso con la luz, sin un intento consciente de ir al Cielo, seguimos enamorados de la oscuridad, demasiado tentados por sus complejidades.
La tentación de “analizar la oscuridad como vía hacia la luz” queda ilustrada en algunos modelos tradicionales de psicoterapia. Cuando es el ego quien la usa, la psicoterapia es una herramienta para la investigación interminable del ego: Culpabilización y concentración en el pasado. Cuando la usa el E.S es una búsqueda de la luz. Es una interacción sagrada en la que dos personas juntas, consciente o inconscientemente, invitan al E.S a entrar en su relación y a convertir las percepciones dolorosas en conocimiento amoroso. La única razón de que todos estemos tan necesitados de terapia es que hemos perdido la conexión esencial con el significado de la amistad. Cualquier verdadera relación, así como la verdadera religión, es una forma de psicoterapia. Lo único que piden los “psicoterapeutas del E.S”, profesionales o no, es aceptar la Expiación para sí mismos con el fin de que sus propias percepciones sanadas puedan ayudar a iluminar a los demás.
En el exterior de las puertas del Cielo hay mucha acción, dentro de una ilusión, una ilusión que debe ser transformada desde adentro. El único significado de cualquier acontecimiento en el mundo de la forma es que simula dentro de nosotros un impulso para dar la espalda al Cielo o alcanzar sus puertas. Mientras estamos ante las puertas sin saber hacia dónde ir, impulsados por el amor y sin embargo adiestrados para el miedo, necesitamos darnos cuenta de la sagrada responsabilidad que se nos ha puesto en las manos. Tomamos decisiones por todos y para muchos años.
Las decisiones que tomamos hoy, individual y colectivamente, determinan si el planeta se irá al infierno o al Cielo. Somos la generación de la transición. Las opciones críticas están en nuestras manos. Las generaciones futuras sabrán quiénes fuimos. Pensarán con frecuencia en nosotros. Nos maldecirán o nos bendecirán.
Marianne Williamson
VOLVER AL AMOR. EL CIELO. VER LA LUZ
“Hijo de la luz, no sabes que la luz está en ti.”
Sólo nuestra luz interior es real. No tenemos tanto miedo de nuestra oscuridad como de la luz que llevamos dentro. La oscuridad nos resulta familiar, es lo que conocemos. La luz, es decir, pensar en que efectivamente podríamos valer lo suficiente, es tan amenazador para el ego que le hace sacar sus cañones más poderosos para defenderse de ella.
Nuestra defensa contra la luz es siempre alguna forma de culpa que proyectamos en nosotros mismos o en los demás. Dios puede amarnos infinitamente, el universo puede apoyarnos interminablemente, pero mientras no coincidamos con la bondadosa apreciación que Dios tiene de nosotros y con el misericordioso comportamiento del universo, haremos todo lo que esté a nuestro alcance para mantener a raya los milagros a que tenemos derecho.
El ego es la interminable necesidad que tiene nuestra mente de atacarse a sí misma. ¿Cómo podemos escapar de ello? Aceptando la voluntad de Dios como propia. Y Su voluntad es que seamos felices, que nos perdonemos, que encontremos nuestro lugar en el Cielo ahora.
No es nuestra arrogancia sino nuestra humildad lo que nos enseña que siendo tal como somos ya valemos lo suficiente, y que lo que tenemos que decir es válido. Es nuestro odio hacia nosotros mismos lo que hace que nos parezca difícil apoyar y amar a otras personas, porque apoyar a los demás equivale a apoyarnos también a nosotros.
Cuando sabemos que el amor es un recurso infinito, que hay suficiente abundancia de todo para todos y que sólo podemos conservar lo que damos, entonces dejamos de criticar a los demás y empezamos a bendecirlos.
Debemos aprender a tener pensamientos divinos. Los ángeles son los pensamientos de Dios. Los ángeles iluminan el camino, no envidian a nadie, no destruyen, no compiten, no cierran su corazón, no tienen miedo.
Marianne Williamson
dijous, 17 / abril / 2008
VOLVER AL AMOR. EL CIELO. LA PRÁCTICA ESPIRITUAL
3.- La práctica espiritual.
“Una mente sin entrenar no puede lograr nada.”
El amor es algo más bello que el arco iris; requiere disciplina y práctica. No es solamente un sentimiento dulce. Es un compromiso radical con una manera de ser diferente, una respuesta mental a la vida que está en total desacuerdo con lo que piensa el mundo. El Cielo es optar conscientemente por desafiar la voz del ego. Cuánto más tiempo pasamos con el E.S, mayor es nuestra capacidad de concentrarnos en el amor. UCDM dice que los cinco minutos que pasamos con Él por la mañana, nos garantizan que Él estará a cargo de nuestros pensamientos en cualquiera de sus formas durante todo el día. Asumimos la responsabilidad de hacer un contacto consciente con Él.
Cuando meditamos, el cerebro emite otra clase de ondas. UCDM dice que lo fundamental son los ejercicios porque nos entrenan mentalmente, cambiando nuestros hábitos mentales. La meditación es un tiempo pasado con Dios en silencio y quietud, a la escucha. Durante el cual el E.S puede entrar en nuestra mente y realizar Su alquimia divina.
El libro de ejercicios de UCDM, proporciona un plan específico para abandonar una manera de pensar basada en el miedo y aceptar en su lugar otra basada en el amor. Nuestra actitud no influye en absoluto en su eficacia. Los efectos de la meditación al igual que los de los ejercicios son acumulativos.
La práctica espiritual constituye la base del desarrollo del poder personal. Cuando nos encontramos en el nivel supremo de nuestro ser, no es necesario que hagamos nada. Estamos en paz mientras el poder de Dios actúa a través de nosotros.
Marianne Williamson
dimecres, 16 / abril / 2008
VOLVER A EMPEZAR. EL CIELO. NUESTRA CAPACIDAD DE BRILLAR
2.- Nuestra capacidad de brillar
“Puedes alzar la mano y tocar el cielo.”
A los ojos de Dios todos somos perfectos y tenemos una capacidad ilimitada de expresarnos brillantemente.
Capacidad ilimitada y no potencial ilimitado, porque este último concepto puede ser peligroso si lo utilizamos par esclavizarnos a nosotros mismos, para vivir en el futuro y no en el presente y para sumirnos en la desesperación comparándonos continuamente con lo que creemos que podríamos ser. Se trata de un concepto que puede hundirnos en la impotencia personal. Si nos centramos en el potencial humano seguiremos siendo impotentes. Centrémonos en la capacidad humana, que se expresa en el presente. Es inmediata. La clave no está en lo que tenemos dentro, sino en lo que estamos dispuestos a reconocer de lo que tenemos dentro. No tiene sentido esperar a ser perfectos en todo lo que hacemos, o maestros iluminados, o doctores en filosofía de la vida antes de abrirnos a lo que somos capaces de hacer ahora.
La diferencia entre las personas que viven su potencial y las que no lo hacen no es la cantidad de potencial que poseen, sino la cantidad de permiso que se dan a sí mismas para vivir en el presente.
Nos falta un contexto en nuestras vidas en el que nos demos permiso para brillar, para florecer plenamente, para mostrarnos poderosamente en el presente sin temor de no valer lo suficiente. Esperar un futuro próspero es una forma de asegurarse que jamás llegue. Nos regocijamos en el presente.
Nuestro problema es que queremos ir directamente del punto A a los puntos X, Y y Z, y somos incapaces de movernos del punto A al B, de ir paso a paso. Es mucho más fácil soñar con el punto Z que moverse realmente del punto A al B.
Con frecuencia tenemos miedo a hacer algo a menos que sepamos que podemos hacerlo perfectamente bien. No podemos soportar hacer nada en lo que no seamos fabulosos. No hay que ser un virtuoso en todo para ser un virtuoso en la vida.
Sentimos tanta energía reprimida, tanto talento inmovilizado... En nuestro corazón sabemos que nacimos para hacer grandes cosas y tenemos un miedo profundo a desperdiciar nuestra vida. Pero la única persona a quien podemos liberar es a nosotros mismos.
El ego quisiera que naciéramos con un gran potencial y muriéramos con un gran potencial. En medio hay un sufrimiento cada vez mayor. Un milagro nos deja en libertad para vivir plenamente en el presente, para liberar nuestro poder y reclamar nuestra gloria. El hijo de Dios se eleva al Cielo cuando libera el pasado y el futuro, y se autolibera para ser quien es hoy.
Marianne Williamson
dimarts, 15 / abril / 2008
VOLVER AL AMOR. EL CIELO. LA DECISIÓN DE SER FELIZ
IX.- EL CIELO
“El cielo está aquí. No existe ningún otro lugar.”
“El cielo es ahora. No existe ningún otro tiempo.”
1.-La decisión de ser feliz
“El cielo es la alternativa por la que me tengo que decidir.”
La voluntad de Dios es que seamos felices ahora. Al pedir que se haga Su voluntad, damos instrucciones a la mente para que se concentre en la belleza de la vida, en cada una de las razones que tenemos para celebrar en vez de estar de duelo.
La felicidad no depende de las circunstancias. La clave de la felicidad es la decisión de ser feliz.
En los últimos años se ha hablado mucho de “reconocer nuestros sentimientos”. Es un concepto importante pero puede ser utilizado por el ego para sus propios fines. La mayoría de las veces, cuando oímos decir “reconoce tus sentimientos”, se refieren a los negativos: “Sé consciente de tu dolor, de tu rabia, de tu vergüenza”. Pero necesitamos tanto para reconocer nuestros sentimientos positivos como para reconocer los negativos.
Necesitamos apoyo y permiso para sentir nuestro amor, nuestra satisfacción y nuestra felicidad.
El ego libra una secreta batalla contra la felicidad. El yo negativo no es nuestro yo verdadero; necesitamos estar en contacto con nuestros sentimientos negativos, pero sólo para liberarnos de ellos y sentir el amor que se oculta debajo.
No es tan difícil tener sentimientos y pensamientos positivos. El problema es que nos resistimos a ellos porque nos hacen sentir culpables.
¿Quién soy yo para tenerlo todo? Seré una amenaza no le gustaré a nadie... Estos son los argumentos que el ego nos mete en la cabeza. Una creencia oculta que muchos compartimos es que está mal ser demasiado feliz.
El dogma religioso del ego no nos ha ayudado. Se ha glorificado el sufrimiento. La gente se ha concentrado más en la crucifixión que en la resurección. Pero la crucifixión sin la resurección es un símbolo que no tiene significado. La crucifixión es la pauta de energía del miedo, la manifestación de un corazón cerrado. La resurrección es la inversión de esa pauta, que se da cuando dejamos de pensar en el miedo para concentrarnos en el amor. Examina la crucifixión pero no te detengas en ella. "Bienaventurados los que tienen fe en lo que no pueden ver", dice Jesús. Es fácil tener fe cuando las cosas van bien, pero en la vida hay momentos en que tenemos que volar a ciegas. La resurección es una vehemente llamada a seguir avanzando. Representa la decisión de ver la luz en medio de la oscuridad. "La resurección es el símbolo del júbilo." "No hay luz más brillante que la que resplandece dentro de nosotros. No importa si la vemos o no, está ahí porque ahí la puso Dios. " "Ser felices no es sólo nuestro derecho sino, en cierto modo, también nuestra responsabilidad. Dios no nos da la felicidad para nosotros solos. Nos la da para que podamos afirmarnos más en el mundo en Su nombre."
El dogma religioso del ego no nos ha ayudado. Se ha glorificado el sufrimiento. La gente se ha concentrado más en la cucifixión que en la resurrección. Pero la crucifixión sin la resurrección es un símbolo que no tiene significado. La crucifixión es la pauta de energía del miedo, la manifestación de un corazón cerrado. La resurrección es la inversión de esta pauta , que se da cuando dejamos de pensar en el miedo para centrarnos en el amor.
Examina la crucifixión dice Ucdm pero no te detengas en ella.”Bienaventurados los que tienen fe en lo que no pueden ver”, dice Jesús. Es fácil tener fe cuando las cosas van bien, pero en la vida hay momentos en que tenemos que volar a ciegas. Sabemos que la vida es un proceso, y que siempre avanza hacia un mayor bien. En esos momentos confiamos en que nuestro radar espiritual navegue por nosotros. Por nuestra fe, mediante nuestra confianza, invocamos su señal.
La resurrección es una vehemente llamada a seguir avanzando. Representa la decisión de ver la luz en medio de la oscuridad. “Durante e tiempo de la oscuridad, actúa como si ya hubiera llegado la mañana”.
Si aceptamos la voluntad de Dios como algo ya cumplido, experimentaremos inmediatamente la sanación de nuestras heridas. El universo fue creado para apoyarnos en todos los aspectos. Dios está constantemente expresando Su infinito cuidado por nosotros. El único problema es que nosotros no estamos de acuerdo con Él. No nos amamos como Él nos ama, y por eso impedimos que se produzcan los milagros a los que tenemos derecho.
El mundo nos ha enseñado a creer que somos inferiores, que no somos perfectos, que es una actitud arrogante pensar que merecemos una felicidad completa.
No hay luz más brillante que la que resplandece dentro de nosotros. No importa si la vemos o no. Está ahí porque la puso Dios.
Ser felices no es sólo nuestro derecho sino, en cierto sentido , también nuestra responsabilidad. Dios no nos da la felicidad para nosotros solos. Nos la da para que podamos afirmarnos más en el mundo en Su nombre.
La felicidad es un signo de que hemos aceptado la voluntad de Dios.
El Cielo sólo espera nuestra aceptación. No es algo que vayamos a experimentar más tarde. “Más tarde” no es más que una idea. “Alegraos -decía Jesús-, porque he vencido al mundo”. Se daba cuenta, como también podemos hacerlo nosotros de que el mundo no tiene poder ante el poder de Dios. No es real. No es más que una ilusión. Dios ha creado el amor como única realidad, el único poder. Y así es.
Marianne Williamson
dilluns, 14 / abril / 2008
VOLVER AL AMOR. EL CUERPO. LA MUERTE Y LA REENCARNACIÓN
8.- La muerte y la reencarnación
“No hay muerte el Hijo de Dios es libre.”
UCDM dice que el nacimiento no es un comienzo sino una continuación, y que la muerte no es un final sino también una continuación. La vida continua eternamente. Siempre fue y siempre será. La encarnación física no es más que una de las formas que puede tomar la vida.
UCDM menciona los Grandes Rayos, son líneas de energía que emanan desde dentro de cada uno de nosotros, en niveles sutiles que nuestros sentidos físicos no pueden percibir, ya que nuestros sentidos físicos reflejan nuestro actual sistema de creencias; a medida que éste se expanda lo mismo sucederá con nuestros sentidos físicos. Llegará un momento en que percibamos los Grandes Rayos.
Estas líneas de luz y energía son nuestra fuerza vital. El cuerpo no es más que un revestimiento temporal. Como todavía no nos damos cuenta de ello, pensamos que la muerte del cuerpo es la muerte de la persona. No lo es. El espíritu no muere cuando muere el cuerpo. La muerte física es como quitarse un traje.
Para el ego la realidad no es más que lo que percibimos con nuestros ojos. Pero o podemos ver a simple vista muchas cosas que sabemos que existen. Los científicos empiezan a reconocer una unidad que está más allá de toda realidad que podamos percibir. Esa unidad es Dios, y dentro de ella está nuestro ser.
Sólo la arrogancia del ego pretende hacernos creer que lo que no podemos percibir físicamente no existe.
Una vez que nuestros sentidos físicos registran los Grandes Rayos, el cuerpo nos parece una mera sombra en comparación con nuestro ser verdadero.
Aceptar que hemos de sanar lo que pensamos acerca del cuerpo, de la muerte...de lo que significan es la piedra angular de la transformación que representa dejar de estar orientados hacia el cuerpo para orientarnos hacia el espíritu.
La verdad tal como Dios la creó es que la muerte no existe, y en lo profundo de nuestro corazón sabemos que es cierto.
A cerca de la reencarnación UCDM dice: Técnicamente, la reencarnación no existe porque el tiempo lineal tampoco existe. Las vidas pasadas y futuras suceden todas simultáneamente. UCDM no incluye ninguna doctrina. Un estudiante del Curso puede creer o no en la reencarnación. “ La única cuestión que tiene sentido es si un concepto es útil o no.” Se nos dice que pidamos a nuestro Maestro Interior que oriente nuestro pensamiento respecto de cualquier idea y de cómo usarla en nuestra vida.
La vida es mucho más que la vida del cuerpo: es una infinita expansión de energía, un continuo amor en innumerables dimensiones, una experiencia psicológica y espiritual independiente de la forma física.
Marianne Williamson
diumenge, 13 / abril / 2008
VOLVER AL AMOR. EL CUERPO. EL SIGNIFICADO DE LA SANACIÓN
7.- El significado de la sanación
“No olvides que el único propósito de este mundo es sanar al Hijo de Dios.”
UCDM define la salud como “paz interior”. La paz es posible independientemente de las circunstancias físicas. Al consagrar nuestra enfermedad a Dios, consagramos la experiencia en su totalidad, sabiendo que cualquier cosa puede ser utilizada por el E.S para traer más amor a nuestra conciencia.
Muchas personas han hablado de su enfermedad como de “una llamada a despertar”.
Renunciar a nuestros espejismos es sanar. Dentro de cada uno de nosotros hay un núcleo: nuestra esencia, nuestro verdadero ser. Ese es el lugar de Dios dentro de nosotros. Encontrar esa esencia es nuestro retorno a Dios, el propósito de nuestra vida, e incluso las experiencias más dolorosas pueden servir a este propósito.
Delante de una determinada situación difícil, tienes dos opciones: endurecerte o ablandarte. Con frecuencia , la enfermedad y la muerte son dolorosas lecciones sobre lo que amamos. A veces se necesita el cuchillo que nos traspasa emocionalmente el corazón para atravesar los muros que se alzan ante él.
Mi tarea no es juzgar, sino ayudar, como pueda y dónde pueda, y no dudar de la sabiduría fundamental de todas las cosas. En cualquier situación, lo que pasa exteriormente no es más que la punta del iceberg. Las lecciones , los verdaderos cambios, las oportunidades de crecer... ésas son las cosas que los ojos del cuerpo no pueden ver. El crecimiento no tiene nada que ver con conseguir lo que nos parece que queremos. Crecer es llegar a ser los hombres y mujeres que potencialmente podemos ser: amorosos, puros, sinceros, claros.
Una vida sana no depende del estado físico. La vida no es más que la presencia del amor y la muerte no es más que su ausencia. La muerte física no es de ninguna manera la muerte real.
Marianne Williamson
VOLVER AL AMOR. EL CUERPO. VANIDAD, PESO Y EDAD
6.- Vanidad, peso y edad
“Los ojos del cuerpo sólo ven formas.”
La concepción del cuerpo como un fin y no como un medio engendra miedo: miedo de no gustar, miedo de ser perdedores... No hay manera de escapar de este doloroso torbellino si no reemplazamos la identificación con el cuerpo por la idea de que no somos cuerpos, de que somos el amor que llevamos dentro, y ese amor es lo único que determina nuestro valor.
Nuestro peso corporal no tiene nada que ver con nuestro cuerpo sino con nuestra mente.
Si alcanzáramos un estado en el que sólo el amor y el cariño nos ocuparan la mente, y ni el pasado ni el futuro nos pesaran como una carga sobre los hombros , envejecer se convertiría en un proceso de rejuvenecimiento. Espiritualmente deberíamos rejuvenecer a medida que nos volvemos viejos, ya que el único propósito del tiempo es que aprendamos a renunciar de una manera más coherente a nuestro apego a la forma. Entonces el cuerpo se zambulle en la perfección de la vida, y se convierte en un instrumento sano y un objeto de alegría.
Sin embargo, como cualquier otra cosa, nuestra edad sólo cambiará después de que la hayamos aceptado tal como es.
Cambiemos de mentalidad. Recordemos que cuanto más vivimos más sabemos, y cuanto más sabemos más hermosos somos.
No importa cuál sea la enfermedad, la adicción o la deformación física, su causa está en la mente y sólo en ella se la puede sanar. El mayor poder que nos es concedido, dice el Curso, es el de cambiar de mentalidad. Nuestro estado físico no determina nuestro estado emocional. La experiencia de la paz proviene únicamente de la mente.
Marianne Williamson
dissabte, 12 / abril / 2008
VOLVER AL AMOR. EL CUERPO. EL CUERPO EN LAS RELACIONES PERSONALES
5.- El cuerpo en las relaciones personales
“El cuerpo no te separa de tu hermano y si piensas que es así estás loco.”
Nuestra verdadera identidad no reside en nuestro cuerpo sino en nuestro espíritu. El cuerpo es una muralla ilusoria que parece separarnos, el principal artilugio del ego en su intento de convencernos de que estamos separados los unos de los otros y todos de Dios.
“Las mentes están unidas, pero los cuerpos no”, dice el curso. El cuerpo por sí mismo no es nada. “ Si escoges ver el cuerpo, contemplas un mundo de separación.”
“Siempre que te equiparas con el cuerpo experimentas depresión”, dice UCDM. Identificar a otra persona con un cuerpo producirá la misma angustia. Los contactos sexuales sin amor son una de las formas en que podemos usar el cuerpo para fabricarnos depresiones. El E.S usa la sexualidad para sanarnos; el ego la usa para herirnos. Sólo cuando la sexualidad es un vehículo de comunicación espiritual es auténtico amor y nos une a otra persona. Entonces se convierte en un acto sagrado.
Santidad significa la presencia de un propósito de amor, y en este sentido, el cuerpo y sus adornos pueden ser una expresión sagrada.
Ese es el único propósito del maquillaje, de la ropa y de cualquier otra cosa en el mundo de la forma. No sirven para seducir a otra persona, sino para añadir luz al mundo en forma de belleza y placer. El significado de las cosas depende de la medida en que las usemos para aportar felicidad al mundo... si lo percibimos como amor pueden elevar las vibraciones e incrementar la energía en el mundo que nos rodea.
Como no somos cuerpos no podemos existir en el aislamiento, y vivir como si pudiéramos no nos conduce más que al sufrimiento.
Marianne Williamson
dijous, 10 / abril / 2008
VOLVER AL AMOR. EL CUERPO. SALVAR LA MENTE, SALVAR EL CUERPO
4.- Salvar la mente, salvar el cuerpo
“Lo único que cura es la salvación.”
La experiencia de la enfermedad es una llamada hacia una vida auténticamente religiosa.
Uno de los problemas de la enfermedad es que nos tienta fuertemente a obsesionarnos con el cuerpo en el momento mismo en que más necesitamos concentrarnos en el espíritu. Para invertir esta tendencia se necesita disciplina espiritual. La práctica espiritual es un ejercicio mental y emocional. Entrenar la mente para que piense desde una perspectiva de amor y fe es el mejor regalo que podemos hacer a nuestro sistema inmunitario, y uno de los mayores desafíos mentales que nos podemos plantear.
Cambiar la vida puede resultar difícil. Para una persona a quien han diagnosticado una enfermedad, cambiar es un imperativo.
Una idea espiritual e integral de la sanación incluye el tratamiento no sólo del cuerpo, sino también de la mente y el espíritu.
El amor cambia nuestra manera de pensar en la enfermedad. La enfermedad proviene de la separación, y la sanación proviene de la unión. Lo que menos necesita hacer un enfermo es odiar algo relacionado consigo mismo. La sanación es el resultado de una percepción transformada de nuestra relación con la enfermedad en la cual respondemos al problema con amor y no con miedo.
El cáncer, el sida y otras dolencias graves son manifestaciones físicas de un clamor psíquico, cuyo mensaje no es “odiadme”, sino “amadme”.
Las enfermedades graves no se “curan” atacándolas. La sanación proviene de entablar una conversación con nuestra enfermedad, intentando entender qué trata de decirnos.
La enfermedad es amor convertido en miedo; nuestra propia energía vuelta sobre nosotros mismos. La energía es indestructible. Nuestra misión no es matar la enfermedad, sino encauzar su energía en la dirección de donde vino: volver a convertir el miedo en amor.
La visualización se ha convertido en una técnica popular para el tratamiento de enfermedades graves. La gente suele visualizar un comecocos o un soldado con una metralleta que se dedica a destruir las células malignas o el virus. Pero podemos encararlo desde el lado del amor.
He aquí algunas visualizaciones comprensivas : Visualiza las células cancerosas o el virus del sida en todo su horror, y después observa cómo una luz dorada, o un ángel, o Jesús los envuelve y transforma en luz pura.
También podemos escribir una carta al sida, al cáncer o a cualquier enfermedad que se tenga y le decimos todo lo que sentimos. La carta puede empezar así:
Querido cáncer:
Esto es lo que sinceramente siento:
.....
.....
firmado,
Ed
Y después escribimos la respuesta del cáncer a Ed:
Querido Ed:
Esto es lo que sinceramente siento.
.....
....
firmado,
Cáncer
Ver la enfermedad como nuestro propio amor que necesita ser reivindicado es una visión de la sanación más positiva que verla como algo abominable de lo que debemos liberarnos. La energía no se puede destruir pero sí se la puede transformar milagrosamente. Este milagro emerge de nuestros propios pensamientos, de nuestra decisión de desligarnos de la creencia en el miedo y en el peligro. Y de abrazar en cambio una visión del mundo que se basa en la esperanza y el amor. “La expiación es tan dulce, que basta que la llamen con un leve susurro para que todo su poder acuda con el fin de ayudarte y apoyarte.”
Marianne Williamson
dimecres, 9 / abril / 2008
VOLVER AL AMOR. EL CUERPO. EL PENSAMIENTO SANO
3.- El pensamiento sano
“Sanar, por consiguiente, es una manera de aproximarse al conocimiento pensando de acuerdo con las leyes de Dios.”
Hay una fuerza de sanación dentro de cada uno de nosotros. Esta fuerza es la que dirige el sistema inmunitario.
Jesús sanaba mediante la corrección de la percepción. Dentro del enfermo está el Hijo de Dios, perfecto, inalterable, inmutable. El espíritu está eternamente sano. El espíritu no puede enfermar y no puede morir.
Jesús veía como ve Dios. Aceptaba la Expiación para sí mismo. No creía en la enfermedad. Como todas las mentes están conectadas, en Su presencia el enfermo deja de creer en su enfermedad y por eso sana.
Jesús dice:“Tu mente y la mía pueden unirse para desvanecer con su luz a tu ego.” Pedir al E.S que nos sane cuando estamos enfermos significa pedirle que sane los pensamientos que desde nuestro interior dan origen a la enfermedad. “¿Dónde se desvió mi pensamiento de la verdad? ¿Dónde se equivocó mi percepción? Retorno con la mente al momento de mi error y lo entrego a la Expiación. E.S te pido que sanes mi percepción y me liberes de los efectos de mi pensamiento erróneo. Amén.
El E.S encuentra maneras de expresar Su poder mediante procedimientos que podemos aceptar, y la medicina es uno de ellos.
“Cada problema trae su propia solución”. La crisis trae su solución porque nos pone de rodillas, nos vuelve más humildes para pedir a Dios.
Tan pronto como seamos bastantes los que estemos de rodillas, tan pronto como el amor llegue a un número crítico de individuos o, como dice el Curso, tan pronto como suficientes personas estén dispuestas a aceptar el milagro, habrá un súbito avance de la conciencia: un éxtasis, una sanación instantánea.
Marianne Williamson
dimarts, 8 / abril / 2008
VOVER AL AMOR. EL CUERPO. LA SALUD Y LA SANACIÓN
2.- La salud y la sanación
“El cuerpo no es la fuente de su propia salud.”
Dios es todo lo bueno. Sólo crea amor, por consiguiente, la enfermedad no es creación suya, es una ilusión, y en realidad no existe. Forma parte de nuestro sueño mundano, de la pesadilla que nosotros mismos nos creamos. Lo que le pedimos a Dios es que nos despierte de ese sueño.
Cuando alguno de nosotros despierta, el mundo entero se aproxima más al Cielo. Al pedir la sanación, no rogamos solamente por nuestra propia salud, sino también para que la idea de enfermedad desaparezca de la mente del Hijo de Dios. “Si la mente puede sanar el cuerpo, pero el cuerpo no puede sanar la mente, entonces la mente debe ser más fuerte que el cuerpo”. El perdón es la medicina preventiva fundamental y también sanadora. Sanamos el cuerpo al recordar que en realidad no somos el cuerpo. Somos espíritus y no cuerpos, estamos eternamente sanos y somos incapaces de enfermar.
La enfermedad es un signo de nuestro alejamiento de Dios y sanar es un signo de que hemos retornado a Él. Volver a Dios es volver al amor.
¿Cuál es el “factor psicoinmunitario” que la ciencia sabe que existe, pero que no sabe identificar? Es el amor, o Dios.
Dios no tiene ningún valor práctico si lo concebimos como algo aislado, divorciado del poder de expresarse en lo físico. Cuando se expresa Su amor, canalizado por los seres humanos puede penetrar a través del velo de la oscuridad humana.
El trabajo de un obrador de milagros no es atacar la enfermedad, sino estimular las fuerzas de sanación naturales. Dejemos de centrarnos en la enfermedad para mirar el amor que hay detrás. Ninguna dolencia puede disminuir nuestra capacidad de amar.
En ningún caso la recuperación es el tratamiento. Lo que activa su poder de sanación es la interacción mental y emocional el paciente con su tratamiento.
Debemos evitar la tentación de ver la enfermedad como un bloqueo de nuestra capacidad de encontrar a Dios, y usarla en cambio como un trampolín desde el cual saltar para arrojarnos a Sus brazos.
Marianne Williamson. Volver al amor
dilluns, 7 / abril / 2008
VOLVER AL AMOR. EL CUERPO. EL PROPOSITO DEL CUERPO
1.- El propósito del cuerpo
“Deja que el propósito del cuerpo sea sanar.”
En el mundo de los cuerpos todos estamos separados. En el mundo del espíritu todos, somos uno. Subsanamos la separación llevando nuestra conciencia de la “identificación con el cuerpo” a la “identificación con el espíritu”. Esto sana tanto el cuerpo como la mente.
Creemos que estamos separados porque tenemos un cuerpo, cuando en realidad tenemos un cuerpo porque creemos que estamos separados.
El ego se vale del cuerpo para mantener la idea de separación, para atacar, para obtener placer y para vanagloriarse. El uso que hace el E.S del cuerpo es sanar esa ilusión. En este sentido el cuerpo se convierte ciertamente en el templo de Dios; Su voz mora en su interior dirigiendo el uso que de él se hace.
La santidad del cuerpo reside en su potencial para la comunicación. Cuando se entrega al E.S, el cuerpo se convierte en “ una bella lección en comunión que tiene el valor hasta que la comunión se consuma”. El E.S nos pide que Le entreguemos nuestras manos, nuestros pies, nuestra voz, con el fin de que Él pueda usarlos como instrumentos para salvar el mundo.” Ver el cuerpo como un medio por el cual el mundo se transforma, y no como un fin en sí mismo, es verlo de una manera saludable.
Vivir comprendiendo que somos mucho más que cuerpos, que somos espíritus dentro de la mente de Dios, expande el nivel de nuestra consciencia y nos sitúa fuera de las limiaciones de las leyes físicas ordinarias. Esta corrección de nuestra percepción, esta Expiación , es nuestra sanación. No es el cuerpo el que enferma sino la mente. No es sino la mente la que necesita sanación, y la única sanación es volver al amor.
La enfermedad es la materialización de un pensamiento sin amor. El desamor que produce enfermedad forma parte de un sistema, está entretejido con la conciencia racial. En que alma se manifiesta la enfermedad depende de muchos factores.
Nuestros pensamientos de amor influyen en la gente en general y en situaciones que ni siquiera nos podemos imaginar, igual que nuestros errores. No hay un lugar donde una mente se acabe y empiece otra, entonces nuestro amor influye en todo el mundo y nuestro miedo también.
Tenemos una conciencia saludable de nuestro cuerpo cuando se lo entregamos al E.S y le pedimos que lo use como un instrumento mediante el cual se exprese el amor en el mundo.
UCDM afirma que “el cuerpo es sencillamente parte de tu experiencia en el mundo físico. No es nada más que un marco para las posibilidades de desarrollo, lo cual no tiene nada que ver con el uso que se hace de ellas.” UCDM dice que “la salud es el resultado de renunciar a todo intento de usar el cuerpo sin amor”.
Marianne Williamson
diumenge, 6 / abril / 2008
VOLVER AL AMOR. EL TRABAJO. DE LAS VENTAS AL SERVICIO.
“El amor siempre producirá expansión.”
Cuando estamos motivados por el deseo de vender no nos ocupamos más que de nosotros mismos. Cuando estamos motivados por el deseo de servir, también nos ocupamos de los demás. Los milagros nos llevan de una mentalidad de ventas a una mentalidad de servicio. Como en el ámbito de la conciencia sólo conseguimos conservar lo que damos, una mentalidad de servicio es una actitud que implica mucha más abundancia.
El sistema de pensamiento que domina nuestra cultura se fundamenta en valores egoístas, y renunciar a ellos es mucho más fácil de decir que de hacer.
Llega un momento, no muy lejano en el viaje hacia Dios, en que la idea de que el mundo podría funcionar estupendamente si le diéramos la oportunidad de hacerlo empieza a fascinarnos y se convierte en nuestra motivación. La noticia ya no es lo mal que andan las cosas, sino lo bien que podrían funcionar. Y nuestra propia actividad podría formar parte de la influencia del Cielo sobre la tierra. No hay motivación más poderosa que sentir que se nos hace partícipes de la creación de un mundo donde el amor haya sanado todas las heridas.
Ya no ambicionamos nada para nosotros mismos. Lo que nos inspira es la visión de un mundo sanado, y esta inspiración da una disposición nueva a nuestras energías. De nuestro interior manan un poder y un sentido nuevos. Nos sentimos como si los ángeles nos empujaran por detrás y nos fueran despejando el camino según avanzamos.
Una persona que actúa motivada por la voluntad de colaboración y servicio logra un nivel tan elevado de autoridad moral, que el éxito mundano es el resultado natural.
Pon todos tus dones al servicio del mundo. Decir “haré esto porque es un servicio, aunque no me paguen por ello”, es un rayo de luz de gran potencia. Comunica al universo que eres una persona muy formal. Y cuando eres formal con el universo, el universo también lo es contigo.
Nuestro poder reside en la claridad con la que veamos el papel que puede desempeñar nuestro trabajo en la creación de un mundo más hermoso. El milagro es pensar que nuestra carrera es nuestra contribución, por más pequeña que sea, a la sanación del universo.
Nuestra generosidad hacia los demás es la clave para que obtengamos una experiencia positiva del mundo. Hay lugar suficiente para que todos seamos hermosos. Hay lugar suficiente para que todos seamos triunfadores. Hay lugar suficiente para que todos seamos ricos. Lo único que bloquea la posibilidad de que esto suceda es nuestro pensamiento.
La gente que ha logrado más que tú, en el campo que sea, sólo se te ha adelantado medio paso en el tiempo. Bendícelos y ensalza sus dones, y bendice y ensalza también los tuyos. No sólo hay lugar de sobra para todos, sino que en realidad, todos somos necesarios.
A medida que vamos sanando, también va sanando el mundo. Hacer cualquier cosa con otra finalidad que el amor significa revivir nuestra separación de Dios, perpetuándola y manteniéndola. Cada persona es una célula en el cuerpo de la conciencia humana. Actualmente es como si el cuerpo de Cristo tuviera un cáncer. El cáncer lo producen las células que deciden dejar de funcionar en colaboración con la totalidad. Éstas células se ponen a construir su propio reino. Eso es un crecimiento maligno, que amenaza con destruir el organismo.
Hemos perdido de vista nuestra interrelación esencial, y este olvido amenaza con destruirnos. La mentalidad “mi” es el ego. Es la creencia en la separación. Es la enfermedad cósmica. Tomar lo que tenemos y consagrarlo a la restauración de la totalidad es nuestra salvación y la del mundo. Nuestra devoción se convierte entonces en nuestro trabajo, y nuestro trabajo se convierte en nuestra devoción.
Marianne Williamson. Volver al amor
VOLVER AL AMOR. EL TRABAJO. EL PLAN DE DIOS
8.- El plan de Dios
“Sólo el plan de Dios para la salvación tendrá éxito.”
A menudo tenemos prisa por llegar a la cumbre, sin darnos cuenta de que, al difundir el amor, vamos ascendiendo con naturalidad; aunque, quizás, no con más rapidez.
Decir “Que se haga la voluntad de Dios” es lo mismo que decir “Que me convierta en lo mejor que soy capaz de ser”. A medida que crecemos como personas vamos adquiriendo una energía más responsable. Nuestro progreso será fácil. El éxito será un logro sin esfuerzo. Las cosas sucederán sin más.
La vía de la entrega es como dejar que Dios sea el escultor y nosotros la arcilla. Para trabajar la arcilla se debe rociar con agua todos los días porque si no se seca no se puede moldear. Así es como debemos ser para Dios: maleables como arcilla húmeda. Si nos apegamos rápidamente a algún objetivo, incluso el de que las cosas salgan tal como pensamos que tienen que salir, no estamos relajados, y entonces tenemos muy poco espacio para las intuiciones espontáneas.
En realidad nunca sabemos por qué vamos a alguna parte. En el mundo de Dios no hay más que un trabajo en marcha, y es el de la preparación de Sus maestros, de los que hacen la demostración del amor. El E.S, dice UCDM, se vale de cualquier situación que se le entrega a Él como una lección de amor para todos los que participan en ella. Pero tenemos que estar dispuestos a renunciar a nuestro apego a un resultado determinado en cualquier situación. No siempre sabemos por qué el E. S nos dirige como lo hace. La función del obrador de milagros es simplemente seguir instrucciones con el deseo de servir a Dios. Nuestra compensación, material y emocionalmente, llegará en el momento y de la manera que Dios quiera.
Dios es el orden esencial. Es el principio de expansión constante del amor en acción, en todas las dimensiones, durante toda la vida. Confiar en Dios es como confiar en la gravedad.
Recuerda estos dos puntos porque son muy importantes:
1.- El plan de Dios funciona.
2.- Los tuyos no.
UCDM dice: “ No tengo que añadir nada a Su plan. Más para aceptarlo, tengo que estar dispuesto a no sustituirlo por el mío. Y eso es todo. Añade algo más, y estarás simplemente desvirtuando lo poco que se te pide”. No es cosa de imaginar cómo hemos de cumplir los propósitos de Dios sobre la tierra. Eso no es ayuda sino interferencia. El trabajo que debemos hacer no es otro que poner nuestro corazón y nuestro espíritu de parte de Su espíritu, que está dentro de nosotros; que nuestra vida se convierta así en un instrumento involuntario de Su voluntad. Las intuiciones se producen, las situaciones cambian. Nuestros esfuerzos por controlar conscientemente el despliegue de lo bueno no producen nada bueno, sino más bien ponen de manifiesto la terquedad humana.
El E.S acude allí donde Lo invitan. Limítate a preguntarle a Dios qué quiere que digas, qué quiere que hagas. Hazte a un lado y deja que Él te guíe.
Una plegaria silenciosa antes de iniciar una tarea ayuda a armonizar tus energías con la verdad. Prueba a decir esta oración: “Dios amado, te entrego esta situación. Que sea usada para tus propósitos. Sólo te pido que mi corazón esté abierto para dar y recibir amor. Que todos los resultados se produzcan de acuerdo con Tu voluntad. Amén”. Hagas lo que hagas, hazlo por Dios.
Somos lo bastante fuertes como para hacer cualquier trabajo que Él nos pida que hagamos. No te preocupes por tu propia buena disposición, dice el curso, pero ten continuamente conciencia de la Suya. No eres tú quien hace el trabajo, sino el espíritu que está dentro de ti. Olvidar esto provoca miedo. UCDM dice que la presencia del miedo indica que sólo confiamos en nuestras propias fuerzas. Ninguno de nosotros por sí solo tiene la capacidad de hacer milagros; sin embargo,
“ con el poder que tenemos dentro, pero que no es nuestro, no hay nada que no podamos hacer”.
Marianne Williamson
divendres, 4 / abril / 2008
VOLVER AL AMOR. EL TRABAJO. LOS OBJETIVOS
7.- Los objetivos
“Dios es mi único objetivo hoy.”
Marcarse objetivos es algo muy popular en estos tiempos. Concentrar la mente en los resultados que deseamos no es más que otra manera de tratar de conseguir que el mundo haga lo que nosotros queremos que haga. No es una entrega espiritual.
Cuando nos concentramos mentalmente en los resultados que deseamos, y entregamos a Dios nuestra lista de aspiraciones, diciéndole qué queremos que haga por nosotros, eso es magia. Los milagros ocurren cuando preguntamos a Dios qué podemos hacer por Él.
Los milagros nos llevan de la mentalidad del “conseguir” a la del “dar”. El deseo de conseguir algo refleja una creencia central: todavía no tenemos bastante. Mientras sigamos creyendo que hay escasez dentro de nosotros, seguiremos creando escasez a nuestro alrededor, porque esa es nuestra idea básica. No importa lo que consigamos. Nunca será suficiente.
Cuando nuestro deseo es dar en lugar de conseguir, nuestra creencia central es que tenemos tanta abundancia que podemos permitirnos derrochar. La mente subconsciente se guía por nuestras creencias centrales y fabrica situaciones que las reflejan. Nuestra disposición a dar, indica al universo que nos dé.
En todas las circunstancias, el objetivo es la paz de la mente. UCDM nos dice que “no sabemos lo que nos haría felices, aunque pensemos que sí”. Tener conciencia de la mentalidad milagrosa es hacer de la felicidad misma nuestro objetivo y renunciar a la idea de que conocemos la manera de ser felices. Si consiguiéramos lo que deseamos ahora, tal vez más adelante nos encontraríamos en peores circunstancias precisamente por culpa de eso.
Si nuestro único objetivo es la paz, conseguiremos orientar la mente para que se concentre en todos los factores que pueden incidir en nuestra paz, y dejar todo lo demás fuera de nuestra consideración consciente.
Marcarnos como objetivo cualquier cosa que no sea la paz interior es emocionalmente autodestructivo.
UCDM dice que es importante establecer un objetivo al comienzo de una situación, para que ésta no evolucione de forma caótica. Si nuestro objetivo es la paz interior pase lo que pase estaremos programados para la estabilidad emocional. La mente estará orientada a ver la situación desde un punto de vista más sosegado. Si no conseguimos el trabajo que queríamos, eso no será tan importante. Comprenderemos que pronto nos sucederá algo mejor, que ése no era en realidad el trabajo perfecto para nosotros. Tendremos fe en Dios. El milagro es que realmente “sintamos” nuestra fe. Las emociones surgen de los pensamientos y no al revés.
Otro problema con el establecimiento de objetivos específicos es que pueden ser limitativos. Quizás estemos pidiendo algo bueno, cuando la voluntad de Dios era que recibiéramos algo grande. Una vez que comprendemos que la voluntad de Dios es que seamos felices, ya no sentimos la necesidad de pedirle nada más que “ hágase Tu voluntad.”
A menudo tenemos miedo de dejar las cosas en Sus manos, no sabemos qué hará con ellas. Nos falta confianza. Si hemos de marcarnos un objetivo que sea el de vernos sanados de la creencia de que Dios es miedo y no amor.
Marianne Williamson
dijous, 3 / abril / 2008
VOLVER AL AMOR. EL TRABAJO. NUEVOS CORAZONES, NUEVOS TRABAJOS
6.- Nuevos corazones, nuevos trabajos
“Criatura de Dios, fuiste creado para crear lo bueno, lo hermoso y lo santo. No te olvides de eso.”
El ego dice: tu valía se basa en tus credenciales. Necesitas un título para conseguir un buen trabajo. En última instancia no son nuestras credenciales sino nuestro compromiso con un propósito superior lo que nos hace eficientes en el mundo. Los títulos sólo son importantes si creemos que lo son.
El deseo de servir a Dios crea los medios que nos permiten hacerlo. Nuestro poder no reside en los títulos, o los contactos que tenemos, en lo que hemos hecho, ni siquiera en lo que estamos haciendo. Nuestro poder reside en ver con claridad la razón por la que estamos aquí. Estamos aquí para contribuir a la sanación del mundo. En comparación con esto todo lo demás es trivial. Dios puede utilizar cualquier currículum, por corto que sea y convertirlo en una poderosa obra en Su nombre.
Marianne Williamson
VOLVER AL AMOR. EL TRABAJO. EL MINISTERIO
5.- El ministerio
“Y esa sola Voz te asigna tu función, te la comunica, y te proporciona las fuerzas necesarias para poder entender lo que es, para poder llevar a cabo lo que requiere, así como para poder triunfar en todo lo que hagas que tenga que ver con ella.”
No hay manera más potente de agradecer a Dios los dones que te da, o de incrementarlos, que compartiéndolos.
Piensa que tu trabajo es tu ministerio. Haz de él una expresión de amor puesta al servicio de la humanidad. Dentro de la ilusión mundana, todos tenemos diferentes trabajos, pero en el mundo real que está más allá de todo esto, todos tenemos el mismo trabajo, atender a los corazones humanos. Todos estamos aquí como ministros de Dios.
Saber que actuamos en nombre de un propósito superior a nuestro propio engrandecimiento nos proporciona la alegría que todos buscamos.
La cuestión es si trabajamos por dinero o por amor. Contrariamente a los argumentos del ego, el amor es efectivamente un buen negocio.
Cualquier trabajo puede convertirse en un ministerio siempre que esté consagrado al amor. Sean cuales fueren tus talentos o capacidades, Él puede usarlos. Simplemente seguimos instrucciones. Permitimos que el espíritu de Dios se mueva a través de nosotros, usando nuestros dones y recursos de la manera que le parezca adecuada para hacer Su trabajo en el mundo. Esta es la clave de una carrera al éxito.
Nuestra vida ha de ser un relato que misteriosamente se escribe solo, y nuestro trabajo es el fruto creativo de nuestra vida.
“Dios, sírvete de mi, por favor” es la afirmación más poderosa que podemos hacer para que nuestra carrera profesional esté llena de abundancia. Todo el mundo quiere tener un trabajo maravilloso. Acepta que ya te ha sido dado. El hecho de que estés vivo significa que te ha sido asignada una función: Abrir tu corazón a todos y a todo. De esa manera eres un canal de Dios. No te preocupes por lo que has de decir o hacer. Él te lo hará saber.
Cuando nuestra energía se aplica en el sentido de la cocreación con Dios y nos disponemos a brindar amor allí donde antes no lo había, de nuestras profundidades emerge una energía nueva.
El mundo nunca te da permiso para brillar. Sólo el amor lo hace. Podemos tomarnos en serio nuestra vida aunque nadie más lo haga. En todo momento influímos en el mundo en que vivimos, por medio de nuestra presencia, de nuestra energía, de nuestra interacción con los demás.
Para tomar decisiones le pedimos al E.S que decida por nosotros. Siempre hay demasiados factores en la vida que desconocemos. Le pedimos cómo podemos ser más útiles para llevar a cabo Su plan. Lo que nos convierte en estrellas es nuestra humildad, nuestro deseo de servir, no nuestra arrogancia.
En la modestia dejamos florecer las cosas. No nos avergüenza admitir que todavía estamos en el proceso de aprendizaje.
Nuestro trabajo es crecer como personas, alcanzar la gracia, la integridad y la humildad.
Nuestro ministerio se transforma en una línea creativa directa desde Dios a toda la humanidad a través de nosotros.
Marianne Williamson
dimecres, 2 / abril / 2008
VOLVER AL AMOR. EL TRABAJO. EL DINERO
4.- El dinero
“La dicha no cuesta nada.”
Haz lo que te guste, lo que haga que tu corazón cante. Y nunca lo hagas por dinero. No trabajes para ganar dinero; trabaja para difundir la alegría.
Dios no tiene conciencia de pobreza. El dinero no es malo; simplemente no es nada. Como todo lo demás, se le puede utilizar con fines sagrados o impíos.
Cuando no trabajamos más que por el dinero, nuestra motivación se centra en obtener y no en dar. La transformación milagrosa significa pasar de una mentalidad de ventas a una mentalidad de servicio.
Nuestro concepto de la riqueza es, en realidad, una estratagema del ego para asegurarse de que nunca llegaremos a tener nada.
La Biblia dice que es más difícil para un rico entrar en el reino de los Cielos que para un camello pasar por el ojo de una aguja. Eso se debe a que el apego al dinero hace que nos apartemos del amor. Pero el imperativo moral no es rechazar el dinero en nuestra vida. El reto consiste en espiritualizar nuestra relación con él, teniendo claro que su único fin es sanar al mundo. En una sociedad iluminada los ricos no tendrían necesariamente menos dinero, sino que los pobres tendrían mucho más. El problema no es simplemente la distribución de la riqueza, sino de la conciencia que la acompaña. El dinero no escasea ni es recurso finito.
Tenemos que recordar que nuestro dinero es el dinero de Dios; aceptemos tener todo el que Él quiera que tengamos para poder hacer lo que Él quiere que hagamos.
Una actitud responsable hacia el dinero es estar abiertos para recibir lo que venga, y confiar en que nunca nos faltará.
Al pedir milagros, pedimos al E.S que elimine los obstáculos que impiden que recibamos dinero, obstáculos que toman la forma de ideas como: el dinero es impuro, si tenemos dinero es que somos codiciosos, los ricos son malos, o yo no debería ganar más dinero del que ganan o ganaron mis padres. Tener dinero significa que podemos dar trabajo a otras personas y sanar al mundo. Lo que le sucede a una sociedad cuando el dinero deja de circular no es nada agradable.
Uno de los principios que hay que recordar en lo que se refiere al dinero es la importancia que tiene pagar por los servicios que otras personas nos prestan. Lo que demos recibiremos, y lo que no queramos dar nos será negado.
Una gran persona no es alguien que nunca se cae, sino alguien que, cuando se cae, hace lo necesario para ponerse en pie. Cuando esto ocurre de lo que se trata es de pedir un milagro. “Todo el mundo tiene derecho a los milagros, pero antes es necesario una purificación”. La pureza de corazón hace que progresemos rápidamente. No importa la forma que asuma un problema ni su magnitud; un milagro puede resolverlo. En cualquier momento podemos volver a empezar. No importa cuál sea el problema, el universo siempre nos ayudará a solucionar el desastre y empezar de nuevo. El universo nos apoyará en la medida en que lo apoyemos.
La mayoría de nosotros arrastramos algún lastre con respecto al dinero. Se trata de un ámbito en el que, individual o colectivamente, necesitamos una sanación radical de nuestros hábitos mentales.
Recemos: “Dios amado, en Tus manos pongo todos mis pensamientos sobre el dinero, todas mis deudas, toda mi riqueza. Abre mi mente para que reciba abundantemente. Por mi mediación canaliza Tu abundancia de una manera que sirva al mundo. Amén.”
Marianne Williamson. Volver al amor
dilluns, 31 / març / 2008
VOLVER AL AMOR. EL TRABAJO. EL PODER PERSONAL
“Todo poder es de Dios.”
No le pidas a Dios que te conceda una brillante carrera profesional, sino más bien que te enseñe el brillo que hay dentro de ti. El reconocimiento de nuestro brillo es lo que lo libera y nos permite expresarlo. Hasta que no hemos experimentado una conmoción interior, no se producen efectos externos estables e importantes.
Cuando consagramos nuestra vida al servicio del E.S para que la ponga al servicio de Sus fines, dentro de nosotros emergen nuevos talentos. Cuando abrimos el corazón nuestros talentos y nuestros dones florecen.
Estamos aquí para ayudar a los corazones humanos. Cuando hablamos con alguien e incluso cuando pensamos en alguien, tenemos la oportunidad de aportar más amor al universo.
“Todos somos especiales y al mismo tiempo, nadie es especial. Nadie tiene más potencial que otro para irradiar el amor y la luz de Dios. Ninguno de nosotros es especial porque si lo fuéramos seríamos diferentes de los demás y estaríamos separados de ellos. La unidad de Cristo hace que esto sea imposible. La creencia de que hay seres especiales es un engaño y por eso engendra miedo.
UCDM dice que un día todo el mundo compartirá los dones de Dios por igual.
Nos pasamos la vida tratando de ser especiales, no reales. Un tulipán no se esfuerza por impresionar a nadie. No pugna por ser diferente de una rosa ni lo necesita. Ya es diferente. Y en el jardín hay lugar para todas las flores. Tu eres un ser único porque fuiste creado de esa manera.
El ego interfiere en la clara expresión de nuestro poder intentando hacer que lo realcemos. Así, sólo entorpece nuestra capacidad de expresar cómo somos en realidady de aceptar pleno reconocimiento de los demás. La verdad es que todos somos iguales. El hijo de Dios no tiene necesidad de adornos. La luz de Cristo brilla más en nosotros cuando nos relajamos y la dejamos manar, permitiendo que su resplandor borre nuestros delirios de grandeza. Pero tenemos miedo de quitarnos la máscara. Todos estamos hechos para brillar, como brillan los niños. Y si dejamos brillar nuestra propia luz, inconscientemente daremos permiso a los demás para hacer lo mismo.
Si esperamos que el mundo nos dé permiso para brillar, jamás lo recibiremos. El ego no nos da ese permiso. Sólo lo concede Dios, y ya lo ha hecho. Él te pide que canalices Su amor hacia el mundo.
Existe un plan para cada uno de nosotros, y cada uno de nosotros es un ser valioso.
Hemos de hacer lo que para nosotros es profundamente imperativo, psicológica y emocionalmente. Ése es nuestro punto de poder, la fuente de nuestro resplandor.
Marianne Williamson. Volver al amor
VOLVER AL AMOR. EL TRABAJO. LA VOLUNTAD DE DIOS
2.- La voluntad de Dios
“ ¿A dónde quieres que vaya? ¿Qué quieres que haga? ¿Qué quieres que diga, y a quién?
UCDM dice que el único placer verdadero proviene de hacer la voluntad de Dios.
Dios no exige sacrificios. La vida sacrificada es la que llevamos antes de encontrar un sentimiento superior de identidad y finalidad: sacrificamos el recuerdo de lo magníficos que somos en realidad y el importante trabajo que hemos venido a hacer aquí. El amor da energía y dirección. Es el combustible espiritual.
Cualquier profesión cuando se la consagra al E.S, se puede usar como parte del plan de restauración del mundo. Tú y yo y todo el mundo llevamos dentro el poder ilimitado del universo. Nuestro verdadero poder emana de una fuerza que está en nosotros pero no nos pertenece. “Sé humilde ante Dios y sin embargo, grande en Él”. Recuerda esto para mantenerte en conexión con tu inocencia y que el poder siga manando a través de ti. Sea cual sea tu actividad limítate a pedir que sirva para bendecir al mundo.
Marianne Williamson. Volver al amor
diumenge, 30 / març / 2008
VOLVER AL AMOR. EL TRABAJO. LA CONSAGRACIÓN DE NUESTRA CARRERA PROFESIONAL
“El E.S escoge y acepta tu papel por ti, toda vez que ve tus puntos fuertes exactamente como son, y es igualmente consciente de dónde se puede hacer mejor uso de ellos, con qué propósito, a quien pueden ayudar y cuando.”
El éxito significa que usamos nuestros talentos y capacidades de forma útil para los demás. Nos sentimos compensados por el hecho de trabajar con alegría y energía y el magnífico sentimiento de que hoy hicimos nuestra pequeña contribución para salvar el mundo.
La expiación significa poner por delante el amor, en todo, tanto en el trabajo como en todo lo demás. Trabajas para difundir amor. La clave del éxito en tu vida profesional es darte cuenta de que no es algo aparte del resto de tu vida, sino más bien una extensión de tu yo más básico. Y tu yo más básico es el amor.
Saber quien eres y por qué has venido aquí -que eres un hijo de Dios y has venido aquí para sanar y que te sanen- es más importante que saber qué quieres hacer.
Lo importante es que te preguntes: “Cuando hago cualquier cosa, ¿cómo debo hacerla?”. Y la respuesta es: “Con bondad”. Los obradores de milagros no trabajan solamente para hacer dinero, sino también para inyectar amor en el mundo.
A cada uno de nosotros le toca desempeñar un papel determinado en el “ plan de Dios para la salvación”. Es tarea del E.S revelarnos nuestra función y ayudarnos a llevarla a cabo.
Una vez más pedimos que nos sea revelado dónde quiere Él que vayamos y qué quiere que hagamos. Le entregamos nuestra carrera profesional.
Las relaciones, la profesión, el cuerpo, todos los ámbitos de nuestra vida renacen en el espíritu cuando los consagramos a los fines de Dios, pidiendo que sean usados como instrumentos para sanar el mundo.
Le pedimos conscientemente: “Dios amado, te ruego que des a mi vida un sentimiento de finalidad. Úsame como instrumento de tu paz. Usa mis talentos y capacidades para difundir el amor. Te consagro mi trabajo. Ayúdame a recordar que mi verdadera misión es devolver la salud al mundo mediante el amor. Muchas gracias. Amén.”
Marianne Williamson. Volver al amor
dissabte, 29 / març / 2008
VOLVER AL AMOR. LAS RELACIONES. PERDONEMOS A NUESTRO PADRES Y AMIGOS. PERDONÉMONOS A NOSOTROS MISMOS
“El más santo de todos los lugares sobre la tierra es aquel donde un viejo odio se ha convertido en un amor presente.”
No podemos llegar a la conciencia sin perdonar a nuestros padres. Nuestra madre es nuestra imagen primaria de una mujer adulta, y nuestro padre la de un hombre adulto. Mantener resentimientos contra la madre significa, para un hombre, que no será capaz de liberarse de la proyección de la culpa sobre otras mujeres adultas que aparezcan en su vida; y para una mujer, que no será capaz de escapar de la autocondena a medida que crezca y de niña pase a ser mujer. Quien cultive agravios contra su padre, si es mujer no será capaz de liberarse de la proyección de culpa sobre otros hombres adultos que lleguen a su vida, y si es hombre no podrá escapar de la autocondena a medida que crezca y de niño pase a ser hombre.
Así es, llegados a cierto punto, perdonamos porque decidimos perdonar. La sanación se produce en el presente, no en el pasado. Lo que nos ata no es el amor que no recibimos en el pasado, sino el amor que no estamos dando en el presente.
No hay nada que nos haya pasado, que hayamos visto o que hayamos hecho y que no podamos usar para hacer de nuestra vida algo más valioso ahora. Podemos crecer a partir de cualquier experiencia y podemos trascender cualquier experiencia.
El perdón sigue siendo el único sendero que nos saca del infierno. A cada momento estamos enviando amor o proyectando miedo.
La práctica y el compromiso son las claves del amor. A menudo nos aferramos a un agravio en lugar de perdonarlo. Sobre el miedo se ha edificado todo un mundo, que no se dejará desmantelar en un momento.
Lo que sana el mundo es cada pensamiento de amor, a cada momento. La madre Teresa dice que no hay grandes obras, sino sólo obras pequeñas, pero realzadas con gran amor.
Cada uno de nosotros tiene diferentes miedos y diferentes manifestaciones del miedo, pero a todos nos salva la misma técnica: recurrir a Dios pidiéndole que salve nuestra vida rescatándonos mentalmente. “No nos dejes caer en la tentación, más líbranos del mal, porque el Amor es el Reino y el Amor es la gloria y el Amor es el poder, por los siglos de los siglos.”
Marianne Williamson. Volver al amor
divendres, 28 / març / 2008
VOLVER AL AMOR. LAS RELACIONES. EL MATRIMONIO
“Juntos asumisteis la empresa de invitar al E.S a formar parte de vuestra relación.”
Al matrimonio tanto lo puede utilizar el ego como el E.S. Es un organismo viviente que continuamente refleja las opciones de los individuos que lo forman.
Un matrimonio iluminado es un compromiso para participar en el proceso de recíproco crecimiento y mutuo perdón, compartiendo el objetivo común de servir a Dios.
El matrimonio es un contexto donde dos personas pueden llegar a ser más de lo que habrían sido estando solas.
El apoyo y el perdón de nuestra pareja nos permiten situarnos más magníficamente en el mundo. UCDM dice que el amor no ha de ser exclusivo, sino inclusivo. No nos casamos para escapar del mundo sino para sanarlo y unirlo.
Bajo la guía del E.S un matrimonio se compromete a crear un contexto en el que los recursos individuales de cada uno, tanto materiales como emocionales y espirituales, estén puestos al servicio del otro. Lo que demos recibiremos. Servicio no significa sacrificio de uno mismo, sino dar a las necesidades de otra persona la misma importancia que a las nuestras. La pareja no ha de pensar solamente en lo que es bueno para él o para ella, sino en lo que es bueno para los dos.
El matrimonio iluminado incluye la presencia de un tercero místico. Se pide al E.S que guíe las percepciones, los pensamientos y las acciones para que en esto, como en todas las cosas, se haga la voluntad de Dios.
Marianne Williamson
dijous, 27 / març / 2008
VOLVER AL AMOR. LAS RELACIONES. LA FE EN LAS RELACIONES
“La fe es el reconocimiento de la unión.”
Con frecuencia echamos de menos a una persona porque, en un ámbito invisible, intangible, todavía seguimos comunicados con ella, aún estamos conectados, esperando que la situación se resuelva.
No es neurótico estar de duelo por una relación, lo neurótico es no estarlo. En algún nivel, toda relación nos aporta esperanza, la esperanza de que pueda ser un lugar seguro, un puerto, un descanso después de todos nuestros combates.
Cuando una relación no funciona, sea por lo que sea, nuestra desilusión es natural. Cada encuentro intenso representa una conexión Kármica profunda y complicada. Una relación que se acaba es algo similar a una muerte, y en muchos casos la tristeza es mayor aún. No hay que fingir que esto no es un cuchillo clavado en el corazón, porque lo es, y no hay nada que hacer sino llorar.
“Ahora es el momento de la fe.” Dejémonos ablandar por nuestras lágrimas. Cuando los cuchillos emocionales se clavan en el corazón, se desmoronan murallas que, para empezar, no tenían porque estar ahí. Entonces podemos aprender lo que es ficticio y lo que es real...podemos aprender que no hay que confiar en ídolos y podemos aprender que hay un amor que nunca desaparece.
En las relaciones se dan muchos conflictos que ponen a prueba nuestra fe. El dolor es mucho más intenso cuando es un amigo quien esgrime el cuchillo.
Aunque de acuerdo con el pensamiento del curso Jesús fue traicionado, Él optó por percibirlo de otro modo. Él sabia que no le podían traicionar porque lo que no es amor no es real. Entonces, cuando nos atacan... ¿qué hacer? ¿dónde está nuestro consuelo?
Las cosas duras y ásperas que tenemos que digerir pueden contribuir a nuestra belleza. Pero no siempre, sólo cuando nos abrimos lo suficiente para asimilar el horror por extraño que parezca. La resistencia y la defensa sólo hacen más real el error y aumentan nuestro dolor.
Lo que creó el espacio para el triunfo de Jesús fue su indefensión, su aferrarse al amor a pesar de lo que le estaban haciendo. Se puede destruir el cuerpo, pero no la verdad. Si se le dan los tres días simbólicos la verdad siempre se reafirmará. Los tres días representan el tiempo que se necesita entre la crucifixión y la resurrección, entre una respuesta del corazón abierto ante el dolor y la vivencia del renacimiento que siempre le seguirá.
Cuando nuestros amigos se han vuelto en contra nuestra es muy fuerte la tentación de defenderse, de devolver el ataque. Pero UCDM afirma que “ en nuestra indefensión radica nuestra seguridad”. “ Me haré a un lado y dejaré que Él me guíe” . El cristo interior puede afrontar cualquier ataque, porque el desamor no le afecta. Defendernos es una manera de coincidir con el atacante en el poder de su ataque, y con ello lo volvemos real en nuestra experiencia.
Necesitamos un gran coraje y mucha fuerza personal para aferrarnos a nuestro centro en momentos en que nos sentimos heridos. Necesitamos sabiduría para entender que nuestra reactividad no hace más que atizar las llamas de la falsa tragedia. El amor crea a nuestro alrededor un escudo místico que nos protege del caos. Cuando estamos en medio de la pérdida, de la traición o de cualquier otro tipo de crisis, hay un poder en las palabras: “ Aquiétate y sabe que Yo soy”. Nunca se puede destruir la verdad.
Marianne Williamsom. Volver al amor
dimecres, 26 / març / 2008
VOLVER AL AMOR. LAS RELACIONES. EL COMPROMISO
“a quienes Dios ha unido como uno, el ego no los puede desunir.”
UCDM dice que debemos tener un compromiso total con todas nuestras relaciones. El compromiso significa que se dé un proceso de comprensión y perdón recíprocos.
Cuando nos separamos físicamente de alguien, eso no significa que nuestra relación con esa persona se haya acabado. Las relaciones son eternas. La “separación” es otro capítulo de la relación. Con frecuencia, liberarse de la vieja forma de la relación se convierte en una lección de amor puro mucho más profunda que cualquiera que se pudiera haber aprendido en caso de que las dos personas hubieran seguido juntas.
Necesitamos todo nuestro amor para dejar que alguien se vaya... En ese momento el E.S suele quitar todos los frenos. “Te amo tanto que puedo dejarte en libertad de estar donde quieras estar, de ir adonde quieras ir.”
A veces lo que hay que aprender en una relación es cómo continuar y hacer que las cosas funcionen. Otras veces, lo que hay que aprender es cómo salir de una situación que no sirve. Es nuestra conexión con el E.S, la guía de nuestra propia intuición, lo único que puede conducirnos al supremo despliegue de los acontecimientos mediante la comprensión más profunda.
“Nunca abandones a una persona cuando te estás yendo”. Significa que es importante honrar la naturaleza eterna de las relaciones. Cuando las relaciones cambian de forma su contenido no tiene por qué disminuir.
Sentimos celos y la necesidad de aferrarnos a lo que tenemos porque, en este ámbito como en todos los demás el ego nos dice que la cantidad de amor que hay es limitada, que el bien de los demás nos priva el nuestro. El ego cree que los recursos son finitos, pero el amor es infinito. Siempre que se añade amor a cualquier parte del sistema, el amor aumenta en cada una de las partes. El amor no origina otra cosa más que amor.
Si contribuimos al dolor de otra persona, eso será un recuerdo que siempre volverá para acosarnos. Si hacemos lo que podemos por ayudarla, siempre habrá alguien que haga lo mismo por nosotros. No basta con sentarse ociosamente mientras los demás sufren.
El amor no es neutral. Es asumir el compromiso de tratar de conseguir la paz para todos los que intervienen en una situación.
Marianne Williamson. Volver al amor
dimarts, 25 / març / 2008
VOLVER AL AMOR. LAS RELACIONES. COMUNICARSE CON AMOR
“La comunicación une, el ataque separa.”
El E.S acepta incondicionalmente a la gente. Aceptar a los demás tal como son tiene el efecto milagroso de que los ayuda a mejorar.
Las personas que nos aceptan nos ayudan a sentirnos bien con nosotros mismos, a relajarnos, a encontrar nuestro camino. Aceptar a los demás no significa que no hagamos nunca sugerencias constructivas. Pero el problema no radica tanto en nuestro comportamiento como en la energía que lo mueve. Si critico a una persona para cambiarla lo que está hablando es mi ego, pero si le pido a Dios que me sane de mi tendencia a juzgar, y después todavía siento que he de comunicar algo, lo haré con amor y no con miedo. No me moverá la energía del ataque sino la del apoyo.
El E.S perfecciona nuestro estilo, nos enseña a comunicarnos con amor en lugar de atacar.
Para comunicarnos de verdad debemos asumir la responsabilidad del espacio del corazón que existe entre nosotros y el otro. Ese espacio del corazón -o su ausencia- determina si la comunicación es milagrosa o atemorizante. A veces, eso significa callar en algunas situaciones. El silencio puede ser una poderosa comunicación de amor.
Cuando hablamos la clave de la comunicación no está en lo que decimos, sino en la actitud subyacente a lo que decimos. Como no hay más que una mente, todos estamos en constante comunicación telepática. A cada momento optamos por unir o separar, y la persona con quien hablamos siente lo que hemos escogido, sean cuáles sean nuestras palabras. La opción de unir es la clave de la comunicación porque es la clave de la comunión. Lo que importa en una comunicación es encontrar un terreno puro del ser a partir del cual construir nuestro mensaje. No intentamos unirnos por medio de las palabras; aceptamos que antes de hablar ya estamos unidos con la otra persona. Esta aceptación, en si misma, ya es un verdadero milagro.
El maestro de Dios, es un instrumento de la intuición delicadamente afinado. UCDM dice que, primero hemos de escuchar a nuestro hermano. Si después tenemos que hablar, Él nos lo hará saber.
No tratemos de prever lo que tenemos que decirle a un hermano. Lo único que debemos hacer es pedirle al E.S que purifique nuestra percepción de la otra persona. Desde ese lugar interior, y sólo desde ese lugar, encontraremos el poder de las palabras y el poder del silencio, que traen la paz de Dios.
Marianne Williamson. Volver al amor
dilluns, 24 / març / 2008
VOLVER AL AMOR. LAS RELACIONES. LA PRÁCTICA DEL PERDÓN
“El perdón es la única repuesta cuerda.”
El ego intenta convencernos de que perdonar es algo peligroso. Para el ego, el amor es debilidad. Para el E.S, el amor es fuerza.
Desde el punto de vista de UCDM, de lo que primero me tengo que preocupar ante una situación es de mi propio juicio. Mientras yo no esté en paz, mi comportamiento reflejará la energía de mi conflicto. Un comportamiento conflictivo no puede dar paz. Primero debo ocuparme de mis propias percepciones. Lo demás ya vendrá luego.
Debemos salvar la tentación de concentrarnos en el comportamiento del otro y mantenernos concentrados en nuestros propios sentimientos. Nos repetimos: “ Te perdono, y te dejo en manos del E.S . Esta disposición a perdonar a alguien actúa en nuestro cerebro como una placentera droga.
El perdón nos enseña a ser dueños de nuestro “sí” y de nuestro “no” sin enojo, con dignidad y amor.
Marianne Williamson. Volver al amor
diumenge, 23 / març / 2008
VOLVER AL AMOR. LAS RELACIONES. CAMBIAR DE MENTALIDAD
“El cambio fundamental ocurrirá cuando el pensador cambie de mentalidad.”
El objetivo de la práctica espiritual es la recuperación plena, y sólo de una cosa es preciso recuperarse: del sentimiento fracturado de uno mismo. Nadie puede convencerte de que eres una persona válida si tu no te lo crees. El Curso dice que el único problema que tienes es que te has olvidado de quién eres realmente. “Soy tal como Dios me creó”
Mediante tu deseo de ver la perfección en los demás despiertas a tu propia perfección.
Cuando siento que la vieja y conocida oscuridad empieza a descender sobre mí. Puedo optar por ver esa situación de otra manera. Ese es el punto donde debemos llamar a Dios pidiendo un milagro: “Dios amado, ayúdame por favor”.
El momento en que el dolor es más intenso es una oportunidad maravillosa.
Cuando llevamos nuestra oscuridad a la luz y la perdonamos, entonces podemos seguir adelante.
Sanamos por medio del descubrimiento y la plegaria. La conciencia sola no nos sana. Nuestras neurosis están profundamente incrustadas en nuestro psiquismo, como un tumor que envuelve a un órgano vital.
El proceso del cambio milagroso es doble:
1. Veo el error o pauta negativa.
2. Pido a Dios que me libere de ello.
El primer principio sin el segundo es impotente. El segundo tampoco es suficiente para cambiarnos. El E.S no puede tomar de nosotros lo que no queremos entregarle, porque eso sería violar nuestro libre albedrío.
Al pedir a Dios que te sane te comprometes a dejarte sanar. Esto significa que optas por cambiar. La resistencia al ego es intensa. Puedes pasar años en terapia, pero hasta que no decidas actuar de un modo distinto, no harás más que dar vueltas en círculo.
No llegamos a la luz mediante un interminable análisis de la oscuridad. Llegamos a la luz eligiendo la luz. Luz significa comprensión, y sólo comprendiendo sanamos.
El narcisismo del ego nos mantiene esperando a que aparezca la persona perfecta. El E.S sabe que la búsqueda de la propia perfección en los demás no es más que una cortina de humo que oculta nuestra necesidad de cultivar la perfección en nosotros mismos. Cuando renunciamos a nuestra obsesión pueril de escudriñar el planeta en busca de la persona perfecta, podemos empezar a cultivar la habilidad de tener relaciones compasivas. Dejamos de juzgar a los demás para relacionarnos con ellos. Reconocemos que no nos relacionamos para concentrarnos en lo bien o lo mal que los demás aprenden sus lecciones, sino para aprender las nuestras.
El ego es nuestro dolor, pero es lo único que conocemos, y nos resistimos a abandonarlo. Pero el objetivo del crecimiento personal es el viaje de salida de las oscuras pautas emocionales que nos causan dolor, para encaminarnos a las que nos proporcionan paz.
El cambio se produce debido a una decisión por nuestra parte: la decisión de sanar, la decisión de cambiar. Yo puedo escoger una respuesta nueva ante la vida, una lectura nueva. “Yo no soy mi rabia” La reconozco, sí, pero sólo para ir más allá de ella. Una vez he visto mi rabia estoy en condiciones de “actuar como si” fuera capaz de hacerlo de otra manera. La personalidad es algo que estamos creando continuamente, y si lo decidimos, podemos re-crearla constantemente.
Puedo optar por identificarme con mi propia fuerza en lugar de hacerlo con mi enojo. Puedo permitirme ver a los demás por mediación de una naturaleza generosa y confiada. Mi hermano no está aquí para atacarme sino para amarme. Confiar en ello y devolverle amor es por completo cosa mía.
Al aceptar la Expiación, la corrección de nuestras percepciones, se nos devuelve a lo que realmente somos. Nuestro verdadero ser de puro amor es indestructible. Todos los espejismos se disiparán. Aunque haya experiencias que puedan desviarnos de nuestra verdadera naturaleza, el E.S. nos guarda la verdad en depósito hasta que decidimos volver.
Marianne Williamson. Volver al amor
dissabte, 22 / març / 2008
VOLVER AL AMOR. LAS RELACIONES. SANEMOS NUESTRAS HERIDAS
“La curación es la manera de superar la separación.”
Las barreas que oponemos al amor son el resultado de nuestros esfuerzos por proteger los lugares donde tenemos herido el corazón. Alguna vez, en alguna parte tuvimos la sensación de que un corazón abierto era causa de dolor o de humillación. En un momento fugaz, tomamos la decisión de protegernos ante la posibilidad de volver a sentir jamás ese dolor. No queremos permitirnos ser tan vulnerables nunca más. Erigimos defensas emocionales. Construimos fortalezas que protejan nuestro corazón frente a cualquier ataque. El único problema es que creamos aquello de lo cual nos defendemos.
Nos enojamos con las personas que sentimos que nos han herido, pero en lugar de entrar en contacto con esa rabia y entregarla a Dios, la negamos. Debemos llevar ese enojo a la conciencia para así poder sanarlo. De no hacerlo se convierte en un ataque contra uno mismo o en un ataque inconsciente e inapropiado contra los demás.
Dice UCDM: creemos estar enojados por lo que nos ha hecho nuestro hermano, pero en realidad estamos enojados por lo que nosotros le hemos hecho a él. El Curso habla de las tenebrosas figuras que arrastramos de nuestro pasado, y nos dice que tendemos a no ver a nadie tal como es. Reprochamos a los demás cosas que otras personas nos hicieron en el pasado. El problema no es lo que nos dicen sino como nos sentimos interiormente al sentirlo.
Estas situaciones repetitivas reaparecen para que podamos darnos cuenta de que no tienen nada que ver con el presente. Pidamos un milagro: “Estoy dispuest@ a ver esto de otra manera. Estoy dispuest@ a recordar quien soy”.
La salvación llega cuando renunciamos a la idea de que no valemos lo suficiente. Cuando nos “defendemos” ante una determinada situación, seguimos creando una y otra vez, las condiciones adecuadas para que ocurra precisamente eso.
Nuestra coraza es nuestra oscuridad: la oscuridad del corazón, la oscuridad del dolor, la oscuridad del momento en que hacemos ese comentario perverso o esa demanda injusta.
Nuestras defensas reflejan nuestras heridas, que nadie excepto nosotros mismos podemos sanar.
Marianne Williamson. Volver al amor
divendres, 21 / març / 2008
VOLVER AL AMOR. LAS RELACIONES. LOS CORAZONES CERRADOS
“Nadie puede dudar de la pericia del ego para presentar casos falsos.”
A menudo ocurre que cerramos nuestro corazón cuando el otro nos abre el suyo. La personalidad narcisista va en busca de la perfección. Tan pronto apreciamos que el otro es un ser humano real, el ego siente una repulsa que le lleva a querer encontrar a otra persona para “jugar” con ella. Este tipo de comportamiento es una “adicción a la fase de atracción” tan pronto como se ven fallos en el otro se sale huyendo de la relación.
Pero la responsabilidad del dolor que sentimos cuando ésto nos ocurre sigue siendo nuestra. Si no hubiéramos andado en busca de un hechizo barato no habríamos sido vulnerables a la mentira.
El problema no es que atraigamos a cierto tipo de persona, sino más bien que nos atrae cierto tipo de persona.
El reverso de la medalla de esas peligrosa atracciones que nos echan en brazos de personas que no tienen nada que ofrecernos es nuestra tendencia a encontrar aburridas a aquellas que sí lo tienen.
Si estoy convencid@ de que no valgo lo suficiente me costará aceptar en mi vida a alguien que cree que sí valgo. La única manera de admitir realmente que alguien me encuentre maravillos@ es encontrarme yo mism@ maravillos@. Pero para el ego la autoaceptación es la muerte.
Por eso nos atrae la gente que no nos quiere. Desde el principio sabemos que no están con nosotros. Más tarde, cuando esas personas nos traicionan y se van, tras una estancia intensa pero bastante breve, fingimos que eso nos sorprende, pero lo que sucedió encaja perfectamente en el plan del ego: “No quiero que me quieran” ¿Por qué las personas agradables y bien dispuestas nos parecen aburridas? Porque el ego confunde la excitación con el riesgo emocional, y encuentra que una persona amable y accesible no es lo suficientemente peligrosa. La ironía es que la verdad es lo opuesto: las personas accesibles son las peligrosas, porque nos confrontan con la posibilidad de una intimidad auténtica. Son gente que realmente podría frecuentarnos durante tanto tiempo que llegaría a conocernos. La gente accesible nos asusta porque amenaza la ciudadela del ego. La razón de que no nos atraigan es que nosotros somos inaccesibles.
Marianne Williamson. Volver al amor
dijous, 20 / març / 2008
VOLVER AL AMOR. LAS RELACIONES. EL TRABAJO EN NOSOTROS MISMOS
“Lo único que puede faltar en cualquier situación es lo que tu no has dado.”
Las relaciones tienen sentido porque son oportunidades de expandir nuestro corazón y de llegar a amar más profundamente.
Uno de los principios básicos en las relaciones es que debemos mirarnos a nosotros mismos -nuestras propias lecciones, nuestros propios pensamientos, nuestro comportamiento - para encontrar la paz con otra persona. El ego nos tentará siempre a pensar que el fracaso de la relación tiene que ver con lo que el otro hizo mal, con lo que el otro no ve o con lo que el otro necesita aprender. Pero el foco debe seguir estando en nosotros mismos. La falta de amor de los demás nos afecta sólo en la medida que los juzgamos en función de ella.
A pesar de la tentación a buscar fuera de nosotros tanto la fuente como la respuesta de un problema, adquiriremos una mentalidad orientada hacia el milagro si las buscamos dentro de nosotros.
Podemos cambiar nuestras condiciones si cambiamos nuestros pensamientos. El E.S siempre nos ofrece la posibilidad de escapar totalmente del dolor si buscamos refugio en el perdón. No es necesario que la otra persona participe conscientemente con nosotros en el cambio. El que esté más cuerdo de los dos en ese momento debe entregar la situación al E.S.
Marianne Williamson. Volver al amor
dimecres, 19 / març / 2008
VOLVER AL AMOR. LAS RELACIONES. RENUNCIAR AL MIEDO
“El amor perfecto expulsa al miedo.”
Una buena relación no es siempre miel y rosas. Es un proceso de nacimiento, a menudo doloroso, con frecuencia confuso.
El hecho de que dos personas tengan una “relación espiritual” no significa necesariamente que estén siempre sonriéndose. Espiritual significa, ante todo, auténtico.
El verdadero trabajo sólo se puede hacer si existe una rigurosa sinceridad, que es lo que todos anhelamos, pero tenemos miedo de comunicarnos abiertamente con otra persona porque pensamos que los demás nos dejarán si ven quiénes somos en realidad.
Es mucho mejor comunicar nuestros sentimientos que reprimirlos. El enojo suele ser el resultado de una serie de sentimientos no comunicados que se nos amontonan dentro hasta que por fin estallan. En una relación santa, forma parte del compromiso expresar sincera y asiduamente nuestros sentimientos y apoyar a nuestra pareja para que pueda hacer lo mismo.
Debemos trabajar con lo que tenemos. Si el enojo emerge, aceptémoslo. El enojo es un tema candente para los buscadores espirituales. La supresión del ego no es la supresión de la personalidad.
El mero hecho de que alguien no exprese su rabia no quiere decir que no la sienta. A la rabia vuelta hacia fuera se les llama rabia. A la rabia vuelta hacia adentro se la llama úlcera, cáncer,...etc. Lo peor que se puede hacer con la rabia es negar que uno lo sienta.
No debemos fingir que estamos enojados, sino más bien decir: “ Estoy enojado pero quisiera no estarlo. Dios amado, por favor, muéstrame lo que no veo”.
Cuando le pides a Dios que sane tu vida. Él proyecta una luz brillantísima sobre todo lo que necesitas mirar. Debemos enfrentarnos con nuestra propia fealdad. Con frecuencia tenemos que tomar dolorosa conciencia de que una pauta constituye un callejón sin salida antes de que estemos dispuestos a renunciar a ella. Cuando empezamos a trabajar en profundidad en nosotros mismos, a menudo nos parece que nuestra vida empeora en vez de mejorar. Pero en realidad no es así, lo que pasa es que percibimos mejor nuestras propias transgresiones porque ya no estamos anestesiados por la inconsciencia. Empezamos a ver claramente a qué jugamos.
Nuestra misión es perfeccionarnos y una parte importante del proceso es ver dónde no somos perfectos. Nos convertimos en personalidades perfeccionadas al aceptar la perfección que existe ya dentro de nosotros.
En vez de sentir compasión por nosotros mismos, y de recordar que nuestras neurosis son nuestras heridas, tendemos a sentirnos demasiado avergonzados para verlas siquiera. La verdad es que si fuéramos capaces de ver la auténtica verdad sobre nosotros mismos nos quedaríamos deslumbrados por la luz.
Tenemos que arrancar de raíz las pautas que nos ha impuesto el ego y depurarnos bien para que el amor puro que llevamos dentro pueda asomar al mundo.
El cielo nunca es gris. Siempre es azul. Lo que sucede es que a veces aparecen nubes grises que lo cubren, y entonces pensamos que el cielo es gris. Lo mismo pasa con nuestra mente. Somos siempre perfectos. No podemos no serlo. Nuestros miedos, nuestros malos hábitos, nuestras pautas negativas, se adueñan de la mente y, temporalmente, ocultan nuestra perfección. Las nubes grises no duran eternamente. El cielo azul sí.
¿Qué debemos hacer con nuestro miedo, nuestra cólera, las nubes que cubren el amor que llevamos dentro? Abandonarlo en manos del E.S . Él los transforma por medio del amor, y jamás valiéndose del ataque a otra persona. Lo destructivo es el ataque, no el enojo por sí solo.
Sacar afuera la energía suele ser una buena manera de deshacerse de la tensión física que tanto nos dificulta la oración cuando más la necesitamos. Nuestro enojo se yergue delante de nuestro amor y dejarlo salir forma parte del proceso necesario para abandonarlo.
Lo último que has de querer es ceder al insidioso engaño de considerar que la vida espiritual y las relaciones espirituales son siempre tranquilas y beatíficas.
Marianne Williamson. Volver al amor
dimarts, 18 / març / 2008
VOLVER AL AMOR. LAS RELACIONES. EL AMOR ROMÁNTICO
“No hay otro amor que el de Dios.”
No hay diferentes clases de amor. El amor real es el que está en todas las relaciones. Ese es el amor de Dios, el cual no cambia con las formas ni con las circunstancias.
Cuando no tenemos ninguna relación de pareja el ego nos hace creer que si la tuviéramos, todo sufrimiento desaparecería. Y sin embargo, cuando una relación de pareja perdura termina por hacer aflorar a la superficie una gran parte de nuestro dolor existencial. El amor pondrá a prueba toda nuestra capacidad de compasión, de aceptación, de liberación, de perdón y de desinterés.
Las relaciones no necesariamente nos libran del dolor. Lo único que nos libra del dolor es sanar de aquello que nos lo causa. No es la ausencia de otra persona en nuestra vida lo que provoca dolor, sino más bien lo que hacemos con ella cuando está. El amor puro no pide otra cosa que paz para un hermano, porque sabe que sólo de esa manera podemos estar en paz nosotros mismos.
El puro amor hacia otra persona es el restablecimiento de la línea de comunicación del corazón. Por lo tanto el ego se le opone con todas sus fuerzas. Hará todo lo que pueda para bloquear la vivencia del amor. Cuando dos personas se unen en Dios, las murallas que aparentemente les separan desaparecen. Por un tiempo el ser amado no parece un simple mortal, sino alguna otra cosa, algo más. Y la verdad es que es algo más. Todo el mundo es el perfecto Hijo de Dios, y cuando nos enamoramos, por un instante vemos la verdad total de alguien. No es nuestra imaginación: ese ser es perfecto.
Pero rápidamente se impone la locura. Tan pronto como aparece la luz, el ego se empeña enérgicamente en extinguirla. En un abrir y cerrar de ojos proyectamos en el plano físico la perfección que hemos logrado atisbar en el plano espiritual. En vez de comprender que la perfección espiritual no tiene por qué coincidir con la perfección material y física, empezamos a buscar ésa última. Pensamos que con la perfección espiritual de alguien no es suficiente. Nos idealizamos los unos a los otros y cuando no nos mostramos a la altura del ideal, nos decepcionamos.
La gente se pregunta cuándo encontrará a su alma gemela, pero rogar que aparezca la persona adecuada no sirve de nada si no estamos preparados para recibirla.
No hemos sabido cómo sacar el mejor partido de las oportunidades que hemos tenido. El amor nos rodea por todas partes, el ego es el que nos bloquea, no dejándonos percibir la presencia del amor. Y la idea de que hay una persona perfecta, sólo que todavía no ha llegado, es uno de nuestros principales bloqueos.
Nuestra vulnerabilidad al mito de la persona “adecuada” nace de nuestra glorificación del amor romántico.
“Nuestra tarea no es buscar el amor, es buscar todas las barreras que oponemos a su llegada”. Pensar que ahí afuera hay una persona especial que va a salvarnos es una barrera al puro amor, es una de las grandes armas del arsenal del ego.
Pensar que una persona especial va a salvarnos nos lleva a imponer una carga de una tremenda presión emocional a cualquiera que se nos presente y nos parezca adecuado para cumplir los requisitos.
La plegaria más inteligente no es “Dios amado, envíame alguien maravilloso” sino “Dios amado ayúdame a darme cuenta de que soy alguien maravilloso”.
UCDM dice que un día nos daremos cuenta de que nada sucede fuera de nuestra mente. Mis respuestas más productivas en las relaciones no se dan cuando me centro en los detalles referentes a otra persona, sino cuando me esfuerzo en desempeñar mi propio papel en la relación en el nivel más alto de que soy capaz.
Parte del trabajo sobre nosotros mismos, con el fin de prepararnos para una relación profunda, es aprender cómo apoyar a otra persona para que sea lo mejor que pueda ser. Cada uno de los miembros de una pareja ha de desempeñar un papel sacerdotal en la vida del otro. Han de ayudarse el uno al otro a tener acceso a las partes más elevadas de sí mismos.
Ayudamos a los demás a acceder a lo más elevado que tienen si accedemos a lo más elevado que tenemos nosotros. Para crecer hemos de concentrarnos en nuestras propias lecciones, no en las ajenas. UCDM nos enseña que “en cualquier situación, lo único que puede faltar es lo que tú no has dado”.
El poder milagroso del amor es capaz de crear un contexto en el que la gente, como si floreciera, alcanza naturalmente su potencial más elevado.
Lo que no se ama no se entiende. Las personas merecen nuestro amor sólo por el hecho de ser como Dios las creó. Mientras esperemos que sean mejores, nos veremos constantemente decepcionados. Sólo cuando optamos por unirnos a los demás, aprobándolos y amándolos incondicionalmente, se produce de repente el milagro por ambas partes.
Marianne Williamson. Volver al amor
dilluns, 17 / març / 2008
VOLVER AL AMOR. LAS RELACIONES. LA RELACIÓN SANTA
“La relación santa es la relación no santa de antes, transformada y vista con otros ojos.”
Si la relación especial es la respuesta del ego a la creación del E.S, la relación santa es la respuesta del E.S.
“Una relación santa, parte de una premisa diferente. Cada uno ha mirado dentro de sí y no ha visto ninguna insuficiencia. Al aceptar su complección, desea extenderla uniéndose a otro tan pleno como él.”
En la relación especial estamos siempre tratando de ocultar nuestras debilidades. En la relación santa, se sobreentiende que todos tenemos lugares aún no sanados, y que el propósito de que estemos con otra persona es sanar. No intentamos ocultar nuestras debilidades, sino más bien entendemos que la relación es un contexto para sanar mediante el perdón recíproco.
En la relación especial siempre buscamos a alguien que tiene lo que creemos que a nosotros nos falta, y una vez que lo obtenemos de ellos nos sentimos listos para cambiar de relación. En la relación santa no estamos interesados en nuestro hermano por lo que puede hacer por nosotros. Estamos interesados en nuestro hermano y punto.
La relación santa es por encima de todo, una amistad entre dos hermanos.
Estamos aquí para apoyarnos, perdonarnos y sanarnos los unos a los otros.
No pidamos a Dios que cambie nuestras relaciones, sino que nos cambie mentalmente. No escapemos de alguien que nos atrae porque tenemos miedo de que sea una relación especial. Cuando nos sentimos atraídos por alguien lo primero que debemos hacer es “Rezar!” La plegaria podría ser ésta:
“Dios amado, Tu sabes, y yo también, que en estas cosas tengo más potencial neurótico que en cualquier otra. Por favor, toma la atracción que siento por esta persona, los pensamientos y sentimientos que me inspira, y úsalos para Tus propios fines. Permite que esta relación evolucione de acuerdo con Tu voluntad. Amén”.
El progreso espiritual es como una desintoxicación. Las cosas tienen que aflorar para que podamos liberarnos de ellas. Un relación usada por el E.S se convierte en un lugar donde nuestros bloqueos contra el amor ya no son suprimidos ni negados, sino más bien llevados a nuestro conocimiento consciente. Podemos ver claramente lo que funciona mal y, cuando estamos preparados, pedirle a Dios que nos muestre otro camino.
Si una relación nos permite apenas evitar nuestras zonas enfermas, nos estamos ocultando en ella, no creciendo. El universo no le prestará su apoyo.
Para el ego una buena relación es aquella en la que el otro se conduce básicamente de la manera en que nosotros queremos y nunca nos saca de quicio. Pero si una relación existe para apoyar nuestro crecimiento, entonces existe, en muchos sentidos, precisamente para hacer todo esto, para forzarnos a abandonar nuestra limitada tolerancia y nuestra incapacidad de amor incondicional. No estamos alineados con el E.S mientras la gente no pueda comportarse de la manera que quiera sin que por eso se altere nuestra paz interior.
No es misión nuestra tratar de convertir una relación en lo que nosotros creemos que debería ser. Amamos con pureza cuando permitimos a los demás que sean como son. El ego busca la intimidad mediante el control y la culpa. El E.S la busca mediante la aceptación y la liberación.
En la relación santa no procuramos cambiar a los demás, sino más bien ver lo hermosos que ya son. Nuestra plegaria es: “ Dios amado, deja caer el velo que tengo frente a los ojos y ayúdame a ver la belleza de mi hermano.” Lo que nos hace sufrir en una relación es nuestra incapacidad de aceptar a la gente exactamente tal como es.
El ego no es otra cosa que nuestro miedo. No es el lugar donde somos malos sino donde nos sentimos heridos.
Nuestro ser auténtico, el Cristo dentro de nosotros, es lo más hermoso de nosotros. Cuando profundizamos lo suficiente en nuestra verdadera naturaleza, lo que encontramos no es oscuridad, sino una luz infinita. Eso es lo que no quiere el ego que veamos: que nuestra seguridad reside realmente en despojarnos de la máscara. Pero no lo podemos hacer si constantemente tememos que nos juzguen. La relación sagrada es un contexto donde nos sentimos lo suficientemente seguros para ser nosotros mismos, sabiendo que nuestra oscuridad no será juzgada sino perdonada.
Una relación santa es un “estado mental común, donde ambos gustosamente le entregan sus errores a la corrección, de manera que los dos puedan ser felizmente sanados cual uno solo”.
Marianne Williamson. Volver al amor
diumenge, 16 / març / 2008
VOLVER AL AMOR. LAS RELACIONES. LA RELACIÓN ESPECIAL
“La relación de amor especial es el arma principal que tiene el ego para impedir que llegues al Cielo.”
Según UCDM, la búsqueda de la persona perfecta, que represente la solución, es una de nuestras peores heridas psíquicas, y uno de los engaños más poderosos del ego. Es lo que UCDM llama “la relación especial.” Una relación especial es una relación basada en el miedo.
“Dios creo solamente un Hijo unigénito”, y nos ama a todos como si fuéramos uno. Para Él nadie es especial porque en realidad nadie está separado de nadie. Como nuestra paz reside en amar como Dios ama, debemos esforzarnos por amar a todo el mundo. El único amor que nos completa es el amor a Dios, es el amor a todo el mundo. Nuestro deseo de hallar una “persona especial”, es dañino porque es engañoso. Significa que estamos buscando la salvación en la separación más bien que en la unidad. El único amor que nos completa es el amor a Dios, y el amor a Dios es el amor a todo el mundo.
Debemos buscar en todas las relaciones el mismo contenido: Un amor fraternal y una amistad que trascienden los cambios de forma y los cuerpos.
El ego sostiene que el amor que necesitamos debe venir de otra persona, y que ahí fuera hay alguien especial que puede llenar ese hueco. Como el deseo de ese alguien especial surge en realidad de nuestra creencia de que estamos separados de Dios, el deseo mismo simboliza la separación y la culpa que sentimos a causa de ello. Nuestra búsqueda, entonces, carga con la energía de la separación y la culpa. Por eso en nuestras relaciones más íntimas se genera tanta rabia. Estamos proyectando en la otra persona la rabia que sentimos contra nosotros mismos por amputar nuestro propio amor.
La relación especial no se basa fundamentalmente en el amor sino en la culpa. Es la fuerza de seducción del ego que pugna por alejarnos de Dios. Es una forma de idolatría, la tentación de pensar que algo diferente de Dios pueda completarnos y darnos paz. El ego nos dice que ahí afuera habrá alguien especial que hará que desaparezca todo el dolor. El trabajo del E.S es hacer que la energía del amor especial abandone la falsedad para convertirse en algo sagrado.
La relación especial vuelve demasiado importante a la otra persona: su conducta, sus opciones, su opinión de nosotros. Nos hace pensar que la necesitamos, cuando en realidad estamos completos tal como somos.
Una relación no está destinada a ser la unión de dos inválidos emocionales. El propósito de una relación no es que dos personas incompletas se conviertan en una, sino que dos personas completas se unan para mayor gracia de Dios.
La relación especial es un dispositivo mediante el cual el ego nos separa en lugar de unirnos. Basada en la creencia del vacío interior, el ego siempre pregunta: ¿Qué puedo conseguir?, mientras que el E.S pregunta: ¿Qué puedo dar? El ego procura usar otras personas para satisfacer lo que define como nuestras necesidades. Pero cuando intentamos usar una relación al servicio de nuestros propios fines, vacilamos, porque reforzamos nuestra ilusión de necesidad.
En la relación especial yo tengo miedo de mostrar la auténtica verdad de mi mism@ -mis miedos, mis debilidades- porque temo que si las ves me abandonarás. Una relación especial perpetúa la mascarada autopunitiva en la que todos buscamos desesperadamente atraer el amor siendo alguien que no somos. Aunque vamos en busca del Amor, en realidad estamos cultivando el odio hacia nosotros mismos, nuestra carencia de autoestima.
¿Cuál es aquí nuestro milagro? Dejar de pensar en querer ser especial y empezar a pensar en la santidad. Nuestras pautas mentales respecto a las relaciones están tan impregnadas de miedo -ataque y actitudes defensivas, culpa y egoísmo, por más bonitos disfraces que les pongamos-, que muchas veces terminamos de rodillas. Ésa es una buena posición. Roguemos a Dios para que guíe nuestros pensamientos y sentimientos. Puedes poner cualquier relación bajo el cuidado del E.S y estar seguro de que no será una fuente de dolor.
Marianne Williamson. Volver al amor
dissabte, 15 / març / 2008
VOLVER AL AMOR. LAS RELACIONES. LOS NIVELS DE ENSEÑANZA
“Por lo tanto, el plan dispone que cada maestro de Dios establezca contactos muy específicos.”
Las relaciones son los laboratorios del E.S, en los cuales Él reúne a personas que así tienen la máxima oportunidad de crecimiento. Ningún encuentro es accidental. “Los que tienen que conocerse se conocerán ya que tienen el potencial de desarrollar una relación santa.”
UCDM afirma que hay “tres niveles de enseñanza” en las relaciones. El primer nivel consiste en lo que parecen ser encuentros fortuitos, puntuales. El segundo nivel “ es una relación más prolongada, en la que por algún motivo, dos personas se embarcan en una situación de enseñanza-aprendizaje bastante intensa y luego parecen separarse”. El tercer nivel de enseñanza, se da en relaciones que, una vez formadas, son de por vida.
En las relaciones de primer nivel, de encuentros fortuitos, puntuales, se nos da la oportunidad de cincelar las aristas ásperas de nuestra personalidad. Sean las que fueren las características que se ponen en evidencia en nuestras interacciones casuales, aparecerán inevitablemente magnificadas en otras relaciones más intensas.
En el segundo nivel de enseñanza, se reúne a las personas para hacer un trabajo más intenso. Durante el tiempo que estarán juntas, pasarán por todas aquellas experiencias que les suministren las lecciones que han de aprender. Cuando la proximidad física ya no sirve de base al más elevado nivel de enseñanza y de aprendizaje posible entre ellas , la tarea exigirá la separación física. Sin embargo lo que entonces nos aparece como el fin de la relación no es realmente un final. Las relaciones son eternas. Pertenecen a la mente, no al cuerpo porque las personas son energía y no sustancia física. La unión es algo mental. Puede ser que personas que han compartido durante veinticinco años el mismo lecho no estén verdaderamente unidas, y otras a miles de kilómetros no estén en modo alguno separadas.
Las relaciones de tercer nivel, que duran toda la vida, son generalmente pocas. Alguien con quien tenemos lecciones que aprender durante toda la vida es alguien que nos obliga a crecer. A veces es alguien con quien compartimos amorosamente, y a veces es alguien por quien sentimos durante años, o incluso para siempre, como una espina clavada en el corazón. La gente que más tiene que enseñarnos suele ser la que nos muestra, como si los reflejara los límites de nuestra capacidad de amar.
Nuestras murallas son nuestras heridas, los lugares donde sentimos que ya no podemos amar más, no podemos conectarnos con más profundidad, no podemos perdonar más allá de cierto punto. Estamos, cada uno, en la vida de los otros para ayudarnos a ver dónde tenemos más necesidad de sanar, y para ayudarnos a sanar.
Marianne Williamson. Volver al amor.
divendres, 14 / març / 2008
VOLVER AL AMOR. LAS RELACIONES. LA OPCIÓN DE AMAR
“El ego es la elección a favor de la culpabilidad, el E.S la elección a favor de la inocencia.”
El ego insiste siempre en lo que alguien ha hecho mal, el E.S insiste siempre en lo que alguien ha hecho bien.
Lo importante es que decidimos lo que queremos ver antes de verlo. Recibimos lo que pedimos. “La proyección da lugar a la percepción”. En la vida podemos encontrar -y de hecho encontramos- cualquier cosa que andemos buscando.
El sendero espiritual implica asumir conscientemente la responsabilidad de lo que optamos por percibir, es decir la culpa o la inocencia de nuestro hermano. La gente no es perfecta, todavía no expresa exteriormente su perfección interna. El hecho de que elijamos concentrarnos en la culpa de su personalidad o en la inocencia de su alma es cosa nuestra.
Lo que nos parece culpa en la gente es su miedo. No hay miedo que el amor no disuelva. No hay negatividad que el perdón no transforme.
No es tarea nuestra cambiar nuestras percepciones, sino recordar pedirle al E.S que nos las cambie.
Tú no puedes cambiar a los demás, ni tampoco pedirle a Dios que los cambie. Sin embargo sí puedes pedirle que te haga ver esa situación de otra manera. Puedes pedirle paz. Puedes pedirle al E.S que cambie tus percepciones.
La paz no está determinada por circunstancias ajenas a nosotros. La paz es el resultado del perdón. El dolor no proviene del amor que los demás nos niegan, sino más bien del amor que nosotros les negamos. A menudo la cerrazón de un corazón ajeno nos lleva a la tentación de cerrar el nuestro y lo que nos duele es nuestra propia negación del amor. Por eso el milagro es un cambio en nuestro propio pensamiento: la disposición a mantener abierto nuestro corazón independientemente de lo que suceda fuera de nosotros.
No hay más que dos opciones, el amor y el miedo. Podemos interpretar el miedo como una petición de amor. Los obradores de milagros, dice UCDM, son generosos por su propio interés. Damos una oportunidad a alguien para poder estar en paz nosotros mismos.
El ego dice que podemos proyectar nuestra rabia sobre otra persona y no sentirla nosotros mismos, pero como hay continuidad en todas las mentes, seguimos sintiendo cualquier cosa que proyectemos en los demás.
No es el propósito de UCDM que pintemos de rosa nuestro enojo y pretendamos que no existe. Negar o suprimir las emociones es un error.
Sin negar que estamos alterados, al mismo tiempo reconozcamos el hecho de que todos nuestros sentimientos se generan en nuestro pensamiento sin amor, y estemos dispuestos a sanar esta falta de amor. No somos víctimas del mundo exterior. Siempre somos responsables de nuestra manera de ver las cosas. El E.S está dentro de nosotros para hacer lo imposible, Él hace por nosotros lo que solos no podemos hacer. Nos presta Su fuerza y cuando Su mente se une a la nuestra, el pensamiento del ego desaparece.
Pero para que esto suceda, debemos tener conciencia de los sentimientos del ego. “El E.S no puede eliminar con Su luz lo que tú mantienes oculto, pues tú no se lo has ofrecido y Él no puede quitártelo”.
“Estoy enojado pero dispuesto a no estarlo. Estoy dispuesto a ver esa situación de otra manera.” Pidamos al E.S que intervenga en la situación y nos la muestre desde un punto de vista diferente.
El E.S nos conduce a la información que nos permite ablandar nuestro corazón. A partir de ese momento vemos esa misma situación de otra manera. Éste es el milagro.
Marianne Williamson
dijous, 13 / març / 2008
VOLVER AL AMOR. LAS RELACIONES. RENUNCIAR A JUZGAR
“juzgar no es un atributo de Dios”
Como todo pensamiento que tenemos se refiere a nosotros mismos, condenar a otra persona es autocondenarnos.
¿Cómo nos liberamos de la tendencia a juzgar? En gran parte, mediante una nueva interpretación de lo que juzgamos. Nosotros hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios, en cuanto a extensiones suyas también nosotros somos el espíritu de la compasión, y en nuestro sano juicio no intentamos juzgar sino sanar y lo hacemos mediante el perdón. Cuando alguien se comporta sin amor es que ha perdido el contacto con su esencia. Todo lo que alguien hace, dice UCDM, es o bien “amor o una petición de amor”. Si alguien nos trata con miedo hemos de ver su comportamiento como una petición de amor.
Todo lo que hacemos a los demás nos lo hacemos a nosotros mismos. Al castigar a otros terminamos autocastigándonos.
El perdón es el arte marcial de la conciencia. Nuestro poder reside en no reaccionar. Cuando devolvemos el ataque, y la defensa es también una forma de ataque, iniciamos una guerra que nadie puede ganar.
Al buscar un milagro no participamos en las batallas de la vida, sino más bien pedimos que se nos eleve por encima de ellas. El E.S nos recuerda que la batalla no es real. Contrariamente a lo que sentimos cuando estamos perdidos en las emociones que nos tientan a juzgar, no hay ninguna cólera justa.
Tanto si eres el primero en golpear como si devuelves el golpe, eres un instrumento del ataque y no del amor.
Todo lo que hacemos es penetrado con la energía con que lo hacemos. Como decía Gandhi, “Debemos ser el cambio”. Los cañones de los que necesitamos deshacernos primero son los que llevamos en la cabeza.
Marianne Williamson. Volver al amor.
dimecres, 12 / març / 2008
VOLVER AL AMOR. LAS RELACIONES.EL PERDÓN EN LAS RELACIONES
“El perdón elimina lo que se interpone entre tu hermano y tu.”
El perdón es la clave de nuestra paz interior, porque es la técnica mediante la cual nuestros sentimientos se transforman, pasando del miedo al amor.
El ego es el gran criticón, está siempre al acecho de nuestros defectos y de los ajenos.
Pidamos al E.S que nos salve de nuestra tendencia a condenar, que nos revele la inocencia que los otros llevan dentro, para que podamos ver la que nosotros llevamos dentro.
“Dios amado en tus manos pongo esta relación” quiere decir “Dios amado permite que vea a esta persona a través de Tus ojos.”
“Abrigar resentimientos es un ataque contra el plan de Dios para la salvación.”
Cualquier sombra a la que permitamos que no nos deje ver la perfección en los demás tampoco nos dejará ver la nuestra.
Amenazar con el dedo a alguien no ayuda a que esa persona cambie. El hecho de que percibamos la culpa de alguien no hace más que mantenerle atascado en ella. Tratarle con compasión y misericordia hace que sea mucho más probable obtener de esa persona una respuesta sanada.
Perdonar es optar ver las personas tal como son “ahora”. Cuando estamos enfadados con alguien es por algo que esa persona hizo o dijo antes de ese momento.
Cuando traemos el pasado al presente, creamos un futuro exactamente igual que el pasado. Si dejamos de aferrarnos al pasado, hacemos lugar para los milagros.
El futuro se programa en el presente. Dejar de aferrarse al pasado es recordar que en el presente mi hermano es inocente.
Sólo el amor es real. Cuando las personas actúan sin amor es porque se han olvidado de quienes son.
La tarea del obrador de milagros es mantenerse despierto, no quedarse dormido soñando con la culpa de su hermano, de esa manera le es concedido el poder de despertarlo. Tener fe en el amor que existe siempre, en todos, por detrás del miedo e invitarles a que lo expresen.
Marianne Williamson. Volver al amor
dimarts, 11 / març / 2008
VOLVER AL AMOR.LAS RELACIONES. EL ENCUENTRO SAGRADO
SEGUNDA PARTE. LA PRÁCTICA
“Cuando te encuentres con alguien, recuerda que se trata de un encuentro sagrado. Tal como lo consideres a él, así te considerarás a ti mismo. Tal como lo trates a él así te tratarás a ti mismo. Tal como pienses de él, así pensarás de ti mismo. Nunca te olvides de esto, pues en tus semejantes o bien te encuentras a ti mismo o bien te pierdes a ti mismo.”
“Amar a otra persona es ver la faz de Dios”. La “faz de Cristo” es la inocencia y el amor que se oculta tras las máscaras que todos usamos, y ver ese rostro, tocarlo y amarlo en nosotros mismos y en los demás es la experiencia de Dios.
Cuando demostramos amor hacia los otros, aprendemos que somos queribles y aprendemos a amar con más profundidad. Cuando demostramos temor o negatividad aprendemos a autocondenarnos y a tener más miedo de la vida.
Si opto por bendecir a una persona terminaré siempre por sentirme más bienaventurada. Si proyecto culpa sobre una persona, terminaré por sentirme siempre más culpable.
UCDM dice que las personas con quienes nos encontremos serán quienes nos crucifiquen o nos salven, dependiendo de lo que nosotros decidamos ser con ellas. Concentrarnos en la culpa el otro nos clava aún más profundamente en nuestra propia carne los clavos del odio hacia nosotros mismos. Concentrarnos en su inocencia nos libera. Puesto que no tenemos “pensamientos neutros”, cada relación nos adentra más en el Cielo o nos sume más profundamente en el infierno.
dilluns, 10 / març / 2008
VOLVER AL AMOR. LOS MILAGROS. EL RENACIMIENTO
“Eso es lo que se quiere decir con “ los mansos heredaran la tierra”. Literalmente se apoderarán de ella debido a su fortaleza.”
Es hora de que cumplamos nuestro propósito de que vivamos sobre la tierra y no tengamos más pensamiento que el del Cielo.
Hay veces que el pensamiento milagroso no es fácil, porque nuestras pautas mentales habituales están impregnadas de miedo. Cuándo así sucede, ¿cómo hacemos milagros? Pidiendo al E.S. que nos ayude.
Cada vez que nos sentimos perdidos, trastornados o asustados, lo único que tenemos que hacer es pedirle ayuda.
Por mediación del poder milagroso del puro amor, nos desprendemos de nuestra historia pasada, en todos los ámbitos, y volvemos a empezar.
El futuro se puede reprogramar en este mismo momento. Lo único que tenemos que hacer es pedir un milagro y dejar que suceda, no resistirnos a él. Puede haber un nuevo comienzo, una vida diferente de la anterior.
No más adelante sino ahora. No en ninguna otra parte sino aquí. No por mediación del dolor sino de la paz. Así sea. Amén.
Marianne Williamson. Volver al amor
diumenge, 9 / març / 2008
VOLVER AL AMOR. LOS MILAGROS. LA MADUREZ CÓSMICA
“Criatura de Dios, fuiste creado para crear lo bueno, lo hermoso y lo santo.”
A medida que nos convertimos en canales más puros para la luz de Dios, se intensifica nuestro apetito por la dulzura que es posible lograr en este mundo. La meta de un obrador de milagros, no es pelear con el mundo tal como es, sino crear el mundo que podría ser.
Todo en el universo físico, forma parte del viaje que nos adentra en el miedo o del que nos devuelve al amor, según de que manera lo utilice la mente.
Limitarse a tratar el síntoma de un problema, no es en realidad tratarlo. Trabajamos en este ilusorio mundo en el nivel político, social, ambiental o el que sea, pero reconocemos que la verdadera transformación del mundo proviene no de lo que estemos haciendo, sino de la conciencia con que lo hagamos.
Tu carrera, tu dinero, tu talento, tu energía, tus relaciones personales...son importantes en la medida en que están consagradas a Dios para que los use para sus fines. Cuando dejamos atrás la inmadura preocupación por nuestro pequeño yo, trascendemos nuestro egoísmo y alcanzamos la madurez cósmica.
Mientras no encontremos esa madurez cósmica seremos pueriles. Somos pueriles cuando estamos tan preocupados por cosas que en última instancia no importan, que perdemos nuestra conexión esencial con lo que verdaderamente importa.
Todos los problemas, los de adentro y los de afuera se deben a que alguien está separado del amor. Un obrador de milagros devuelve el mundo a Dios haciendo un viraje consciente hacia un modo de vida más lleno de amor.
Cuando el amor alcance una masa crítica, cuando haya suficiente gente en cuya mentalidad tenga cabida el milagro, el mundo experimentará un cambio radical.
Marianne Williamson
dissabte, 8 / març / 2008
VIVIR EN EL AMOR: LOS MILAGROS. LA RESURRECCIÓN
“Tu resurrección es tu redespertar”
El propósito de nuestra vida es dar nacimiento a lo mejor que llevamos dentro.
Todos podemos contribuir a un renacimiento global, a medida que nos despertamos de nuestro propio sueño de separación y culpa.
A todos se nos ha asignado un sector del jardín, un rincón del universo que nos corresponde transformar. Nuestro rincón del universo es nuestra propia vida.
Cada situación en la que nos encontramos, es una oportunidad, perfectamente planeada por el E.S, para enseñar el amor en vez del miedo.
En cualquier sistema de energía del que formemos parte, nuestro trabajo es sanarlo, purificar las formas de pensamiento, purificando nuestro propio pensamiento. En realidad nunca hay una circunstancia que debemos cambiar, somos nosotros quienes necesitamos cambiar.
Todo el mundo tiene derecho a los milagros, dice UDM, pero antes es necesaria una “purificación”. La impurezas, ya sean mentales o químicas, contaminan el sistema y profanan el altar interior.
El presente es siempre una oportunidad de volver a empezar, un momento colmado de luz.
Nuestro estado interno determina las experiencias de nuestra vida y no nuestras experiencias las que determinan nuestro estado interno.
El término “resurrección” alude a la pauta energética del amor que reemplaza al miedo y lo trasciende. La función de un obrador de milagros es el perdón. Al realizar nuestra función, nos convertimos en canales para la resurrección.
No importa quiénes somos ni cuáles son nuestros dones. Lo único que importa es que estemos dispuestos a que Él nos use a Su servicio. Nuestra disposición, nuestra convicción nos dan un poder milagroso.
Marianne Williamson. Volver al amor
divendres, 7 / març / 2008
VOLVER AL AMOR: LOS MILAGROS. VIVIR EN EL PRESENTE
“Todo tu pasado, excepto su belleza, ha desaparecido, y no queda rastro de él, salvo una bendición.”
“El presente es el único tiempo que hay.” Nuestra capacidad de brillar es igual a nuestra capacidad de olvidar el pasado y el futuro. Perdonar el pasado es un paso importante para permitirnos la experiencia de los milagros. Lo único que es real en nuestro pasado es el amor que dimos y el que recibimos. Todo lo demás es ilusorio. UCDM dice: “entrégale el pasado a Aquel que puede hacer que cambies de parecer con respecto a él por ti”. Entregar el pasado al E.S es pedir que en nuestra mente no queden más que pensamientos de amor acerca de él, y que todo lo demás desaparezca. “Ponemos tanto el pasado como el futuro en manos de Dios.”
Pidamos perdón, no a Dios, que jamás nos ha condenado, sino a nosotros mismos, por todo lo que creemos que hicimos y que dejamos de hacer. Démonos permiso para volver a empezar.
Una de las técnicas que nos proporciona UCDM es una plegaria mediante la cual damos instrucciones al universo para que deshaga nuestros errores:
“Tu papel consiste en que tu pensamiento retorne al momento en que se cometió el error, y entregárselo allí al E.S. para que se produzca su Expiación. Repite para tus adentros lo que sigue a continuación tan sinceramente como puedas, recordando que el E.S. responderá de lleno a tu más leve invitación:
"Debo haber decidido equivocadamente porque no estoy en paz.
Yo mism@ tomé esa decisión, por lo tanto puedo tomar otra.
Quiero tomar otra decisión porque quiero estar en paz.
No me siento culpable porque el E.S., si se lo permito, desvanecerá todas las consecuencias de mi decisión equivocada. Elijo permitírselo, al dejar que Él decida a favor de Dios por mí.”
“El ego basa su percepción de la realidad en lo que ha sucedido en el pasado, traslada esas percepciones al presente y crea, por lo tanto un futuro similar al pasado.”
En el presente tenemos la oportunidad de romper la continuidad del pasado y el futuro pidiendo la intervención del E.S. Este es el milagro.
“Renacer es abandonar el pasado y contemplar el presente sin condenación.”
Marianne Williamson. Volver al amor
dijous, 6 / març / 2008
VOLVER AL AMOR: LOS MILAGROS. EL PERDÓN
“Tu santidad invierte todas las leyes del mundo. Está más allá de cualquier restricción de tiempo, espacio, distancia, así como de cualquier clase de límite.”
1.-El perdón
“ Ante el glorioso Resplandor del Reino, la culpa se desvanece, y habiéndose transformado en bondad, ya nunca volverá a ser lo que fue.”
“Los milagros ocurren naturalmente como expresiones del amor.” Reflejan un cambio en nuestra manera de pensar, un cambio que libera el poder de la mente hacia los procesos de sanación y rectificación.
Lo que cambia es, principalmente, la manera como se nos aparece en la mente una experiencia, es decir, la vivencia que tenemos de ella.
El mundo humano es un mundo engañoso. El milagro no consiste en disponer de otra manera las imágenes del sueño. El milagro es despertarnos.
La física cuántica nos revela que a medida que nuestra percepción de un objeto cambia, el mismo objeto, literalmente cambia también.
Nuestra herramienta más eficaz para cambiar el mundo es nuestra capacidad para “cambiar la forma de ver el mundo.”
Nuestra percepción de nosotros mismos determina nuestro comportamiento. Si pensamos que somos criaturas magníficas, con una abundancia infinita de amor y de capacidad de dar, entonces tenderemos a conducirnos de esa manera, y la energía que nos rodee reflejará nuestro estado de conciencia.
“Los milagros, como tales, no se han de dirigir conscientemente”. Se producen como efectos involuntarios de una mentalidad amorosa, de una fuerza invisible que mana de alguien cuya intención consciente es dar y recibir amor. A medida que liberamos los miedos que llevamos dentro, nos convertimos en instrumentos de Dios, en Sus obradores de milagros.
Nuestro trabajo como maestros de Dios, si decidimos aceptarlo, consiste en buscar constantemente, en nuestro interior, una mayor capacidad de amor y de perdón.
Según UCDM perdonar consiste en ver, a través de la falsa idea de la culpa, la inocencia que está más allá . Perdonar no es otra cosa que recordar únicamente los pensamientos amorosos que diste en el pasado, y aquellos que se te dieron a ti. Todo lo demás debe olvidarse. Lo que se nos pide es que extendamos nuestra percepción más allá de los errores que nuestras percepciones físicas nos revelan -lo que alguien hizo, lo que alguien dijo- para captar la santidad en ellos que sólo el corazón nos revela. Entonces de hecho no hay nada que perdonar.
Como todas las mentes están conectadas, que alguien rectifique su percepción es, en algún nivel, una sanación de la mente de la raza humana como tal.
El perdón es un trabajo de dedicación completa y a veces muy difícil, pero hacer el esfuerzo es nuestra vocación más noble.
Marianne Williamson. Volver al amor
dimecres, 5 / març / 2008
VOLVER AL AMOR: LA ENTREGA. LA VIDA ENTREGADA
“ Bendita criatura de Dios, ¿cuándo vas a aprender que sólo la santidad puede hacerte feliz y darte paz?"
Relajarte, sentir el amor en tu corazón y hacer que sea tu luz interior en cualquier situación... Tal es el significado de la entrega espiritual.
Cuando nos encontramos en una situación desconocida... “nos hacemos a un lado para que un poder más elevado en nuestro interior pueda hacer acto de presencia y mostrarnos el camino a seguir”.
El mundo cambia cuando nosotros cambiamos, se ablanda cuando nos ablandamos, nos ama cuando nos decidimos a amarlo.
Entrega es la decisión de dejar de pelear con el mundo y, en cambio empezar a amarlo.
Nos despojamos de nuestra armadura y descubrimos la fuerza de nuestro yo crístico. Cambiamos nuestra manera de enfocar las cosas y experimentamos una percepción más tierna.
Lo que Él nos da a cambio de abrirnos a Él es un desbordamiento de Su poder desde muy adentro de nosotros. Recibimos Su poder para compartirlo con el mundo, para sanar todas las heridas, para despertar todos los corazones.
Marianne Williamson. Volver al Amor


