diumenge, 16 de març del 2008
VOLVER AL AMOR. LAS RELACIONES. LA RELACIÓN ESPECIAL
“La relación de amor especial es el arma principal que tiene el ego para impedir que llegues al Cielo.”
Según UCDM, la búsqueda de la persona perfecta, que represente la solución, es una de nuestras peores heridas psíquicas, y uno de los engaños más poderosos del ego. Es lo que UCDM llama “la relación especial.” Una relación especial es una relación basada en el miedo.
“Dios creo solamente un Hijo unigénito”, y nos ama a todos como si fuéramos uno. Para Él nadie es especial porque en realidad nadie está separado de nadie. Como nuestra paz reside en amar como Dios ama, debemos esforzarnos por amar a todo el mundo. El único amor que nos completa es el amor a Dios, es el amor a todo el mundo. Nuestro deseo de hallar una “persona especial”, es dañino porque es engañoso. Significa que estamos buscando la salvación en la separación más bien que en la unidad. El único amor que nos completa es el amor a Dios, y el amor a Dios es el amor a todo el mundo.
Debemos buscar en todas las relaciones el mismo contenido: Un amor fraternal y una amistad que trascienden los cambios de forma y los cuerpos.
El ego sostiene que el amor que necesitamos debe venir de otra persona, y que ahí fuera hay alguien especial que puede llenar ese hueco. Como el deseo de ese alguien especial surge en realidad de nuestra creencia de que estamos separados de Dios, el deseo mismo simboliza la separación y la culpa que sentimos a causa de ello. Nuestra búsqueda, entonces, carga con la energía de la separación y la culpa. Por eso en nuestras relaciones más íntimas se genera tanta rabia. Estamos proyectando en la otra persona la rabia que sentimos contra nosotros mismos por amputar nuestro propio amor.
La relación especial no se basa fundamentalmente en el amor sino en la culpa. Es la fuerza de seducción del ego que pugna por alejarnos de Dios. Es una forma de idolatría, la tentación de pensar que algo diferente de Dios pueda completarnos y darnos paz. El ego nos dice que ahí afuera habrá alguien especial que hará que desaparezca todo el dolor. El trabajo del E.S es hacer que la energía del amor especial abandone la falsedad para convertirse en algo sagrado.
La relación especial vuelve demasiado importante a la otra persona: su conducta, sus opciones, su opinión de nosotros. Nos hace pensar que la necesitamos, cuando en realidad estamos completos tal como somos.
Una relación no está destinada a ser la unión de dos inválidos emocionales. El propósito de una relación no es que dos personas incompletas se conviertan en una, sino que dos personas completas se unan para mayor gracia de Dios.
La relación especial es un dispositivo mediante el cual el ego nos separa en lugar de unirnos. Basada en la creencia del vacío interior, el ego siempre pregunta: ¿Qué puedo conseguir?, mientras que el E.S pregunta: ¿Qué puedo dar? El ego procura usar otras personas para satisfacer lo que define como nuestras necesidades. Pero cuando intentamos usar una relación al servicio de nuestros propios fines, vacilamos, porque reforzamos nuestra ilusión de necesidad.
En la relación especial yo tengo miedo de mostrar la auténtica verdad de mi mism@ -mis miedos, mis debilidades- porque temo que si las ves me abandonarás. Una relación especial perpetúa la mascarada autopunitiva en la que todos buscamos desesperadamente atraer el amor siendo alguien que no somos. Aunque vamos en busca del Amor, en realidad estamos cultivando el odio hacia nosotros mismos, nuestra carencia de autoestima.
¿Cuál es aquí nuestro milagro? Dejar de pensar en querer ser especial y empezar a pensar en la santidad. Nuestras pautas mentales respecto a las relaciones están tan impregnadas de miedo -ataque y actitudes defensivas, culpa y egoísmo, por más bonitos disfraces que les pongamos-, que muchas veces terminamos de rodillas. Ésa es una buena posición. Roguemos a Dios para que guíe nuestros pensamientos y sentimientos. Puedes poner cualquier relación bajo el cuidado del E.S y estar seguro de que no será una fuente de dolor.
Marianne Williamson. Volver al amor
dissabte, 15 de març del 2008
VOLVER AL AMOR. LAS RELACIONES. LOS NIVELS DE ENSEÑANZA
“Por lo tanto, el plan dispone que cada maestro de Dios establezca contactos muy específicos.”
Las relaciones son los laboratorios del E.S, en los cuales Él reúne a personas que así tienen la máxima oportunidad de crecimiento. Ningún encuentro es accidental. “Los que tienen que conocerse se conocerán ya que tienen el potencial de desarrollar una relación santa.”
UCDM afirma que hay “tres niveles de enseñanza” en las relaciones. El primer nivel consiste en lo que parecen ser encuentros fortuitos, puntuales. El segundo nivel “ es una relación más prolongada, en la que por algún motivo, dos personas se embarcan en una situación de enseñanza-aprendizaje bastante intensa y luego parecen separarse”. El tercer nivel de enseñanza, se da en relaciones que, una vez formadas, son de por vida.
En las relaciones de primer nivel, de encuentros fortuitos, puntuales, se nos da la oportunidad de cincelar las aristas ásperas de nuestra personalidad. Sean las que fueren las características que se ponen en evidencia en nuestras interacciones casuales, aparecerán inevitablemente magnificadas en otras relaciones más intensas.
En el segundo nivel de enseñanza, se reúne a las personas para hacer un trabajo más intenso. Durante el tiempo que estarán juntas, pasarán por todas aquellas experiencias que les suministren las lecciones que han de aprender. Cuando la proximidad física ya no sirve de base al más elevado nivel de enseñanza y de aprendizaje posible entre ellas , la tarea exigirá la separación física. Sin embargo lo que entonces nos aparece como el fin de la relación no es realmente un final. Las relaciones son eternas. Pertenecen a la mente, no al cuerpo porque las personas son energía y no sustancia física. La unión es algo mental. Puede ser que personas que han compartido durante veinticinco años el mismo lecho no estén verdaderamente unidas, y otras a miles de kilómetros no estén en modo alguno separadas.
Las relaciones de tercer nivel, que duran toda la vida, son generalmente pocas. Alguien con quien tenemos lecciones que aprender durante toda la vida es alguien que nos obliga a crecer. A veces es alguien con quien compartimos amorosamente, y a veces es alguien por quien sentimos durante años, o incluso para siempre, como una espina clavada en el corazón. La gente que más tiene que enseñarnos suele ser la que nos muestra, como si los reflejara los límites de nuestra capacidad de amar.
Nuestras murallas son nuestras heridas, los lugares donde sentimos que ya no podemos amar más, no podemos conectarnos con más profundidad, no podemos perdonar más allá de cierto punto. Estamos, cada uno, en la vida de los otros para ayudarnos a ver dónde tenemos más necesidad de sanar, y para ayudarnos a sanar.
Marianne Williamson. Volver al amor.
divendres, 14 de març del 2008
VOLVER AL AMOR. LAS RELACIONES. LA OPCIÓN DE AMAR
“El ego es la elección a favor de la culpabilidad, el E.S la elección a favor de la inocencia.”
El ego insiste siempre en lo que alguien ha hecho mal, el E.S insiste siempre en lo que alguien ha hecho bien.
Lo importante es que decidimos lo que queremos ver antes de verlo. Recibimos lo que pedimos. “La proyección da lugar a la percepción”. En la vida podemos encontrar -y de hecho encontramos- cualquier cosa que andemos buscando.
El sendero espiritual implica asumir conscientemente la responsabilidad de lo que optamos por percibir, es decir la culpa o la inocencia de nuestro hermano. La gente no es perfecta, todavía no expresa exteriormente su perfección interna. El hecho de que elijamos concentrarnos en la culpa de su personalidad o en la inocencia de su alma es cosa nuestra.
Lo que nos parece culpa en la gente es su miedo. No hay miedo que el amor no disuelva. No hay negatividad que el perdón no transforme.
No es tarea nuestra cambiar nuestras percepciones, sino recordar pedirle al E.S que nos las cambie.
Tú no puedes cambiar a los demás, ni tampoco pedirle a Dios que los cambie. Sin embargo sí puedes pedirle que te haga ver esa situación de otra manera. Puedes pedirle paz. Puedes pedirle al E.S que cambie tus percepciones.
La paz no está determinada por circunstancias ajenas a nosotros. La paz es el resultado del perdón. El dolor no proviene del amor que los demás nos niegan, sino más bien del amor que nosotros les negamos. A menudo la cerrazón de un corazón ajeno nos lleva a la tentación de cerrar el nuestro y lo que nos duele es nuestra propia negación del amor. Por eso el milagro es un cambio en nuestro propio pensamiento: la disposición a mantener abierto nuestro corazón independientemente de lo que suceda fuera de nosotros.
No hay más que dos opciones, el amor y el miedo. Podemos interpretar el miedo como una petición de amor. Los obradores de milagros, dice UCDM, son generosos por su propio interés. Damos una oportunidad a alguien para poder estar en paz nosotros mismos.
El ego dice que podemos proyectar nuestra rabia sobre otra persona y no sentirla nosotros mismos, pero como hay continuidad en todas las mentes, seguimos sintiendo cualquier cosa que proyectemos en los demás.
No es el propósito de UCDM que pintemos de rosa nuestro enojo y pretendamos que no existe. Negar o suprimir las emociones es un error.
Sin negar que estamos alterados, al mismo tiempo reconozcamos el hecho de que todos nuestros sentimientos se generan en nuestro pensamiento sin amor, y estemos dispuestos a sanar esta falta de amor. No somos víctimas del mundo exterior. Siempre somos responsables de nuestra manera de ver las cosas. El E.S está dentro de nosotros para hacer lo imposible, Él hace por nosotros lo que solos no podemos hacer. Nos presta Su fuerza y cuando Su mente se une a la nuestra, el pensamiento del ego desaparece.
Pero para que esto suceda, debemos tener conciencia de los sentimientos del ego. “El E.S no puede eliminar con Su luz lo que tú mantienes oculto, pues tú no se lo has ofrecido y Él no puede quitártelo”.
“Estoy enojado pero dispuesto a no estarlo. Estoy dispuesto a ver esa situación de otra manera.” Pidamos al E.S que intervenga en la situación y nos la muestre desde un punto de vista diferente.
El E.S nos conduce a la información que nos permite ablandar nuestro corazón. A partir de ese momento vemos esa misma situación de otra manera. Éste es el milagro.
Marianne Williamson
dijous, 13 de març del 2008
VOLVER AL AMOR. LAS RELACIONES. RENUNCIAR A JUZGAR
“juzgar no es un atributo de Dios”
Como todo pensamiento que tenemos se refiere a nosotros mismos, condenar a otra persona es autocondenarnos.
¿Cómo nos liberamos de la tendencia a juzgar? En gran parte, mediante una nueva interpretación de lo que juzgamos. Nosotros hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios, en cuanto a extensiones suyas también nosotros somos el espíritu de la compasión, y en nuestro sano juicio no intentamos juzgar sino sanar y lo hacemos mediante el perdón. Cuando alguien se comporta sin amor es que ha perdido el contacto con su esencia. Todo lo que alguien hace, dice UCDM, es o bien “amor o una petición de amor”. Si alguien nos trata con miedo hemos de ver su comportamiento como una petición de amor.
Todo lo que hacemos a los demás nos lo hacemos a nosotros mismos. Al castigar a otros terminamos autocastigándonos.
El perdón es el arte marcial de la conciencia. Nuestro poder reside en no reaccionar. Cuando devolvemos el ataque, y la defensa es también una forma de ataque, iniciamos una guerra que nadie puede ganar.
Al buscar un milagro no participamos en las batallas de la vida, sino más bien pedimos que se nos eleve por encima de ellas. El E.S nos recuerda que la batalla no es real. Contrariamente a lo que sentimos cuando estamos perdidos en las emociones que nos tientan a juzgar, no hay ninguna cólera justa.
Tanto si eres el primero en golpear como si devuelves el golpe, eres un instrumento del ataque y no del amor.
Todo lo que hacemos es penetrado con la energía con que lo hacemos. Como decía Gandhi, “Debemos ser el cambio”. Los cañones de los que necesitamos deshacernos primero son los que llevamos en la cabeza.
Marianne Williamson. Volver al amor.
dimecres, 12 de març del 2008
VOLVER AL AMOR. LAS RELACIONES.EL PERDÓN EN LAS RELACIONES
“El perdón elimina lo que se interpone entre tu hermano y tu.”
El perdón es la clave de nuestra paz interior, porque es la técnica mediante la cual nuestros sentimientos se transforman, pasando del miedo al amor.
El ego es el gran criticón, está siempre al acecho de nuestros defectos y de los ajenos.
Pidamos al E.S que nos salve de nuestra tendencia a condenar, que nos revele la inocencia que los otros llevan dentro, para que podamos ver la que nosotros llevamos dentro.
“Dios amado en tus manos pongo esta relación” quiere decir “Dios amado permite que vea a esta persona a través de Tus ojos.”
“Abrigar resentimientos es un ataque contra el plan de Dios para la salvación.”
Cualquier sombra a la que permitamos que no nos deje ver la perfección en los demás tampoco nos dejará ver la nuestra.
Amenazar con el dedo a alguien no ayuda a que esa persona cambie. El hecho de que percibamos la culpa de alguien no hace más que mantenerle atascado en ella. Tratarle con compasión y misericordia hace que sea mucho más probable obtener de esa persona una respuesta sanada.
Perdonar es optar ver las personas tal como son “ahora”. Cuando estamos enfadados con alguien es por algo que esa persona hizo o dijo antes de ese momento.
Cuando traemos el pasado al presente, creamos un futuro exactamente igual que el pasado. Si dejamos de aferrarnos al pasado, hacemos lugar para los milagros.
El futuro se programa en el presente. Dejar de aferrarse al pasado es recordar que en el presente mi hermano es inocente.
Sólo el amor es real. Cuando las personas actúan sin amor es porque se han olvidado de quienes son.
La tarea del obrador de milagros es mantenerse despierto, no quedarse dormido soñando con la culpa de su hermano, de esa manera le es concedido el poder de despertarlo. Tener fe en el amor que existe siempre, en todos, por detrás del miedo e invitarles a que lo expresen.
Marianne Williamson. Volver al amor
dimarts, 11 de març del 2008
VOLVER AL AMOR.LAS RELACIONES. EL ENCUENTRO SAGRADO
SEGUNDA PARTE. LA PRÁCTICA
“Cuando te encuentres con alguien, recuerda que se trata de un encuentro sagrado. Tal como lo consideres a él, así te considerarás a ti mismo. Tal como lo trates a él así te tratarás a ti mismo. Tal como pienses de él, así pensarás de ti mismo. Nunca te olvides de esto, pues en tus semejantes o bien te encuentras a ti mismo o bien te pierdes a ti mismo.”
“Amar a otra persona es ver la faz de Dios”. La “faz de Cristo” es la inocencia y el amor que se oculta tras las máscaras que todos usamos, y ver ese rostro, tocarlo y amarlo en nosotros mismos y en los demás es la experiencia de Dios.
Cuando demostramos amor hacia los otros, aprendemos que somos queribles y aprendemos a amar con más profundidad. Cuando demostramos temor o negatividad aprendemos a autocondenarnos y a tener más miedo de la vida.
Si opto por bendecir a una persona terminaré siempre por sentirme más bienaventurada. Si proyecto culpa sobre una persona, terminaré por sentirme siempre más culpable.
UCDM dice que las personas con quienes nos encontremos serán quienes nos crucifiquen o nos salven, dependiendo de lo que nosotros decidamos ser con ellas. Concentrarnos en la culpa el otro nos clava aún más profundamente en nuestra propia carne los clavos del odio hacia nosotros mismos. Concentrarnos en su inocencia nos libera. Puesto que no tenemos “pensamientos neutros”, cada relación nos adentra más en el Cielo o nos sume más profundamente en el infierno.
dilluns, 10 de març del 2008
VOLVER AL AMOR. LOS MILAGROS. EL RENACIMIENTO
“Eso es lo que se quiere decir con “ los mansos heredaran la tierra”. Literalmente se apoderarán de ella debido a su fortaleza.”
Es hora de que cumplamos nuestro propósito de que vivamos sobre la tierra y no tengamos más pensamiento que el del Cielo.
Hay veces que el pensamiento milagroso no es fácil, porque nuestras pautas mentales habituales están impregnadas de miedo. Cuándo así sucede, ¿cómo hacemos milagros? Pidiendo al E.S. que nos ayude.
Cada vez que nos sentimos perdidos, trastornados o asustados, lo único que tenemos que hacer es pedirle ayuda.
Por mediación del poder milagroso del puro amor, nos desprendemos de nuestra historia pasada, en todos los ámbitos, y volvemos a empezar.
El futuro se puede reprogramar en este mismo momento. Lo único que tenemos que hacer es pedir un milagro y dejar que suceda, no resistirnos a él. Puede haber un nuevo comienzo, una vida diferente de la anterior.
No más adelante sino ahora. No en ninguna otra parte sino aquí. No por mediación del dolor sino de la paz. Así sea. Amén.
Marianne Williamson. Volver al amor
diumenge, 9 de març del 2008
VOLVER AL AMOR. LOS MILAGROS. LA MADUREZ CÓSMICA
“Criatura de Dios, fuiste creado para crear lo bueno, lo hermoso y lo santo.”
A medida que nos convertimos en canales más puros para la luz de Dios, se intensifica nuestro apetito por la dulzura que es posible lograr en este mundo. La meta de un obrador de milagros, no es pelear con el mundo tal como es, sino crear el mundo que podría ser.
Todo en el universo físico, forma parte del viaje que nos adentra en el miedo o del que nos devuelve al amor, según de que manera lo utilice la mente.
Limitarse a tratar el síntoma de un problema, no es en realidad tratarlo. Trabajamos en este ilusorio mundo en el nivel político, social, ambiental o el que sea, pero reconocemos que la verdadera transformación del mundo proviene no de lo que estemos haciendo, sino de la conciencia con que lo hagamos.
Tu carrera, tu dinero, tu talento, tu energía, tus relaciones personales...son importantes en la medida en que están consagradas a Dios para que los use para sus fines. Cuando dejamos atrás la inmadura preocupación por nuestro pequeño yo, trascendemos nuestro egoísmo y alcanzamos la madurez cósmica.
Mientras no encontremos esa madurez cósmica seremos pueriles. Somos pueriles cuando estamos tan preocupados por cosas que en última instancia no importan, que perdemos nuestra conexión esencial con lo que verdaderamente importa.
Todos los problemas, los de adentro y los de afuera se deben a que alguien está separado del amor. Un obrador de milagros devuelve el mundo a Dios haciendo un viraje consciente hacia un modo de vida más lleno de amor.
Cuando el amor alcance una masa crítica, cuando haya suficiente gente en cuya mentalidad tenga cabida el milagro, el mundo experimentará un cambio radical.
Marianne Williamson
dissabte, 8 de març del 2008
VIVIR EN EL AMOR: LOS MILAGROS. LA RESURRECCIÓN
“Tu resurrección es tu redespertar”
El propósito de nuestra vida es dar nacimiento a lo mejor que llevamos dentro.
Todos podemos contribuir a un renacimiento global, a medida que nos despertamos de nuestro propio sueño de separación y culpa.
A todos se nos ha asignado un sector del jardín, un rincón del universo que nos corresponde transformar. Nuestro rincón del universo es nuestra propia vida.
Cada situación en la que nos encontramos, es una oportunidad, perfectamente planeada por el E.S, para enseñar el amor en vez del miedo.
En cualquier sistema de energía del que formemos parte, nuestro trabajo es sanarlo, purificar las formas de pensamiento, purificando nuestro propio pensamiento. En realidad nunca hay una circunstancia que debemos cambiar, somos nosotros quienes necesitamos cambiar.
Todo el mundo tiene derecho a los milagros, dice UDM, pero antes es necesaria una “purificación”. La impurezas, ya sean mentales o químicas, contaminan el sistema y profanan el altar interior.
El presente es siempre una oportunidad de volver a empezar, un momento colmado de luz.
Nuestro estado interno determina las experiencias de nuestra vida y no nuestras experiencias las que determinan nuestro estado interno.
El término “resurrección” alude a la pauta energética del amor que reemplaza al miedo y lo trasciende. La función de un obrador de milagros es el perdón. Al realizar nuestra función, nos convertimos en canales para la resurrección.
No importa quiénes somos ni cuáles son nuestros dones. Lo único que importa es que estemos dispuestos a que Él nos use a Su servicio. Nuestra disposición, nuestra convicción nos dan un poder milagroso.
Marianne Williamson. Volver al amor
divendres, 7 de març del 2008
VOLVER AL AMOR: LOS MILAGROS. VIVIR EN EL PRESENTE
“Todo tu pasado, excepto su belleza, ha desaparecido, y no queda rastro de él, salvo una bendición.”
“El presente es el único tiempo que hay.” Nuestra capacidad de brillar es igual a nuestra capacidad de olvidar el pasado y el futuro. Perdonar el pasado es un paso importante para permitirnos la experiencia de los milagros. Lo único que es real en nuestro pasado es el amor que dimos y el que recibimos. Todo lo demás es ilusorio. UCDM dice: “entrégale el pasado a Aquel que puede hacer que cambies de parecer con respecto a él por ti”. Entregar el pasado al E.S es pedir que en nuestra mente no queden más que pensamientos de amor acerca de él, y que todo lo demás desaparezca. “Ponemos tanto el pasado como el futuro en manos de Dios.”
Pidamos perdón, no a Dios, que jamás nos ha condenado, sino a nosotros mismos, por todo lo que creemos que hicimos y que dejamos de hacer. Démonos permiso para volver a empezar.
Una de las técnicas que nos proporciona UCDM es una plegaria mediante la cual damos instrucciones al universo para que deshaga nuestros errores:
“Tu papel consiste en que tu pensamiento retorne al momento en que se cometió el error, y entregárselo allí al E.S. para que se produzca su Expiación. Repite para tus adentros lo que sigue a continuación tan sinceramente como puedas, recordando que el E.S. responderá de lleno a tu más leve invitación:
"Debo haber decidido equivocadamente porque no estoy en paz.
Yo mism@ tomé esa decisión, por lo tanto puedo tomar otra.
Quiero tomar otra decisión porque quiero estar en paz.
No me siento culpable porque el E.S., si se lo permito, desvanecerá todas las consecuencias de mi decisión equivocada. Elijo permitírselo, al dejar que Él decida a favor de Dios por mí.”
“El ego basa su percepción de la realidad en lo que ha sucedido en el pasado, traslada esas percepciones al presente y crea, por lo tanto un futuro similar al pasado.”
En el presente tenemos la oportunidad de romper la continuidad del pasado y el futuro pidiendo la intervención del E.S. Este es el milagro.
“Renacer es abandonar el pasado y contemplar el presente sin condenación.”
Marianne Williamson. Volver al amor
dijous, 6 de març del 2008
VOLVER AL AMOR: LOS MILAGROS. EL PERDÓN
“Tu santidad invierte todas las leyes del mundo. Está más allá de cualquier restricción de tiempo, espacio, distancia, así como de cualquier clase de límite.”
1.-El perdón
“ Ante el glorioso Resplandor del Reino, la culpa se desvanece, y habiéndose transformado en bondad, ya nunca volverá a ser lo que fue.”
“Los milagros ocurren naturalmente como expresiones del amor.” Reflejan un cambio en nuestra manera de pensar, un cambio que libera el poder de la mente hacia los procesos de sanación y rectificación.
Lo que cambia es, principalmente, la manera como se nos aparece en la mente una experiencia, es decir, la vivencia que tenemos de ella.
El mundo humano es un mundo engañoso. El milagro no consiste en disponer de otra manera las imágenes del sueño. El milagro es despertarnos.
La física cuántica nos revela que a medida que nuestra percepción de un objeto cambia, el mismo objeto, literalmente cambia también.
Nuestra herramienta más eficaz para cambiar el mundo es nuestra capacidad para “cambiar la forma de ver el mundo.”
Nuestra percepción de nosotros mismos determina nuestro comportamiento. Si pensamos que somos criaturas magníficas, con una abundancia infinita de amor y de capacidad de dar, entonces tenderemos a conducirnos de esa manera, y la energía que nos rodee reflejará nuestro estado de conciencia.
“Los milagros, como tales, no se han de dirigir conscientemente”. Se producen como efectos involuntarios de una mentalidad amorosa, de una fuerza invisible que mana de alguien cuya intención consciente es dar y recibir amor. A medida que liberamos los miedos que llevamos dentro, nos convertimos en instrumentos de Dios, en Sus obradores de milagros.
Nuestro trabajo como maestros de Dios, si decidimos aceptarlo, consiste en buscar constantemente, en nuestro interior, una mayor capacidad de amor y de perdón.
Según UCDM perdonar consiste en ver, a través de la falsa idea de la culpa, la inocencia que está más allá . Perdonar no es otra cosa que recordar únicamente los pensamientos amorosos que diste en el pasado, y aquellos que se te dieron a ti. Todo lo demás debe olvidarse. Lo que se nos pide es que extendamos nuestra percepción más allá de los errores que nuestras percepciones físicas nos revelan -lo que alguien hizo, lo que alguien dijo- para captar la santidad en ellos que sólo el corazón nos revela. Entonces de hecho no hay nada que perdonar.
Como todas las mentes están conectadas, que alguien rectifique su percepción es, en algún nivel, una sanación de la mente de la raza humana como tal.
El perdón es un trabajo de dedicación completa y a veces muy difícil, pero hacer el esfuerzo es nuestra vocación más noble.
Marianne Williamson. Volver al amor
dimecres, 5 de març del 2008
VOLVER AL AMOR: LA ENTREGA. LA VIDA ENTREGADA
“ Bendita criatura de Dios, ¿cuándo vas a aprender que sólo la santidad puede hacerte feliz y darte paz?"
Relajarte, sentir el amor en tu corazón y hacer que sea tu luz interior en cualquier situación... Tal es el significado de la entrega espiritual.
Cuando nos encontramos en una situación desconocida... “nos hacemos a un lado para que un poder más elevado en nuestro interior pueda hacer acto de presencia y mostrarnos el camino a seguir”.
El mundo cambia cuando nosotros cambiamos, se ablanda cuando nos ablandamos, nos ama cuando nos decidimos a amarlo.
Entrega es la decisión de dejar de pelear con el mundo y, en cambio empezar a amarlo.
Nos despojamos de nuestra armadura y descubrimos la fuerza de nuestro yo crístico. Cambiamos nuestra manera de enfocar las cosas y experimentamos una percepción más tierna.
Lo que Él nos da a cambio de abrirnos a Él es un desbordamiento de Su poder desde muy adentro de nosotros. Recibimos Su poder para compartirlo con el mundo, para sanar todas las heridas, para despertar todos los corazones.
Marianne Williamson. Volver al Amor
dimarts, 4 de març del 2008
VOLVER AL AMOR: LA ENTREGA. LA RENUNCIA A LOS RESULTADOS
“ Nunca perderás el rumbo, pues Dios es quien te guía”
Cuando abandonamos el intento de controlar los acontecimientos, éstos se suceden por sí solos en un orden natural que funciona.
Aprendemos a confiar en que el poder que mantiene unidas las galaxias puede manejar las circunstancias de nuestra vida.
La entrega, significa por definición, renunciar a los resultados.
La experiencia del amor es una opción que hacemos, una decisión de la mente: ver el amor como el único objetivo y el único valor real en cualquier situación.
La búsqueda externa de cualquier cosa- menos el amor- que nos complete y nos lleve a la fuente de nuestra felicidad es idolatría.
Nuestra única tarea en cada situación consiste simplemente en aflojar nuestra resistencia al amor.
Allí donde nos apegamos a los resultados, nos resulta difícil renunciar al control. Digamos:
“Dios amado, mi deseo, mi primera prioridad es la paz interior. Quiero la vivencia del amor. No sé lo que eso me aportará, y dejo en Tus manos el resultado de esta situación. Confío en lo que Tú quieras. Hágase Tú voluntad . Amén”
Dios es simplemente el amor que hay dentro de nosotros, de manera que retornar a Él es retornar a nosotros mismos.
Marianne Williamson. volver al amor
dilluns, 3 de març del 2008
VOLVER AL AMOR: LA ENTREGA. LA FE
IV.- LA ENTREGA
“Pues descansamos despreocupados en las manos de Dios...”
1.- La fe
“no hay ningún problema que la fe no pueda resolver.”
El cuerpo físico siempre está funcionando...y nosotros no tenemos que hacer nada para que lo haga...simplemente funciona...
Podemos dejar que dirija nuestra vida la misma fuerza que hace crecer las flores... o podemos dirigirla por nuestra cuenta.
Tener fe es confiar en la fuerza que mueve el Universo. La fe es el conocimiento psicológico de que el bien despliega una fuerza que opera constantemente en todas las dimensiones. Nuestros intentos de dirigirla no hacen más que interferir en ella.
Hay leyes objetivas y discernibles de los fenómenos físicos. La ley de gravedad por ejemplo. No se trata de tener fe en ella... simplemente reconocer que existe.
También hay leyes objetivas y discernibles de los fenómenos que no son físicos.
Externamente, el Universo apoya nuestra supervivencia física. Es importante respetar las leyes que rigen el universo físico, al violarlas amenazamos nuestra supervivencia.
Internamente, el universo apoya también- emocional y psicológicamente- nuestra supervivencia. El equivalente interno del oxígeno, es el Amor. Las relaciones humanas existen para producir Amor. Cuando contaminamos nuestras relaciones con pensamientos faltos de amor, o las destruimos o abortamos con actitudes poco amorosas, estamos amenazando nuestra supervivencia emocional.
Las leyes del universo no dependen de nuestra fe. Tener fe en ellas sólo significa que entendemos lo que son. La violación de estas leyes no indica falta de bondad, sino falta de sabiduría. Respetamos las leyes de la naturaleza para sobrevivir. ¿ Y cuál es la suprema ley interna? Que nos amemos los unos a los otros. La falta de amor nos puede matar con tanta seguridad como la falta de oxígeno.
Marianne Williamson. Volver al amor
diumenge, 2 de març del 2008
VOLVER AL AMOR: TÚ. LOS SERES ILUMINADOS
“La iluminación es simplemente un reconocimiento, no un cambio"
Hay personas que han vivido sobre la tierra, y quizás haya personas que actualmente viven en ella, cuya mente ha sido completamente sanada por el Espíritu Santo. Han aceptado la Expiación.
Los santos y profetas de todas las religiones al aceptar la Expiación, han “realizado” su cristo interior. Se han visto purificados de pensamientos atemorizantes y lo único que permanece en su mente es el amor. A estos seres purificados se les llama iluminados. La luz significa comprensión. Los iluminados “comprenden”.
Los iluminados no tienen nada que nosotros no tengamos. Llevan dentro el amor perfecto, como nosotros. La mente crística no es otra cosa que la prespectiva del amor incondicional. Tu y yo tenemos la mente de Cristo en no menor medida que Jesús. La diferencia entre Él y nosotros es que nosotros nos sentimos tentados a negarla.
Los iluminados, nos muestran a todos los demás nuestro potencial evolutivo. Nos indican el camino.
Jesús, Buda o cualquier otro iluminado fueron genios por su manera de usar la mente y el corazón. ¿Por qué no aprender de ellos, seguir su liderazgo, estudiar lo que hacían bien?
Marianne Williamson. Volver al amor
dissabte, 1 de març del 2008
VOLVER AL AMOR: TÚ. EL ESPÍRITU SANTO
No hay pensamientos fútiles. Todo pensamiento es producción en algún nivel.
Asumir la responsabilidad de nuestra vida significa pues, asumir la responsabilidad de nuestros pensamientos.
Dios no puede forzarnos a volver al amor. El amor no fuerza, sin embargo crea alternativas. La alternativa de Dios al miedo es el Espíritu Santo.
El Espíritu Santo es el “eterno vínculo de comunicación entre Dios y Sus hijos separados”, un puente para regresar a sus pensamientos bondadosos. “el gran transformador de la percepción”.
El Espíritu Santo es una fuerza de nuestra conciencia interior que nos libera del infierno del miedo, siempre que le pidamos conscientemente que así lo haga, colaborando con nosotros en el nivel Causal, convirtiendo nuestros pensamientos de miedo en pensamientos de amor.
Es el inexorable impulso hacia la totalidad que llevamos dentro. El Espíritu Santo nos encamina hacia una percepción diferente de la realidad, una percepción basada en el amor. A la corrección que hace de nuestra percepción la llamamos Expiación. Lo único que falta en cada situación es nuestra propia conciencia del amor. Al pedir al Espíritu Santo que nos ayude expresamos nuestra disposición a percibir de otra manera una situación. Renunciamos a nuestras propias interpretaciones y opiniones, y pedimos que sean reemplazadas por las Suyas.
Poner una situación en manos de Dios significa poner en Sus manos lo que pensamos de ella. Todo lo que entregamos a Dios, Él nos lo devuelve renovado a través de la visión del Espíritu Santo.
El lugar donde nos entregamos al enojo y no al amor es nuestra muralla, nuestro límite. Cualquier situación que nos saque de quicio es una situación donde no tenemos aún la capacidad de amar incondicionalmente. Es misión del Espíritu Santo llamarnos la atención sobre eso y ayudarnos a ir más allá en ese punto.
Nos movemos con comodidad en las pocas áreas donde nos es fácil amar. Es tarea del Espíritu Santo no respetar esas zonas de comodidad, sino destruirlas. No estaremos en la cumbre de la montaña mientras no nos resulten cómodas todas las zonas. El amor no es amor si no es incondicional. No tendremos la vivencia de quienes somos en realidad hasta que no tengamos la vivencia de nuestro amor perfecto.
El Espíritu Santo es una fuerza mental que hay en nosotros, entra con nosotros en el mundo de ilusiones y miedos y se vale de nuestras vivencias en él para recordarnos quienes somos. Revoluciona nuestro sentimiento de por qué estamos en la tierra. Nos enseña a ver que el amor es nuestra única función.
Marianne Williamson. Volver al amor
divendres, 29 de febrer del 2008
VOLVER AL AMOR: TU. EL EGO
3.- El ego
“El ego es literalmente un pensamiento atemorizante.”
Como desde niños nos han enseñado que somos seres separados y finitos, nos resulta muy difícil todo lo que tiene que ver con el amor.
En la terminología de UCDM, se llama “ego” a la totalidad de nuestra red de percepciones atemorizantes, que brotan de aquella primera falsa creencia en nuestra separación de Dios y del resto de los seres humanos.
El ego lucha con uñas y dientes para sobrevivir. Por más dolorosa que pueda ser nuestra vida, es la vida que conocemos y nos aferramos a lo viejo en vez de probar algo nuevo. Es increíble la tenacidad con que nos aferramos a cosas de las que pedimos ser liberados...
El ego nos enseña a ser egoístas, codiciosos, críticos mezquinos. Pero recuerda que no somos más que uno: lo que damos a los demás nos lo damos a nosotros mismos... lo que les negamos, nos lo negamos...
En cualquier momento en que escogemos el miedo en lugar del amor, nos negamos la experiencia del Paraíso. en la misma medida en que abandonemos el amor, sentiremos que el amor nos ha abandonado.
Marianne Williasom. Volver al amor
dijous, 28 de febrer del 2008
VOLVER AL AMOR: TU. LA MENTE DIVINA
2.- La mente divina
“Dios mismo iluminó tu mente y la mantiene iluminada con Su Luz, porque su luz es lo que tu mente es.”
Carl Jung postuló el concepto de “inconsciente colectivo”. Su idea era que si profundizas lo suficiente en la mente humana , llegas a un nivel que todos compartimos.
UCDM va un paso más allá si profundizas lo suficiente en tu propia mente, y profundizas lo suficiente en la mía, ambos tenemos la misma mente. El concepto de una mente divina o “crística” es la idea de que en nuestro centro mismo no somos solamente idénticos, sino que somos realmente el mismo ser.
Somos como los radios de una rueda, que irradian todos hacia fuera desde el mismo centro. Si se nos define según nuestra posición en el borde, parece que estuviéramos separados y fuéramos distintos los unos de los otros. Pero si se nos define según nuestro punto inicial, nuestra fuente- el centro de la rueda- somos una identidad compartida. Si profundizas lo suficiente en tu mente y en la mía, la imagen es la misma: en el fondo de todo, lo que somos es amor.
La palabra Cristo es un término psicológico. Se refiere al hilo conductor común del amor divino que es el núcleo de la esencia de cada mente humana.
El amor en uno de nosotros es el amor en todos nosotros. “no hay ningún lugar donde Dios se acabe y tú comiences”, y ningún lugar donde tú termines y empieca yo. Tu mente se extiende hasta el interior de la mía y las de todos los demás. No se queda encerrada dentro de tu cuerpo.
No podemos separarnos los unos de los otros. Todos formamos parte de un vasto mar de amor, de una mente divina indivisible. Esta verdad es inmutable; nosotros simplemente, la olvidamos. Nos identificamos con la idea de un pequeño yo aparte, y no con la idea de una realidad que compartimos todos.
Somos seres sagrados, células individuales del cuerpo de Cristo. “ Aceptar al Cristo” no es más que un cambio en la percepción de uno mismo.
“Acepto al Cristo interior” quiere decir:” Acepto la belleza que hay en mi interior como el ser que realmente soy. No soy mi debilidad. No soy mi cólera. No soy mi pequeñez mental. Soy mucho más, y estoy dispuest@ a que me recuerden quien soy en realidad.
Marianne Williamson. Volver al amor
dimecres, 27 de febrer del 2008
VOLVER AL AMOR: TÚ. TU YO PERFECTO
III.- TU
“El pensamiento que Dios abriga de ti es como una estrella inmutable en un firmamento eterno.”
1.- Tu yo perfecto
“Una vez más: nada de lo que haces, piensas o deseas es necesario para establecer tu valía.”
No necesitas crear tu yo perfecto, porque Dios ya lo ha creado. Tu yo perfecto es el amor que hay en ti...Tu tarea consiste en permitir que el Espiritu Santo retire el pensamiento temeroso que rodea tu yo perfecto.
El amor es inmutable y tú, por consiguiente, también. Nada que jamás hayas hecho o puedas hacer mancillará tu perfección ante los ojos de Dios. A sus ojos eres alguien digno por lo que eres, no por lo que haces.
Marianne Williamson. Volver al amor
dimarts, 26 de febrer del 2008
VOLVER AL AMOR: DIOS
“Tu estás en Dios”
1.- Dios es la roca
“No hay tiempo, lugar ni estado en el que Dios esté ausente.”
El cambio que estamos buscando lo llevamos dentro... Los vaivenes siempre sucederán en nuestras vidas, forman parte de la experiencia humana. Lo que puede cambiar, sin embargo, es nuestra manera de percibirlos. Ése es el milagro.
Podemos construir nuestra casa sobre arena o sobre roca... nuestra casa es nuestra estabilidad emocional... si la construimos sobre roca eso significará que no somos tan vulnerables a los dramas de nuestra vida. Nuestra estabilidad descansa en algo más perdurable que los acontecimientos del momento, sobre algo que es fuerte y permanente. Significa que confiamos en Dios. Confiar en Dios significa confiar en el Amor. Dios es el Amor dentro de nosotros.
Cuando pensamos con Dios, la vida está llena de paz. Cuando pensamos sin Él, la vida está llena de dolor. Y ésa es la opción mental que hacemos en cada momento del día.
2.- El amor es Dios
“el amor no conquista todas las cosas pero sí las pone en su debido lugar.”
La función de la mente es tener la vivencia del amor, sin la cual no podemos actuar con sabiduría.
Entregarse a Dios significa relajarse y amar, sin más.
Al afirmar que el amor es nuestra prioridad en una situación, realizamos el poder de Dios. Literalmente usamos nuestra mente para crear junto con Él. Mediante una decisión mental -el reconocimiento consciente de la importancia del amor y de nuestra disposición a experimentarlo- “invocamos a un poder superior “. Dejamos a un lado nuestras pautas mentales normales, regidas por el hábito, y las reemplazamos por un modo de percepción diferente, más benévolo.
3.- Sólo el amor es real.
“Dios no es el autor del miedo. El autor del miedo eres tú”
El problema con el mundo es que nos hemos apartado de Dios, nos hemos alejado del amor.
Según UCDM:
a) El amor es real. Es una creación eterna y nada puede destruirla.
b) Todo lo que no sea amor es ilusorio.
c) Recuérdalo, y alcanzarás la paz.
El miedo produce una especie de universo paralelo donde lo irreal parece más real que lo real... La manera de escapar del temor es haciendo que la mente adopte una actitud receptiva al amor... El pasaje del miedo al amor es un milagro... se dirige a la auténtica fuente de nuestros problemas, que está siempre en el nivel de la conciencia.
El pensamiento es Causa, la experiencia es Efecto. Si no te gustan los efectos que encuentras en tu vida, tienes que cambiar la naturaleza de tus pensamientos.
“Dios por favor ayúdame” significa “Dios corrige mis pensamientos”. “Libérame del infierno” significa “Libérame de mis insensatos pensamientos”
Todo es perfecto hasta que empezamos a juzgar, a mantener el corazón abierto a veces, pero cerrado otras. Cerrar el corazón destruye la paz interior. Es ajeno a nuestra verdadera naturaleza.
El retorno al amor es el verdadero comienzo, el regreso al ser que eres.
Marianne Williamson. Volver al amor